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viernes, 24 de febrero de 2023

11 aniversario del blog. Arroz con leche

 



Hola a tod@s.

Hoy 24 de febrero, estamos celebrando el 11 cumpleaños del blog.



Quiero daros las gracias por seguir conmigo. 

Publico cuando puedo, aún así, más de 1400000 personas han entrado para leer mis recetas. GRACIAS.

Arroz con leche meloso.




Receta de mi madre.

Ingredientes para 6 raciones:

- 500ml leche preferiblemente entera (si encuentras leche fresca recién ordeñada, suprimir la mantequilla*)

- 100g azúcar (si eres muy goloso, ponle 150g, pero piensa que después pondremos aún más azúcar, así que no te pases)

- 120g arroz redondo

- 50g mantequilla*

- 1 rama o palo de canela

- 1 cáscara de naranja sin parte blanca 

- 1 hoja de laurel 

- 2 o 3 clavos de olor

- 1 cucharada de anís en grano "matalauva" (o dos estrellas de anís)

- 200ml de agua fría.

Aparte vamos a necesitar: 

- 200ml de leche entera 

- 100ml nata para cocinar 

- 60g azúcar

- cómo 50ml (media copita) de anís seco tipo Chinchón "truco de mi madre" 

- canela molida para adornar.

****Mi madre tenía una especie de bolsita de tela (llamada muñequilla, como un pequeño calcetín) donde se ponen las especias dentro, luego se ata y se mete en el líquido para así recuperar de una vez las especias, dejando todo los aromas en la cocción. Si no tienes, usa un pequeño pañuelo de tela limpio.

Como se hace:

Cocer el arroz cubierto de agua fría durante 5 minutos con la hoja de laurel, contando desde que empieza a hervir.

 Escurrir y refrescar bajo el chorro de agua fría en un colador, eliminar el laurel. *Esta formula sirve para que al escaldar el arroz primero con el agua, pierda el almidón y quede suelto.

Poner a hervir 500ml leche con la mantequilla, la rama de canela, la cáscara de naranja, en la bolsita de tela de algodón: el anís en grano o estrellado y los clavos de olor.

Cuando hierva, bajar la intensidad del calor para hacerlo a fuego muy suave, echar el arroz escurrido y seguir hirviendo, remover de continuo durante 35 minutos a fuego lento, echar ahora el azúcar y seguir hirviendo 5 minutos más, que se disuelva bien el azúcar (total 40 minutos)

Retirar del fuego y sacar la bolsita de las especias, la piel de naranja y la rama de canela (a mi me gusta luego chupetear la canela y la naranja, así que la dejo).

Colocar en caliente en una fuente honda o en cuencos individuales.

Cocer en la misma cazuela los 200ml de leche con la nata, los 60g de azúcar y el anís líquido, durante 5 minutos.

Dejar entibiar ésta mezcla y cubrir con ello el arroz que está en la fuente o en los cuencos. Repartirlo entre todos por igual.

Espolvorear con canela molida si os gusta, o ralladura de limón.

Dejar enfriar en el frigorífico al menos dos horas, aunque he de decir, que de un día para otro está aún más bueno.

Hay muchas personas que les gusta comerlo templado, yo lo prefiero fresquito.



Truco: para que no os quede el grano duro, es mejor remover cada poco tiempo durante la cocción y echar el azúcar al final de la cocción. 


Si, es cierto, ésto no es una receta light. Diréis que que función tiene la mantequilla: en la antigüedad, se ponía la leche recién ordeñada, con toda su grasa natural, leche que "lo más que se hacía" era centrifugar un poco para coger parte de la nata natural antes de hervir, llena de grasas y azúcares naturales. 

Por eso ya no encontramos casi en ningún sitio el arroz con leche cómo él que tomábamos de pequeños; ni siquiera los flanes o cuajadas "saben igual" que los que tomábamos de pequeños. En parte es porque se desgrasa tanto la leche antes de envasar, que parece agua en vez de aquella rica leche cremosa y un poco dulce natural que tomábamos de pequeños.



Gracias. Gracias por vuestras visitas y por vuestros comentarios.


Hay cientos de recetas por internet, pero ya se sabe que como las que hacía nuestras madres NINGUNA.

De nuevo gracias a todos los que cada día visitáis mí pequeño blog.

Un abrazo muy fuerte para tod@s.



martes, 26 de mayo de 2020

Falsa nata montada, también para intolerantes y vegetarian@s


Hola. 
Aparezco después de una larga ausencia, con todo esto del covid-19, estamos todos bastante descolocados; 
la situación es muy fuerte en todo el mundo; 
muchos enfermos, muchos fallecidos. 

Muchas personas han entrado en depresión, al no saber llevar tranquilamente el confinamiento;
He de decir que es difícil para todos, pero cuidándonos nosotros, nos cuidamos todos.

Tanta información por todos lados nos desborda, por eso yo personalmente decidí dejar de lado las redes sociales, porque ya no era capaz ni de dormir por la preocupación.

Si alguno de vosotros me habéis echado en falta, gracias. 
Estoy bien y mi familia gracias a Dios también.

Espero que vosotr@s tambien esteis tod@s bien.

Es una situación excepcional en todo el mundo, por eso este tipo de trucos están bien compartirlos, ya que ahora es mas difícil aun conseguir muchos ingredientes en el mercado (que se lo digan a el papel higiénico, o a la levadura de panadería)

Espero que todo ésto vuelva poco a poco a la normalidad y que solo quede en un mal recuerdo. Pero lo más importante: espero que no hayáis perdido a ningún ser querido con este maldito virus.

Hoy os traigo un truco, más que una receta en sí.
Falsa nata montada, con y sin lactosa y vegetariana.

La llamo "falsa nata" porque en realidad parece nata pero no lo es, tiene una textura muy parecida pero no es nata (tampoco quedará tan blanca ni tan espesa como la nata de mas del 35% de materia grasa).

Hace mucho tiempo que no os dejo un truco de cocina y algun@s seguidor@s se los guardan todos.


ETIQUETA EN EL BLOG "PILIPEDIA", por sugerencia hace ya mucho tiempo de una amiga de google+, donde irán todos los trucos que voy compartiendo, que iré poco a poco actualizando porque hay muchos trucos repartidos por todas las entradas del blog.

Hoy vamos a hacer una falsa nata montada, con mucho menos calorías y por supuesto fácil de hacer.


También voy a dar la versión "sin lactosa" 

y "la vegetariana" para todas las dietas, 
con y sin azúcar, apto "para diabétic@s".

Ya os hablé hace tiempo de los estabilizantes caseros, para que siempre nos quedase firmes nuestras decoraciones con nata.


¿No os ha pasado nunca que tenemos en mente hacer un postre con nata montada y no hay en casa?


Hoy estaba haciendo la comida y quería comer de postre fresas con nata, aprovechando ya las ultimas fresas comerciales, ya que las fresas de mi huertecito son en verano, hasta dentro de unos días no comienza su temporada.


Cuando he buscado por la nevera no había nata para montar por ningún lado (se me olvidó comprar, jejeje)
Así que me acordé de un truco que leí hace ya bastante tiempo en alguna revista y en poco más de 5 minutos de preparación, más una hora de reposo, tengo lista una versión de "nata" lista para montar, pero con muchísimas menos calorías.

Además, no sabéis lo difícil que es encontrar una buena "nata sin lactosa" que se pueda montar para un postre.


Y no digo nada, sí además lo que necesitamos es una nata 100% vegetal, para una dieta vegetariana.

No todos vivimos en una gran ciudad, con tiendas y supermercados de todo tipo. 

Éste truco sirve igual para quien quiera reducir grasas en el postre.

Sólo hay que tener en la despensa la leche o bebida vegetal que sueles usar y un par de ingredientes más.
Sirve perfectamente la leche entera, la semi y la desnatada y por supuesto la leche sin lactosa y la vegetal.

El sabor dulce se lo vamos a poner a nuestro gusto, con azúcar blanco o con edulcorante, así que la podemos hacer también para personas diabéticas.

Veréis en la foto que pongo vainilla *No es obligatorio, pero "2/3 gotas" vais a notar la diferencia, le aporta un sabor y aroma delicioso.

El otro ingrediente que necesitamos es gelatina.
"Agar Agar o gelificante vegetal, para la dieta vegetariana".

La gelatina la encontramos con mucha facilidad en el formato de hojas, incluso en polvo en la mayoría de tiendas, pero siempre usaremos la neutra, sin sabor y sin azúcar.

El Agar agar es bastante fácil de encontrar en supermercados y también en herbolarios (es un gelificante extraído de un alga)

El gelificante vegetal lo compré en Carrefour y me imagino que será fácil encontrar en la sección postres de otros supermercados.
-En la caja, especifica la cantidad que tenemos que usar para cada medio litro de líquido. 

Lo que necesitamos es que se pueda montar, no que esté cuajado cómo un flan, vamos a usar un poco menos de gelatina que usaríamos para hacer un flan o panacota.

Si lo que necesitamos es una nata que aguante una decoración porque vais a hacer una tarta o pastelería, podéis usar esta falsa nata, entonces usamos tanta gelatina como recomienda el fabricante, para que una vez montada, quede bien firme.

He de decir que no es nata, pero se le parece muchísimo. Yo la uso más para comer con las fresas o con un flan, semimontada que es mas ligera.



Ingredientes:
-tanta leche o bebida vegetal como vais a necesitar.
-tantas hojas de gelatina o gelificantes como recomienda el fabricante para ese liquido, aunque luego usaremos un poco menos.
- tanto azúcar o edulcorante como nos guste de dulce una nata.
-unas gotas de vainilla al gusto.



Hoy he hecho 500ml de leche semidesnatada, que es la que tengo normalmente en casa.

He puesto a hidratar en agua fría 5 minutos las hojas de gelatina (sí para medio litro recomienda el fabricante poner 6 hojas, yo he usado un poco menos: 4 hojas)



Si lo que vamos a usar es Agar Agar, según la dosis recomendada por el fabricante de esta marca que yo tengo en casa, sería un sobre de 2g. para medio litro de líquido (que equivale a las 4 hojas de gelatina que yo he puesto) pero OJO, el agar sí tiene que hervir dos minutos con una parte del líquido.

Y si lo que vamos a usar es el gelificante vegetal, hay que saber que su ingrediente principal es la dextrosa, una variedad de azúcar, no lo olviden las personas diabéticas o alérgicas.
Según el fabricante de ésta marca, para 500ml hay que usar un sobre de 6'5g, pero os quedaría muy cuajado. Yo os recomiendo empezar con la mitad o un poco más del sobre y probar, ya que la goma garrofín (principal ingrediente gelificante) actúa diferente con cada una de las bebida que usemos "por la grasa de las leches". 
*Ésto también tiene que hervir cómo mínimo un minuto con todo el líquido, porque va cuajando en la cocción, y remover muy bien para que no se pegue al fondo o le salgan grumos.
*Si luego no llega a montar cómo queréis, añadir un poco más la siguiente vez.
Todos vamos aprendiendo según probamos, por eso no hay una medida exacta.


Comenzamos:
Tendremos la leche bien fría.
Echar el edulcorante (en mi caso stevia) y la vainilla y remover muy bien para que se mezcle todo por igual. Si vais a poner azúcar, remover mucho hasta que esté totalmente disuelta.

Recomiendo probar de dulce ahora, porque es fácil de rectificar en este punto.

Escurrir bien las hojas de gelatina y poner junto a un par de cucharadas de la leche que ya tenemos dulce en un vaso.

Calentar ese poquito de leche con la gelatina, unos segundos en el microondas o echar en un cacito y calentar en la cocina, pero a fuego bajo.

Una vez caliente, remover para que se disuelva, pero que nunca llegue a hervir, o pierde todas sus propiedades gelificantes.

Cuando esté totalmente líquido y notéis que se haya disuelto bien, vamos añadiendo un poco más de leche encima de ésto, remover para mezclar y equilibrar la temperatura, así hasta notarla fría antes de unir al resto (NUNCA AL REVÉS, SE ECHA LÍQUIDO POCO A POCO ENCIMA DE LA GELATINA CALIENTE HASTA QUE ESTÉ TIBIA, SI LO ECHAS DIRECTAMENTE EN LA LECHE FRÍA, OS HARÁ GRUMOS Y NO SE MEZCLARÁ Y POR SUPUESTO QUE NO MONTARÁ)

Cuando tengamos ya todo junto, mezclar bien, tapar con film y meter en la nevera una media hora, luego la montaremos y mantendremos de nuevo en frío hasta que la vamos a usar.
Si se os olvida y ha cuajado totalmente, tampoco pasa nada, se remueve un poco y se comienza a montar.
Yo recomiendo ponerlo en un bol de cristal o de plástico, lo suficientemente grande para que después cuando lo queremos montar quepa todo.



Cuando la necesites, sólo tienes que remover un poco y batir con varillas eléctricas, cómo haríamos con cualquier nata para montar.



Tarda un poco más en coger textura aireada. 

No se aprecia al principio que se van quedando atrapadas las burbujitas de aire haciéndolo más esponjoso, pero después de un rato de reposo, vais a ver como queda de bien.



Me refiero a que cuando lo estáis montando, no es igual que la nata que se va volviendo espesa, aquí no se aprecia la textura hasta que esté reposada.

Podemos usarla enseguida en cualquier postre que se os antoje. 





La idea original la copié de una revista donde enseñaban a hacer nubes de azúcar para los niños, montando la gelatina igual que una nata.

Se conserva igual que cualquier nata, en el frigorífico unos días.
¿Os ha gustado? Seguro que sí. 
Guardarlo y compartir con vuestros conocidos.
GRACIAS POR COMENTAR.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Tarta de Zanahoria para Navidad y una historia..






 Si sí, hoy os recomiendo una tarta 
 Sencilla y muy exquisita para postre de Navidad.

Cuando llegaban estas fiestas, por todos lados se veían humeando las chimeneas porque había entrado el frio invierno;
Antes no era común ver casas decoradas con luces por fuera en Navidad, ni árboles de navidad por ningún lado, como mucho en los soportales de algún ayuntamiento o en el corte inglés.
Los niñ@s poníamos el nacimiento con las clásicas figuritas del belén, que visitaban vecinos y familiares. Era un lujo que no tod@s teníamos.
Aquí, en España, teníamos los Reyes Magos, que se iban acercando poco a poco al Portal de Belén, desde el 24 que nace el niño hasta el día 6 de enero que era cuando nos traían regalitos. 
Poca cosa: un libro, un pijama, un puñado de caramelos, el que más le traían una muñeca, o un coche para jugar, y los más ricos una bicicleta.
Hoy en día “lo raro” es NO encontrar árboles y luces por todos lados, para deleite de los más pequeños, incluso desde finales de Noviembre (qué barbaridad, cualquier día van a ponerlas a la vuelta de las vacaciones de verano) Cuando yo era pequeña, hasta que no llegaba el frío intenso no se oía hablar de lo cerca que estaba ya la Navidad.
Hoy ya no hace frío, algún día esporádico, pero frío frío ya no hace en casi ningún pueblo o ciudad.
Puede ser por el cambio climático o por culpa de tantas luces por todos lados, demasiado tráfico y calefacciones. Qué sé yo.
Esto es lo que yo recuerdo del frío que hacía antes por Navidad, visto desde los ojos de una niña:
Aroma a tierra helada desde que te despertabas; días muy cortos y muy fríos, normalmente con una niebla densa que hacia si cabe más sensación de frio; los carámbanos colgando de muchos aleros ya que llevaba días helando; los charcos de las calles que estaban sin asfaltar congelados; de vez en cuando nieve (aunque por estas latitudes, lo que vemos en las películas de blanca navidad era bastante difícil); lluvia que a la mínima se congelaba y de nuevo hielo con el peligro que esto tenía al salir a la calle “aunque era el disfrute de los niños ya que nos deslizábamos por las aceras corriendo, haciendo patinaje”;
Recuerdo cuando estábamos en la finca, ir al campo a por leña; los pies congelados en las botas de agua y los dedos que ni los sentías.
Estoy hablando de cuando en casi ninguna casa de pueblo se tenía calefacción; los más privilegiados tenían una chimenea o una estufa de leña casi siempre en la sala principal o en la cocina, pero en el resto de la casa hacía un frío “que frioooooo” y no veas cuando tenías que alejarte del confort del fuego, ufffffffffff menudo fastidio, tiritando a por más leña para echar al fuego “lo que siempre decía mi madre: pies calientes y culo frío” jejejejeje.
El olor como de humedad que tenían las habitaciones de las casas de pueblo.
¿A ver quién era el valiente que se desnudaba para ponerse el pijama? Echábamos carreras a ver quién lo hacía antes y cuándo te metías dentro de la cama y sentías como si estuviera aun húmeda ¿de lo fría que estaba? ¿Quién recuerda tener que salir al patio, uno de estos días de frío, lluvia o hielo para poder ir al baño a hacer nuestras necesidades?
O ¿Quién recuerda ir a por agua para asearse o beber al pozo o a la fuente más cercana y encontrarse con que estaba helada?
Hasta de muy muy pequeña, recuerdo ir al río o al lavadero municipal a lavar la ropa, porque no había lavadoras.
¿Quién se acuerda de aquellas tardes de pequeñ@s, que a las 5’30 de la tarde ya era de noche y se encendían los pocos faroles que había en las calles, que daba hasta miedo salir con esa luz tenue?
¿Quién recuerda la ropa que nos poníamos para combatir el frío? Jejejej como cebollas íbamos al colegio, que por cierto, tampoco tenía calefacción. Capas y más capas de ropa: camiseta interior de manga larga “las blancas, las de toda la vida de algodón”; camisa o jersey de cuello alto y luego otro jersey de pico encima; chaqueta de punto “sí, esas que con tanto cariño nos hacían las madres o abuelas, con rombos” y abrigo de paño “tipo trenca” que nos cortaba el frío más profundo; y unos buenos calcetines o leotardos debajo del pantalón o la falda.
Los pobres niños la mayoría llevaban pantalón corto “dios mío, pantalón corto en invierno” ufff. Pero ¿sabéis una cosa? Esto no nos impedía para nada salir a jugar a la calle  en cualquier época del año. Estábamos deseando que llegaran las vacaciones de Navidad para disfrutar en la calle. Yo No recuerdo tener frío jugando….IRÓNICAMENTE HABLANDO: tampoco recuerdo haberme aburrido nunca…..                                               
Quizás es algo que más añoro de mi infancia, los grupos de niñ@s corriendo en la calle sin problemas, no había ni un tercio de peligro de lo que hay hoy en nuestra era moderna, por supuesto que casi no habían coches por las calles, etc...
Lo bien que lo pasábamos en la calle.
Esto es algo que quien no haya vivido o pasado temporadas en un pueblo, o en un pequeño barrio de las afueras de la ciudad no lo conoce.
¿Qué pensáis que no ha cambiado tanto?
A ver: vallas donde vallas, hoy en día se tiene calefacción en todos los sitios: en el médico; en todas las tiendas y centros comerciales; en el colegio; incluso en la iglesia; etc…
Tod@s tenemos buenos abrigos; ropas más o menos térmicas; agua corriente en todos los hogares; cuartos de baño dentro de todas las casas y luz eléctrica, etc…
Hay cualquier alimento en cualquier fecha, carnes, pescados, lácteos, aunque sea una fruta o verdura de verano es fácil encontrarlo en invierno, bien de invernaderos, bien traído de tierras lejanas.
Si se quería comer tomate en invierno, no quedaba otra que usar la conserva de tomate; si se quería comer fresas, no había más remedio que esperar al principio del verano. 
Igualmente con las verduras de temporada. Encontrar zanahorias en invierno no era posible si no las mantenías guardadas en un cajón de arena, en un cuarto oscuro desde el verano que se habían recolectado.
Pues anda que no ha cambiado el cuento, en muchas cosas para mejor, más accesibilidad para alimentos y muchas mejoras en los hogares, 
aunque en esta era moderna de consumismo, tenemos que aprender de los mayores y cambiar el chip, o nos quedaremos sin planeta en menos de 40 años.
 No digo que tengamos que volver a los años 50/70, pero sí que hay que apreciar todas las mejoras y no despilfarrar recursos.

Claro que después de recordar esto, sigo pensando que ahora ya no hace frío o por lo menos, lo podemos sobrellevar con mucha más facilidad que antes y no es por la edad, que esa también está subiendo, jejeje.
La ropa que podemos comprar es mejor; han inventado tejidos más térmicos y con menos peso, en ningún sitio al que vallas hace ese frío húmedo que se te metía en los huesos y que con nada se te quitaba.
Yo recuerdo semanas enteras lloviendo, pero mucho mucho; se hacían ríos en las calles; ahora raro es tres días seguidos lloviendo, es más fácil incluso llegar “como en estos últimos años” que hemos pasado el día de Navidad con 20º y un día soleado.
Ahora esto se ve como algo extraordinario, cuando se decide a llover, llueve todo de golpe, dejando la tierra devastada.
Le vamos a añadir a todas las diferencias que veo, entre los años de mi niñez a los de ahora que éramos mucho más sanos “qué me perdonen los modernos, ahora hay cientos de medicinas, pero antes enfermábamos mucho menos”
Y no solo por la buena alimentación, esa alimentación que ahora se ha puesto de nuevo de moda “la ecológica, la natural” alimentos criados en nuestro huerto y recolectados en su momento óptimo de maduración, animales criados en casa, sin antibióticos ni hormonas de crecimiento y engorde, etc…. sino porque pienso que estábamos inmunizados de casi todo por la forma de vivir, sin tantos ingredientes químicos ni tanto plástico.
Entrecierro los ojos y recuerdo los bizcochos gordos y esponjosos que más de una tarde de invierno comíamos para merendar, junto a un tazón de leche templada y algún que otro domingo enriquecido con rico chocolate a la taza.
Y quien no añora los gigantescos bocadillos de lo que fuera: chorizo, salchichón, tortilla, mantequilla de sabores, una onza de chocolate, etc…
Por todo esto, aún hay quien a día de hoy con los “grandes lujos” que todos tenemos, se queja de frío nada más despuntar el invierno
Y digo yo: ¿Qué quieren que haga en Navidad? Pues lo que toca: frío.


Esta receta de tarta de zanahoria difiere de las que circulan hoy en día por internet.
Las de antes eran más sencillas, con ingredientes comunes, para mi gusto las de ahora tienen demasiada azúcar; 
yo realmente le he hecho solo un pequeño cambio a la que tengo en mi cuaderno desde 1985/6.
Receta copiada de una revista de patrones en aquellos años (no recuerdo exactamente de cuál de ellas) que tanto usábamos quienes estábamos aprendiendo corte y confección y que nos enseñaban modernos diseños y también traían decoración y trucos, junto a varias recetas para las fiestas.
El pequeño cambio es porque en la receta original usaban mantequilla, buttermilk y azúcar rubia o mascabado.

Yo la adapté en su día para hacerla con aceite de oliva, nata cortada con zumo de limón y azúcar de caña integral y creo que fue un acierto, más ligera y sana.
Creo que la textura y el suave sabor la hacen una tarta ideal para cualquier fiesta, ya sea Navidad o para regalar en un cumpleaños.
En ésta ocasión, os traigo muy poquitas fotos, no sé si por despiste o qué, el álbum donde estaban las fotos de los ingredientes y del paso a paso desapareció por arte de magia antes de poder hacer copia, algo habré tocado en el teléfono que me ha desaparecido esto y casi todas las conversaciones de wasap. Ufff. Como es tan sencilla de hacer, el día que la repita volveré a sacarle fotos y os las pongo. PROMETIDO.

Ingredientes para el bizcocho de zanahoria:
-300g de zanahoria lavada y rallada
-200ml de aceite de oliva suave
-3 huevos
-120ml de nata de cocinar
-un chorrito de zumo de limón para cortar la nata y activar el bicarbonato
-125g de azúcar moreno integral.
-120g de harina de trigo integral
-150g de harina de fuerza.
-una pizca de sal.
-dos cucharaditas de bicarbonato o de levadura química tipo royal.
-una cucharadita de especias: una pizca de canela molida, una pizca de nuez moscada rallada y una pizca de jengibre rallado.
La tarta original no lleva relleno de frosting por el centro, solo un poco de queso batido por encima, por eso queda suave y nada empalagoso.
Ingredientes del frosting:
-200g de queso cremoso, puede ser requesón batido, mascarpone, o queso de untar, el que tengáis, pero a temperatura ambiente, no frío.
-una cucharadita de vainilla.
-zumo y ralladura de 1\2 limón.
-50/70g de azúcar glas molido (probar para que no quede muy dulce, dependiendo del queso que uséis y de lo acido del limón, necesitareis un poco más o menos de azúcar).


Como hacer:
Primero se echa el limón en la nata, se remueve un poco y se deja descansar unos 10 minutos para que se espese.
Precalentar el horno a 200º, calor arriba y abajo, sin aire.
Tamizar la harina de fuerza junto a las especias y el bicarbonato. Poner en un bol grande.
Añadir el azúcar integral, la harina integral, la sal y remover bien. Normalmente esta harina no se tamiza para no quitar el salvado natural del trigo y el azúcar moreno integral es más gordito y le cuesta pasar por un tamiz, igual que a la sal, por eso se añaden después, pero hay que mezclarlo todo muy bien antes de usar.
Batir los huevos bien, no hace falta montarlos, solo que estén bien batidos.
Se le añade poco a poco el aceite y la nata con el limón, mezclar todo muy bien con las varillas manuales.
Tendremos las zanahorias lavadas, pesadas y ralladas finamente en un plato, para añadir enseguida justo antes de meter al horno.
Engrasar con una servilleta y un poco de aceite un molde, en esta ocasión he usado uno cuadrado de 20cm, para 9 raciones muy generosas, jejeje, que está tan rico y no es nada pesado que bien se merece una buena porción.
Espolvorear bien de harina y si queréis, poner un poco de papel en la base para que no se pegue y luego sea fácil sacar del molde la tarta.
Cuando tengamos el horno caliente, unimos poco a poco los ingredientes secos con los húmedos.
Hay que mezclarlo bien, echar la zanahoria rallada y remover para que se reparta bien por toda la masa.

Enseguida se echa en el molde y se mete al horno, ya que empieza rápido a hacer reacción el bicarbonato con el ácido de la nata cortada.

Poner en el centro del horno, bajar la temperatura a 180º y hornear durante 40 minutos aproximadamente.

Cada un@ conoce su horno, así que a partir de los 35 minutos hay que vigilar que no se dore en exceso para que no se quede duro.
Pinchar con un palillo en el centro para comprobar que está hecho.
Se saca del horno y se pone sobre una rejilla 5 minutos.

En caliente, se coloca con molde y todo, boca abajo en la misma rejilla, hasta que se enfríe por completo.

El frosting se hace con el queso a temperatura ambiente, para que sea más fácil de mezclar.
Se ponen todos los ingredientes juntos en un bol y con ayuda de un tenedor se mezclan bien.
Desmoldar la tarta y disponer sobre la bandeja de servir.

Se extiende a placer por encima la crema de queso, decorar al gusto. Es sencilla pero exquisita.


Hay que dejarla en frío al menos unas horas antes de comer. 

Aguanta perfecta hasta 3 días, incluso está más rica con el paso de las horas.

Os aseguro que cuando la probéis, no vais a querer otra.

Buen Provecho. 
*Querida amiga Marisa. Esta es la entrada que te comenté hace días que aun viviendo en diferentes pueblos y con algunos años de diferencia, parece que estuviéramos juntas por los recuerdos, jejejej.
Por si no me da tiempo a poner otra receta antes de Navidad, Felices Fiestas para tod@s.

martes, 16 de abril de 2019

Torrijas de almíbar "sin azúcar" para Diabétic@s, Intolerantes a la Lactosa y Vegetarian@s y 7º aniversario del blog.

Torrijas sin azúcar, aptas para diabétic@s.



Hola. Ya hay varias recetas de torrijas aquí publicadas y aunque en ellas os doy trucos para adaptarlas a otras dietas o necesidades, nunca está de más explicar paso a paso la receta perfecta de torrijas sin azúcar. 

YA ESTAMOS DE NUEVO EN SEMANA SANTA, UNA DE MIS ÉPOCAS FAVORITAS EN CUANTO A DULCES TRADICIONALES, LA BASE PRINCIPAL DE ESTE BLOG.

También quiero agradecer a tod@s los que después de 7 años, seguís aquí, a la espera de que os enseñe más recetas de dulces tradicionales.

El pasado 24 de Febrero se cumplieron ya 7 años del blog. Ya hemos superado más de 1.100.000 visitas. Muchísimas gracias


Otros años he preparado alguna receta especial pero ese día, también era el primer aniversario del fallecimiento de mi suegra, y no era un día propicio de celebrar.


Así que aunque tarde, aquí os dejo una torrija para cada un@. GRACIAS POR SEGUIR AQUÍ.



TORRIJAS CON ALMÍBAR SIN AZÚCAR NI LACTOSA, APTAS PARA DIABÉTIC@S, INTOLERANTES A LA LACTOSA Y VEGETARIAN@S.


Como cualquier postre, aunque no lleve azúcar, nunca hay que excederse y comerse muchas torrijas de una sentada. 

DE HECHO, LA IDEA ES COMER UNA PARA QUITAR ESE GUSANILLO DE QUIEN ANTES LAS PODÍA COMER SIN PENSAR EN UNA ENFERMEDAD

No deja de ser un pan frito, carbohidratos que hay que cuidar mucho su ingesta, PERO TAMPOCO HAY QUE PRIVARSE, como cualquier alimento, con mesura, no va a hacer daño.

Un error muy grande que he visto a menudo, es que algunas personas diabéticas compran sin pensar muchos alimentos, que aunque pongan que son aptos o especiales para su enfermedad, el comer sin control puede llevar a una hipoglucemia peligrosa

Se ve a diario si nos fijamos en los carros de la compra de los centros comerciales.

Por mucho que sean alimentos aptos, si te comes cinco o seis galletas o pastas para desayunar "total, ¿como no tienen azúcar? puedo"; después de comer un postre elaborado "total, como no tiene azúcar, puedo"; y para la merienda un buen helado "lo mismo", un zumo "sin", un batido "sin", una cola zero, o cualquier otra bebida "sin" y así sin control hasta cinco o seis alimentos y bebidas cada día, llenos de edulcorantes y aunque NO TENGAN AZÚCAR, TIENEN MUCHOS OTROS INGREDIENTES QUE PUEDEN SER PELIGROSOS COMER EN EXCESO.


A la vez, os quiero enseñar otra formula para elaborar torrijas sin ningún lácteo, así pueden comerlas también intolerantes a la lactosa, incluso vegetarian@s.



Os voy a dar receta para seis torrijas "menos" no merece la pena el tiempo y trabajo de hacerlas.


Podemos comer solo una cada día, o regalar a nuestros familiares. 

*También podéis hacerlas así para todos y los que no tengan problema de azúcar, que le espolvoreen a las suyas "por encima" azúcar y canela, como hacemos en casa.

Duran perfectamente 3 días en el frigorífico, aunque se bajan un poco de altura, pero siguen buenas de sabor.

Se sacan del frío una hora antes de comer, para que se tomen a temperatura ambiente, mejor que frías.

INGREDIENTES PARA 6 TORRIJAS:

- Barra de pan a ser posible de barra tipo candeal o un pan elaborado por vosotr@s, que tenga uno o dos días, para que esté asentado, no blando "pero tampoco duro", porque si se usa pan del día, aparte de que no se emborrachan bien, se suelen desmenuzar cuando se fríen
  *ya sabeis que NO soy fan de usar esas "barras especiales" que venden ya preparadas para torrijas, que llevan muchos otros ingredientes además de harina, levadura y agua; ojo, que la mayoría tiene azúcar y leche.

- Una piel de naranja muy bien limpia (yo, si compro naranjas ecológicas, las lavo muy bien antes de comerlas y guardo sus pieles secas para éstas cosas)

- una rama de canela.
- una cucharadita de anís en grano.
- dos litros de agua aproximadamente.
- una cucharadita de almidón de maíz (maicena)
- 3 huevos*.
- 6/10 pastillas de Estevia*, yo suelo usar las pastillas ya que tienen la mayor concentración, hasta el 25% de estevia, mucho mas concentrado que el formato en polvo, que sólo tiene el 3% de estevia, el resto es otro edulcorante químico, normalmente Maltodrextrina.
Probar el dulzor que os gusta, por eso pongo "endulzar al gusto"
 *Si vosotr@s usais otro tipo de edulcorante, ponerlo siempre cuando se retire la decocción del fuego [ya que la mayoría no son aptos para cocinar con ellos, solo sirven para bebidas frías o calientes]

- Aceite suave para freír.
- Canela molida al gusto.


COMO HACER.

Primero vamos a ELABORAR UN FALSO ALMÍBAR PARA BAÑAR LAS REBANADAS DE PAN, que tiene que usarse frío.

Poner el agua a hervir, con la cucharadita de anís en grano, la canela en rama y la piel de naranja.



Cuando lleve hirviendo unos 10 minutos se habrá reducido considerablemente, añadir las pastillas de edulcorante y retirar del fuego. 

Tapar y dejar in-fusionar por lo menos 20 minutos, para que se tomen bien los sabores de la decocción.

Después, cuando ya ha in-fusionado, colar sobre una jarra, usaremos aproximadamente un litro cuando esté frío para bañar el pan, el resto que sobre lo usaremos después.


Poner abundante aceite suave a calentar a fuego medio hasta los 160/170º, en una sartén profunda o una cazuela ancha "os aviso" de que cuando se echan a freír las torrijas, suele hacer un poco de espuma y subir, así que tenerlo en cuenta y no uséis una sartén bajita que se pueda salir.


Preparar un plato llano con tres o cuatro servilletas de papel absorbente para luego escurrir bien el aceite de la fritura.


Cortar seis rebanadas de pan al sesgo, evitando los picos de la barra, de unos dos dedos de grosor y disponer juntas sobre una bandeja de horno que sea un poco profunda, ya que vamos a empapar en ella el pan y hasta que lo absorba, se corre el riesgo de rebosar por el borde.




Yo suelo echar primero la mitad por un lado y cuando ya no se aprecia líquido en la bandeja porque el pan lo ha absorbido, dar con cuidado la vuelta a cada rebanada de pan y volver a mojar con el resto de falso almíbar.

Batir los huevos* en un bol lo suficiente ancho para que quepan holgadamente las rebanadas de pan.


* Cuando no se puede comer huevo, bien por alergias o porque en nuestra dieta no lo comemos, éste paso se puede hacer igualmente usando harinas de las que se usan para rebozar sin huevo, de tempuras tipo harinas Yolanda, que llevan gasificantes incorporados para darle cuerpo a los rebozados. 

En ése caso, seguir las indicaciones del fabricante para su uso. Normalmente se usan dos cucharadas por vasito de agua, bien diluido, se pasan por ahí las rebanadas de pan para freír.
Cuando esté el aceite a punto, coger con cuidado cada rebanada emborrachada (digo con cuidado ya que están muy blanditas del almíbar), pasar por las dos caras en el huevo batido y con mucho cuidado, echar en la sartén de aceite caliente.



INTENTAR HACER DE DOS EN DOS O COMO MUCHO DE TRES EN TRES, PARA PODER DARLE LA VUELTA FÁCILMENTE.

Yo suelo hacerlo siempre con la mano, dejando deslizar el pan de la mano con cuidado de no meter la mano en el aceite, pero si vosotr@s no teneis practica, hacerlo con ayuda de una cuchara de servir, no sea que os salte y os queméis.


Darle un par de veces la vuelta, hasta que las veáis doraditas.


Sacar y escurrir muy bien sobre el papel. Si se les ve restos de huevo que las afean, quitárselo con unas tijeras, que se vean bonitas.



Dejar enfriar.

Ahora vamos a elaborar una rica salsa para echar por encima cuando las guardemos en el taper y cuando sirvamos en el plato:


Con el resto de la decocción colada, separamos un vaso y el resto lo ponemos de nuevo a hervir suave.


En ese vaso de líquido, vamos a diluir la cucharadita de almidón, que no tenga grumos, para engordar con él un poco la textura del "falso almíbar".

Cuando comienza a hervir, bajar el fuego al mínimo y añadir el almidón disuelto, remover bien hasta que comience de nuevo a hervir, para que no sepa a crudo la harina de maíz. 



Veréis que cambia de color, de un blanco turbio a casi trasparente.

Dejar enfriar. 

Yo suelo regar las torrijas que voy a guardar para el día siguiente, así evitamos que pudieran resecarse y lo que sobra, lo suelo meter en un biberón de cocina y lo guardo a temperatura ambiente para regar cada torrija al servirla, dándole otro toque que las hace más apetitosas y jugosas.



Aquí podéis ver como se ven al día siguiente.



ESPERO QUE OS GUSTEN Y OS ANIMÉIS A HACERLAS, DISTINTAS PERO TAMBIÉN MUY MUY RICAS, DE VERDAD, INCLUSO SI NO ERES DIABÉTIC@. HAY QUE PROBARLAS. 



MUCHISIMAS GRACIAS POR ESTOS 7 AÑOS DE AMISTAD.
Hasta la próxima.


Si queréis ver otra formula de elaborarlas sin fritura, pasar por el blog de mi querida amiga Marisa, que hoy hemos coincidido con la publicación de las torrijas para diabétic@s.

http://thermofan.blogspot.com/2019/04/torrijas-de-leche-en-crisp-en-buena-onda.html