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martes, 11 de mayo de 2021

Tarta para Bebés. "Sin azúcar, sin yogur y sin mantequilla".

Tarta para bebés de un año, sin azúcar añadido.



Éste tipo de tartas está especialmente pensada para que el niño o niña de un año, pueda perfectamente meter la mano y probarla sin riesgos de que coman cuanto quiera.
**Siempre que ya les hayáis introducido en su dieta: los huevos y lácteos, gluten, dátiles y frutas.

Qué difícil es encontrar una tarta totalmente apta para celebrar el primer cumpleaños de un niñ@








Con ingredientes naturales para la dieta de un bebé de un año, donde aún no es recomendable el azúcar ni la miel.

A éstas alturas ya me conocéis, sabéis que intento siempre elaborar alimentos que todos "incluso un bebé de un año" pueda tomar.

Adaptando a su dieta o intolerancia, porque este tipo de tarta, está pensada especialmente para tod@s aquell@s niñ@s que no pueden tomar algunos alimentos. 
Ya sabéis que los niñ@s son los que peor llevan el no poder comer algunos alimentos, por ello, en este blog encontraréis varias recetas ideales para ell@s.

Podemos encontrar diabetes, alergias o intolerancias y sobretodo cuando ven que l@s demás niñ@s celebran sus cumpleaños con todo tipo de dulces.

He visto por muchos blogs tartas increíbles para celebrar el primer cumpleaños de un niñ@, 
con una decoración preciosa y multicolores que llaman la atención.

Qué maravillas hacéis, de verdad que eso es arte hecho con azúcar. 

Pero no, un bebé de un año no puede comer ni fondant, ni colorantes, ni químicos.

Por eso mismo os traigo una tarta sencilla, con una decoración normal, pero que se puede comer el/la cumpleañer@ con la seguridad de que no tiene nada raro.

Encima si hay más pequeños en la fiesta, todos pueden comer de la misma. Está realmente rica sin azúcar.

ADEMÁS......¿Quién no ha disfrutado viendo cómo nuestros hijos metían la mano o el pie en su primera tarta? 
¿Cómo les gustaba abrir sus primeros regalos?, todos tenemos fotos de éste momento.

¡¡¡¡¡Claro que con esta edad, hacían más caso al papel de regalo que al vestidito o juguete que se le regalaba, jajaja.

Comenzamos:
He realizado varias pruebas con varias recetas y proporción de ingredientes, hasta encontrar la textura y sabor que buscaba: tierna, jugosa, sabrosa y que se puede hacer con antelación sin el riesgo de que se endurezca. Que se pueda cubrir con una cremita que también esté muy rica.
Aquí la prueba definitiva, realizo un bizcocho para casa y si cumple mis expectativas, será el que usaré para elaborar la tarta:





Espero que la probéis incluso vosotros, el resto de invitados. Os va a gustar.

He elegido un bizcocho suave y esponjoso, para no tener que emborrachar con ningún tipo de almíbar, por este motivo, le he incorporado manzana, que le da un extra de jugosidad. 
Lo he rellenado con una crema de queso y nata muy suave y nada empalagosa.  

Las letras y demás adornos son lo único que el bebé no puede comer, es chocolate de cobertura con unos adornos de azúcar de colores. 
Por supuesto que si os apetece, podéis decorar con muñecos que luego serán para el/la cumpleañer@

Pero no os preocupéis, siempre hay "Voluntarios" entre primos o hermanos para meterle el diente, jajaja.

En ésta ocasión, donde se juntarían muchos invitados, hice otra tarta para los mayores de la fiesta, siguiendo la temática y la decoración del cumpleaños, que en otra ocasión os pongo la receta.

Ingredientes para el bizcocho:

-3 huevos medianos

-350g de harina de repostería (que puede ser mezclada con harinas integral, arroz y maicena, a partes iguales).

-1 cucharadita de levadura tipo royal

-la ralladura de una naranja ecológica

-el zumo de media naranja

-100ml de aceite suave de oliva

-100g de dátiles naturales

-200ml de agua tibia para hidratar los dátiles y batir con ellos.

-100g de manzana rallada sin piel.

Decoración y relleno:

-300g de crema de queso mascarpone.

-200ml nata para montar.

-zumo de la otra ½ naranja-

-2 cucharadas de la crema de dátil que hemos hecho anterior.

La elaboración es muy sencilla.

Usaremos harina que ya hayamos introducido en la dieta del bebé; fruta, huevos y lácteos que también ya la hemos introducido en su alimentación; como edulcorante, un bebé no debería de comer azúcar, así que usaremos el dulce natural del dátil.

Primero eliminamos los huesos de los dátiles antes de pesarlos, buscar siempre dátiles naturales en rama sin endulzar, mucho ojo porque hay algunos que llevan glucosa añadida.

Partir en dos y poner en un recipiente junto con el agua para hidratar durante 1 hora.

Después los vamos a pasar con la batidora para conseguir una pasta densa, que usaremos para endulzar nuestra tarta y la crema de queso con la que se adornará. Probarla, seguro que os la comeríais a cucharadas, jejejejee.

Limpiar muy bien la naranja antes de rallar la piel.

Hacer el zumo de la misma que usaremos mas tarde.

Por un lado batir los huevos con el aceite, añadir la mitad del zumo de naranja obtenido, mezclar.

Tamizar las harinas con la levadura; añadir la ralladura de naranja y mezclar con los ingredientes húmedos, en tres veces, removiendo bien para que se integren todos los ingredientes. 

Añadir la pasta obtenida de dátil "reservando dos cucharadas que usaremos para el relleno de queso".

Remover bien para integrar todos los ingredientes. Añadir la manzana rallada en el mismo momento y mezclar.

Pasamos una servilleta de papel con un poco de aceite por el molde que vamos a usar y poner papel de horno en la base y alrededor para que no se pegue.

Yo he usado un molde alto de 16cm.

30/35 minutos de horno a 170ª sin aire, en la parte central del horno. 

Pinchar para comprobar que está bien cocido.

Poner boca abajo sobre rejilla hasta que se enfríe. Quitar el papel de alrededor y cortar a vuestro gusto.

Se puede cortar por la mitad o en tres partes, según os guste rellenar. Yo hice tres capas.

Para hacer la crema no hay más que batir el queso con la pasta de datil por un lado, se puede hacer con un tenedor, no es necesario batidora electrica.

por otro lado, montar la nata y una vez con una buena textura, se mezcla con la misma varilla y la crema conseguida de queso, hasta que esté bien unido.

Rellenar nuestra tarta y decorar al gusto.

Yo la llevé con la crema y los adornos de chocolate se colocaron en el ultimo momento.




Gracias por seguir aquí aunque no publique muy a menudo.

Espero que la hagáis y vengáis a contarme cuanto os ha gustado.

Miles de besos.








miércoles, 5 de febrero de 2020

Bolas de Manzana para Santa Águeda




Bolas de Manzana para celebrar Santa Águeda

Santa Águeda, santa que fue virgen y mártir según la tradición cristiana, es una de las protagonistas de las fiestas populares de toda Castilla y León: especialmente en Salamanca, Zamora o Segovia, donde se sigue la tradición de dar el bastón de mando de la ciudad a una mujer, haciéndola mandar por un día.
Aunque también se hace en muchos pueblos de Burgos, Guadalajara, León, Palencia y Valladolid.
También se celebra en Bilbao; En Zaragoza; En muchos pueblos de Cantabria y Asturias; en Huesca; En Canarias, en Castellón, En Jaén, En Mallorca, en Cuenca, etc... y desde hace ya varios años, en muchos pueblos de la provincia de Madrid.

En diferentes localidades Castellanas Leonesas, hay diferentes celebraciones en torno a ésta Santa, todas protagonizadas por las mujeres, ya que la Santa fué varias veces azotada, golpeada, violada y por último, le cortaron los pechos.
Su imagen representa a la Santa llevando en su mano una bandeja con sus pechos, como Santa Lucía lleva sus ojos.
Tradicionalmente se la reconoce como patrona contra los males de los pechos, partos difíciles y problemas con la lactancia.



En el día 5 de Febrero, las mujeres son las protagonistas en ésta fiesta, donde en muchos pueblos se les cede el mando y nombran “normalmente a la mujer mas veterana de la hermandad” Alcaldesa por un día.

Se visten con los trajes regionales, bailan, organizan una comida en la que solo se permite la presencia femenina, recaudan dinero a cambio de pastas o dulces tradicionales y disfrutan del que consideran que es su día.


En este día, madres, hijas y abuelas se reúnen y comparten una complicidad especial, desempolvan “el traje regional” de herencia familiar y se congregan con el resto de sus amigas para llevar a cabo una gran comida en la que los cánticos populares no cesan.
Las fiestas comienzan tras la comida que realizan todas juntas, bien en un local o casa de alguna de ellas, bien en un restaurante de la zona.
En este momento las mujeres ofrecen pastas acompañadas por un trago de vino o anís y piden a los que por allí pasan una donación para colaborar con la celebración.
-Hace ya algunos años que se recogen los donativos, para ayudar en la lucha del cáncer de Mama, por ser ella la patrona de dicha lucha.
Con mucha gracia y desparpajo, las mujeres mayores y casadas, sacan los colores a los hombres que por allí se dejan ver, con la intención de que ayuden con un donativo, a la vez que las invitan a bailar, juegan con ellas a las cartas, bailan el baile típico de cada zona, normalmente todos juntos alrededor de una gran hoguera hasta altas horas de la noche.
Entre los dulces ofrecidos, destaca los surtidos típicos de cada zona o comarca, normalmente elaborados para tal fin: las rosquillas de San Blas; algunos tipos de Buñuelos; las famosas Tetas de Santa Águeda rellenas de deliciosa crema; diferentes galletas o mantecados; pastelillos de hojaldre y miel y un largo etcétera.
Cómo digo ya en ésta entrada de las rosquillas dedicada también a un Santo que se celebra en Febrero en Estos días, en cada comarca es tradición hacer un dulce para cada Santo o Santa del calendario.


Hoy os voy a dejar una “de tantas” recetas ligadas al día de hoy.
En vez de rosquillas, haremos una especie de buñuelo, suave y blandito, facil de hacer y que cunde mucho con muy pocos ingredientes. Son muy parecidos a los de membrillo que ya hay en el blog, pero con diferentes ingredientes. 
Receta recogida con mucho cariño por una señora mayor, curiosamente también se llamaba cómo yo, Pilar; coincidí con ella muchas veces en el autobús, cuando ambas íbamos a servir en una casa en la misma calle de una urbanización.
Siempre tengo costumbre de entablar conversación con quienes coincido en una parada de autobús, más si además coincidimos varias veces durante la semana, así que hablamos un poco de todo: de la vida, de los hijos, de los pueblos, tradiciones y por supuesto de recetas.
Era de uno de estos pueblos donde se lleva celebrando el día de Santa Águeda desde la antigüedad, aunque con algunas diferencias entre las tradiciones de “antes de la guerra” a las de la actualidad.
La señora Pilar era de un pequeño pueblo del bajo Aragón, de la provincia de Teruel, hoy muy conocido por sus famosos melocotones: Calanda y porque ahí nació Luis Buñuel.
Fue ella la que me contó que han cambiado mucho las tradiciones en muchas fiestas de pueblo, en su juventud, el día de Santa Águeda solo lo celebraban las mujeres mayores viudas junto a las recién casadas en el año anterior, pero que cada vez iban menos mujeres pues cómo ella misma, recién casadas se marchaban a vivir a otros lugares, lejos de su pueblo. Ella se vino recién casada a vivir a Móstoles, y allí se quedó toda su vida.
Me llamó mucho la atención de que usara dulce de manzana, así que lo hice nada más darme la receta de los dos. 
Ummmm, que cosa más rica; más rápida que el membrillo y con una textura cómo de carne de membrillo, con un dulzor justo, para empezar y no parar. 
Todo ésto unido en esta receta, ya puro pecado de dioses: textura de rosquilla con sabor a tarta de manzana.... No me he podido resistir desde entonces. Cuando tengo antojo de algo rápido, busco por la despensa los botes de dulce de manzana que suelo hacer cada invierno y hasta me lo como a cucharadas, ummmmmm.

Como hoy es 5 de Febrero, receta dedicada a todas estas mujeres que se tuvieron que ir de sus pueblos en su juventud siguiendo a sus maridos y por supuesto a todas las mujeres que han sufrido un cáncer de pecho, mandarles desde aquí mucha esperanza y fuerza.

Bolas de Manzana para Santa Águeda.
Ingredientes:
Dos huevos medianos.
Un vaso mediano de leche (yo 150ml).
150g de dulce casero de manzana*
Dos papelitos dobles de gaseosas o un sobre de levadura química.
Una cucharada de canela molida.
Harina de repostería, la necesaria para conseguir una textura como de una besamel, o de masa de bizcocho.
Azúcar con canela molida para rebozar una vez fritas.
Ya veis, ingredientes sencillos que tenemos todos en casa.


*Primero tenemos que hacer el dulce de manzana si no lo tenemos hecho con antelación, ya que se usa frío:
Descorazonar y partir las manzanas en rodajitas finas, así cuesta mucho menos cocerlas. 

Yo le suelo dejar la piel pero muy bien lavadas.
Se echa por encima unas 4-5 cucharadas de azúcar (muchísimo menos que si hiciéramos dulce de membrillo porque la manzana ya es dulce de por sí) para aproximadamente un kilo de manzanas y el zumo de medio limón grande. 
Remover bien y dejar descansar unos 5 minutos, va soltando líquido.

Poner a fuego medio removiendo cada poco para evitar que se pegue, hasta que esté prácticamente desecha toda la manzana, dependiendo de la variedad de manzana elegida y de lo duras que estén, tardará entre 15/20 minutos.
Yo suelo poner el resultado sobre un colador grande encima de otra olla, para eliminar un poco del líquido resultante antes de triturar, "el líquido no lo tiro", suelo dejar para endulzar un bizcocho.
Triturar y poner de nuevo unos minutos al fuego lento hasta que coja más consistencia.  
Si queréis podéis añadir más azúcar, yo nunca se lo echo porque me gusta que sepa a manzana, no a mermelada.
Guardar en caliente en recipientes hasta que cuaje, para usar igual que el dulce de membrillo. 
Va ideal para acompañar tanto carnes, pimientos asados o para tomar en tostadas con un poco de queso fresco.
Como ésto se elabora igual que el dulce de membrillo, os dejo aquí el enlace de cómo lo hago yo para explicar mejor el paso a paso y no repetirme con tantas fotos: https://lasdeliciasdepilar.blogspot.com/2012/12/dulce-de-membrillo-rapido.html


Comenzamos:
Batir bien los huevos.
Añadir el dulce casero de manzana, deshacer con ayuda del tenedor.

Echar la leche y la canela y seguir removiendo.

Vamos añadiendo harina a cucharadas hasta conseguir la textura que buscamos, para poder coger con una cuchara.


Añadir ahora los sobre dobles de gaseosas y remover enérgicamente, ya que en cuanto se unen con el líquido, empieza a hacer efervescencia, lo vais a notar enseguida porque se vuelve mas denso y lleno de burbujas.

Tapar con un paño limpio y poner a calentar en una cazuela grande o sartén honda un litro de aceite, yo suelo usar de oliva suave.


Una vez caliente, remover la mezcla anterior y vamos cogiendo cucharadas de masa, que echamos con cuidado en el aceite caliente para hacer los buñuelos.

Son muy fáciles de hacer, normalmente ellos solos dan la vuelta cuando se fríen por un lado, no obstante, girarlos cada poco con un tenedor y sacarlos sobre papel una vez los veáis dorados.


Recortar con una tijera los hilos de masa que pueden afear las bolas, pasarlas por azúcar con canela antes de que enfríen y dejarlas enfriar antes de comer.




Si sois capaces de resistir, yo no puedo, tengo que probarlos en cuanto templan, de lo ricos que son, jejejeje.


Ya veis que con pocos ingredientes salen muchas bolas.


Me gustaría dedicársela con todo mi cariño a mis familiares, tanto a la familia Calleja cómo a la familia Balsera; que hemos pasado unos días de pena y tristeza junt@s, pues se nos han ido con pocas horas de diferencia dos seres muy queridos en mis dos familias. 
Mi primo hermano Jose María, de mi edad, con el que compartí muchas horas en el pueblo; y mi tan nombrada tía Pili, la hermana pequeña de mi madre, que tanto me enseñó en la cocina.
Dios os guarde a su lado.
Gracias. 







lunes, 2 de diciembre de 2019

Empanadillas de Manzana de Sor Teresa



Hola.
Hoy os traigo OTRA receta de dulce tradicional, ideal para cualquier época del año, aunque lo suyo es hacerlas en Semana Santa y Navidad: las empanadillas de manzana.

Aunque antes no había muchas personas con intolerancias “o no se conocían y se trataban como una indigestión” éste tipo de recetas son ideal para ell@s, ya que no llevan lácteos ni en la masa ni en el relleno, así que otra más que va a etiqueta de “sin lactosa”.


También son aptas para dietas sin huevo y grasas animales, Vegetarianos y Veganos.

Son “como muchos otros dulces de Sartén” dulces de pueblo (de los que se hacían en los hogares humildes, donde era muy raro tener un horno para elaborar otro tipo de recetas) 
para esos días festivos donde la tradición mandaba festejar por todo lo alto, 

Y quienes ya me conocéis, son este tipo de dulces los que más me apasionan, mis preferidos.



Normalmente se hacían cuando terminaba la semana santa, aunque también era normal hacerlas para regalar en un Bautizo o comunión, incluso para Navidad.


Hoy en día encontramos manzanas durante todo el año.                  

No hace ni cincuenta años, las manzanas junto a las naranjas, eran de esas "pocas frutas" que al natural se podían conservar guardadas en un lugar fresco y oscuro durante muchos meses, igual que con la calabaza.




Qué diferente a los nuevos tiempos donde prácticamente se pueden conseguir frutas y verduras durante todo el año, bien porque las conservan en atmósfera controlada, sin oxigeno, o las traen de otros países donde sea su mejor temporada.
Me asombra encontrar tomates en todas las estaciones, aunque sean de invernadero; también es fácil conseguir fruta de verano en pleno invierno, ya que las traen de otras latitudes donde es verano (ejemplo, Sudáfrica o Sudamérica)


Este postre es ideal porque hay muchas variedades distintas de manzanas, que van madurando a distinto ritmo, por eso los postres con manzana han sido siempre muy socorridos para muchas épocas diferentes del año y se elaboran en prácticamente todas las provincias, aunque son recetas Típicas del Norte de España, donde hay miles de manzanos para elaborar la deliciosa Sidra.



La receta es de las que me dio Carmela de su tía abuela "la monja Sor Teresa" y la he hecho infinidad de veces, pues son fáciles y rápidas y cunden bastante, con dos manzanas y un poco de harina tendremos postre para muchas personas.

*Para quienes habéis llegado a este blog hace poco, en ésta entrada os cuento todo sobre ésta monja y lo que tengo de su cuaderno de recetas: 



Aunque no contenga lactosa, es un postre que habría que tomar con moderación, ya que sí contiene azúcares refinados (y además es frito) a tener en cuenta por personas con diabetes.

Espero que os animéis a probarlas, son un dulce delicado y exquisito.


Ingredientes para el relleno:
-Dos manzanas grandes, tipo Golden*.Las he pesado por curiosidad y son 400g.
-una cucharada de harina fina (yo he usado de maíz tipo maicena, ya que se diluye fácilmente, pero sirve harina de repostería).
-una rama de canela al gusto
-50g de azúcar*.
-medio vasito de agua fría


Ingredientes para la masa:
-el zumo exprimido de una naranja.
-el mismo volumen del zumo de vino blanco.
-una pizca de sal.
-media cucharadita de bicarbonato o levadura química.
-harina normal (la que admita hasta conseguir una masa manejable que no se pegue a las manos) 
Para este volumen he usado aproximadamente 400g de harina.

Aparte:
-un poco de azúcar mezclada con una cucharada de harina en un plato, para pasarlas una vez fritas.


OBSERVACIONES
*la variedad de manzana será cualquiera que se tenga en la despensa (cuanto más dura y ácida, más tiempo de cocción y más azúcar precisaría el relleno).

*la receta original lleva un vaso de azúcar en el relleno; personalmente creo que con el dulzor natural de esta variedad de manzana Golden, es demasiado, por eso recomiendo solo 50g, claro, que esto es gusto personal, probar la compota y echar a vuestro gusto, pero lo suyo es que sepa a manzana, no a azúcar ;)

*También existe la opción de no poner azúcar, poner edulcorante, pero sigue siendo una receta frita, así que mucha precaución personas diabéticas.


Como hacer:
Empezaremos por el relleno para que dé tiempo a que se enfríe antes de usar. Se puede tener hecho con antelación.


Pelar y partir en rodajas pequeñas las manzanas, si lo hacéis igual que si picamos patata de tortilla, os va a llevar menos tiempo la cocción.

Se echan a la cazuela junto al azúcar y la rama de canela.

Se remueve un poco y se deja reposar 8/10 minutos, para que suelte sus jugos la manzana antes de cocinar.


Poner a fuego muy lento, remover a menudo hasta que esté blanda.


Para espesar un poco más el relleno, se disuelve la harina en el agua y se añade a la manzana, removiendo continuamente hasta que esté espeso, como si fuera una compota con trocitos.




Retirar del calor, quitar la rama de canela y echar sobre un plato grande para que enfríe antes.


Aquí podemos apreciar que según enfría, se va espesando aún más, así facilita luego el llenado de las empanadillas.




Ahora haremos la masa:

Exprimir la naranja y medir el mismo volumen que ha salido para el vino.

Mezclar y añadir varias cucharadas de harina.



Echamos la sal y el bicarbonato.

Mezclar enérgicamente para disolver los posibles grumos de la harina y vamos añadiendo poco a poco harina suficiente hasta conseguir que no se pegue en las manos, con precaución, para no pasarnos de harina y luego quede una masa dura. Tiene la textura de una masa de pan.


Yo en cuanto veo que se despega sola de las paredes del bol, la echo en la encimera.

Echar sobre la mesa y amasar bien hasta conseguir una masa estable, que no se aprecie la harina sin mezclar. Es fácil de amasar, no se pega en la encimera y es blanda al tacto.

Os llevará aproximadamente cinco minutos.


En este punto, lo mejor es formar un churro gordo con ella y envolver en plástico alimenticio para evitar que se reseque, o meter en una bolsa. 

Dejamos un rato reposar, normalmente se deja hasta que pierda la liga del amasado en frío, una media hora.

Cortar en porciones pequeñas, del tamaño de un huevo pequeño. 

Se van estirando sobre la encimera hasta formar el círculo de la empanadilla (no es necesario que sea un circulo perfecto, cuando las cerremos ya les damos la forma preferida).


Hay que ser generosos con el relleno “pero sin pasarse” porque se saldría en la fritura. Un par de cucharadas es suficiente.


Cerrar y repulgar para evitar que se salga la manzana. Podemos hacer un sellado sencillo con un tenedor.


Cuando se tienen todas rellenas, procedemos a calentar en una cazuela hasta los 160/170º un litro de aceite suave, puede ser oliva o girasol, lo que tengáis costumbre.


+Yo le pongo dentro un trozo de piel de naranja para aromatizar y a la vez saber cuándo está caliente (empieza a flotar la piel de naranja y se ven alrededor burbujitas, señal de que ya tiene temperatura suficiente para la fritura)


Es mejor freír de tres en tres, así tenemos espacio para darles la vuelta con una espumadera cuando se empiecen a dorar y no se rompan.


Escurrir el aceite de la fritura y en caliente, pasar por la mezcla de azúcar.


Listas, dejamos enfriar y a degustar. 


Aguantan en la despensa, metidas en una caja con papel seda, hasta máximo tres días.






Ummmm, que apetitosas son, y como no son muy dulces, nada pesadas de comer. 



Que aproveche.