martes, 16 de abril de 2019

Torrijas de almíbar "sin azúcar" para Diabétic@s, Intolerantes a la Lactosa y Vegetarian@s y 7º aniversario del blog.

Torrijas sin azúcar, aptas para diabétic@s.



Hola. Ya hay varias recetas de torrijas aquí publicadas y aunque en ellas os doy trucos para adaptarlas a otras dietas o necesidades, nunca está de más explicar paso a paso la receta perfecta de torrijas sin azúcar. 

YA ESTAMOS DE NUEVO EN SEMANA SANTA, UNA DE MIS ÉPOCAS FAVORITAS EN CUANTO A DULCES TRADICIONALES, LA BASE PRINCIPAL DE ESTE BLOG.

También quiero agradecer a tod@s los que después de 7 años, seguís aquí, a la espera de que os enseñe más recetas de dulces tradicionales.

El pasado 24 de Febrero se cumplieron ya 7 años del blog. Ya hemos superado más de 1.100.000 visitas. Muchísimas gracias


Otros años he preparado alguna receta especial pero ese día, también era el primer aniversario del fallecimiento de mi suegra, y no era un día propicio de celebrar.


Así que aunque tarde, aquí os dejo una torrija para cada un@. GRACIAS POR SEGUIR AQUÍ.



TORRIJAS CON ALMÍBAR SIN AZÚCAR NI LACTOSA, APTAS PARA DIABÉTIC@S, INTOLERANTES A LA LACTOSA Y VEGETARIAN@S.


Como cualquier postre, aunque no lleve azúcar, nunca hay que excederse y comerse muchas torrijas de una sentada. 

DE HECHO, LA IDEA ES COMER UNA PARA QUITAR ESE GUSANILLO DE QUIEN ANTES LAS PODÍA COMER SIN PENSAR EN UNA ENFERMEDAD

No deja de ser un pan frito, carbohidratos que hay que cuidar mucho su ingesta, PERO TAMPOCO HAY QUE PRIVARSE, como cualquier alimento, con mesura, no va a hacer daño.

Un error muy grande que he visto a menudo, es que algunas personas diabéticas compran sin pensar muchos alimentos, que aunque pongan que son aptos o especiales para su enfermedad, el comer sin control puede llevar a una hipoglucemia peligrosa

Se ve a diario si nos fijamos en los carros de la compra de los centros comerciales.

Por mucho que sean alimentos aptos, si te comes cinco o seis galletas o pastas para desayunar "total, ¿como no tienen azúcar? puedo"; después de comer un postre elaborado "total, como no tiene azúcar, puedo"; y para la merienda un buen helado "lo mismo", un zumo "sin", un batido "sin", una cola zero, o cualquier otra bebida "sin" y así sin control hasta cinco o seis alimentos y bebidas cada día, llenos de edulcorantes y aunque NO TENGAN AZÚCAR, TIENEN MUCHOS OTROS INGREDIENTES QUE PUEDEN SER PELIGROSOS COMER EN EXCESO.


A la vez, os quiero enseñar otra formula para elaborar torrijas sin ningún lácteo, así pueden comerlas también intolerantes a la lactosa, incluso vegetarian@s.



Os voy a dar receta para seis torrijas "menos" no merece la pena el tiempo y trabajo de hacerlas.


Podemos comer solo una cada día, o regalar a nuestros familiares. 

*También podéis hacerlas así para todos y los que no tengan problema de azúcar, que le espolvoreen a las suyas "por encima" azúcar y canela, como hacemos en casa.

Duran perfectamente 3 días en el frigorífico, aunque se bajan un poco de altura, pero siguen buenas de sabor.

Se sacan del frío una hora antes de comer, para que se tomen a temperatura ambiente, mejor que frías.

INGREDIENTES PARA 6 TORRIJAS:

- Barra de pan a ser posible de barra tipo candeal o un pan elaborado por vosotr@s, que tenga uno o dos días, para que esté asentado, no blando "pero tampoco duro", porque si se usa pan del día, aparte de que no se emborrachan bien, se suelen desmenuzar cuando se fríen
  *ya sabeis que NO soy fan de usar esas "barras especiales" que venden ya preparadas para torrijas, que llevan muchos otros ingredientes además de harina, levadura y agua; ojo, que la mayoría tiene azúcar y leche.

- Una piel de naranja muy bien limpia (yo, si compro naranjas ecológicas, las lavo muy bien antes de comerlas y guardo sus pieles secas para éstas cosas)

- una rama de canela.
- una cucharadita de anís en grano.
- dos litros de agua aproximadamente.
- una cucharadita de almidón de maíz (maicena)
- 3 huevos*.
- 6/10 pastillas de Estevia*, yo suelo usar las pastillas ya que tienen la mayor concentración, hasta el 25% de estevia, mucho mas concentrado que el formato en polvo, que sólo tiene el 3% de estevia, el resto es otro edulcorante químico, normalmente Maltodrextrina.
Probar el dulzor que os gusta, por eso pongo "endulzar al gusto"
 *Si vosotr@s usais otro tipo de edulcorante, ponerlo siempre cuando se retire la decocción del fuego [ya que la mayoría no son aptos para cocinar con ellos, solo sirven para bebidas frías o calientes]

- Aceite suave para freír.
- Canela molida al gusto.


COMO HACER.

Primero vamos a ELABORAR UN FALSO ALMÍBAR PARA BAÑAR LAS REBANADAS DE PAN, que tiene que usarse frío.

Poner el agua a hervir, con la cucharadita de anís en grano, la canela en rama y la piel de naranja.



Cuando lleve hirviendo unos 10 minutos se habrá reducido considerablemente, añadir las pastillas de edulcorante y retirar del fuego. 

Tapar y dejar in-fusionar por lo menos 20 minutos, para que se tomen bien los sabores de la decocción.

Después, cuando ya ha in-fusionado, colar sobre una jarra, usaremos aproximadamente un litro cuando esté frío para bañar el pan, el resto que sobre lo usaremos después.


Poner abundante aceite suave a calentar a fuego medio hasta los 160/170º, en una sartén profunda o una cazuela ancha "os aviso" de que cuando se echan a freír las torrijas, suele hacer un poco de espuma y subir, así que tenerlo en cuenta y no uséis una sartén bajita que se pueda salir.


Preparar un plato llano con tres o cuatro servilletas de papel absorbente para luego escurrir bien el aceite de la fritura.


Cortar seis rebanadas de pan al sesgo, evitando los picos de la barra, de unos dos dedos de grosor y disponer juntas sobre una bandeja de horno que sea un poco profunda, ya que vamos a empapar en ella el pan y hasta que lo absorba, se corre el riesgo de rebosar por el borde.




Yo suelo echar primero la mitad por un lado y cuando ya no se aprecia líquido en la bandeja porque el pan lo ha absorbido, dar con cuidado la vuelta a cada rebanada de pan y volver a mojar con el resto de falso almíbar.

Batir los huevos* en un bol lo suficiente ancho para que quepan holgadamente las rebanadas de pan.


* Cuando no se puede comer huevo, bien por alergias o porque en nuestra dieta no lo comemos, éste paso se puede hacer igualmente usando harinas de las que se usan para rebozar sin huevo, de tempuras tipo harinas Yolanda, que llevan gasificantes incorporados para darle cuerpo a los rebozados. 

En ése caso, seguir las indicaciones del fabricante para su uso. Normalmente se usan dos cucharadas por vasito de agua, bien diluido, se pasan por ahí las rebanadas de pan para freír.
Cuando esté el aceite a punto, coger con cuidado cada rebanada emborrachada (digo con cuidado ya que están muy blanditas del almíbar), pasar por las dos caras en el huevo batido y con mucho cuidado, echar en la sartén de aceite caliente.



INTENTAR HACER DE DOS EN DOS O COMO MUCHO DE TRES EN TRES, PARA PODER DARLE LA VUELTA FÁCILMENTE.

Yo suelo hacerlo siempre con la mano, dejando deslizar el pan de la mano con cuidado de no meter la mano en el aceite, pero si vosotr@s no teneis practica, hacerlo con ayuda de una cuchara de servir, no sea que os salte y os queméis.


Darle un par de veces la vuelta, hasta que las veáis doraditas.


Sacar y escurrir muy bien sobre el papel. Si se les ve restos de huevo que las afean, quitárselo con unas tijeras, que se vean bonitas.



Dejar enfriar.

Ahora vamos a elaborar una rica salsa para echar por encima cuando las guardemos en el taper y cuando sirvamos en el plato:


Con el resto de la decocción colada, separamos un vaso y el resto lo ponemos de nuevo a hervir suave.


En ese vaso de líquido, vamos a diluir la cucharadita de almidón, que no tenga grumos, para engordar con él un poco la textura del "falso almíbar".

Cuando comienza a hervir, bajar el fuego al mínimo y añadir el almidón disuelto, remover bien hasta que comience de nuevo a hervir, para que no sepa a crudo la harina de maíz. 



Veréis que cambia de color, de un blanco turbio a casi trasparente.

Dejar enfriar. 

Yo suelo regar las torrijas que voy a guardar para el día siguiente, así evitamos que pudieran resecarse y lo que sobra, lo suelo meter en un biberón de cocina y lo guardo a temperatura ambiente para regar cada torrija al servirla, dándole otro toque que las hace más apetitosas y jugosas.



Aquí podéis ver como se ven al día siguiente.



ESPERO QUE OS GUSTEN Y OS ANIMÉIS A HACERLAS, DISTINTAS PERO TAMBIÉN MUY MUY RICAS, DE VERDAD, INCLUSO SI NO ERES DIABÉTIC@. HAY QUE PROBARLAS. 



MUCHISIMAS GRACIAS POR ESTOS 7 AÑOS DE AMISTAD.
Hasta la próxima.


Si queréis ver otra formula de elaborarlas sin fritura, pasar por el blog de mi querida amiga Marisa, que hoy hemos coincidido con la publicación de las torrijas para diabétic@s.

http://thermofan.blogspot.com/2019/04/torrijas-de-leche-en-crisp-en-buena-onda.html


miércoles, 27 de marzo de 2019

Tarta de galletas o tarta de los tres días.


Tarta de galletas de la abuela.



Gracias a l@s qué seguís aquí después de tanto tiempo, me es difícil acceder desde el teléfono, pero sigo publicando en Facebook, para quien le apetezca ver mis elaboraciones saladas.

Hoy os traigo otra receta antigua “la clásica tarta de cumpleaños de muchos de nosotros cuando éramos pequeños”, allá por los años 70/80/90 se hizo muy popular, así que es rarísimo quien en su niñez no la haya comido en más de una ocasión. 

Elaborada sin horno, galletas y paciencia “ya que se tardaba días en lograr ésta delicia” por eso en muchos hogares se la conoce cómo LA TARTA DE LOS TRES DÍAS. También se le llama TARTA FABIOLA.

Much@s ya la habréis hecho muchas veces, hay temporadas que salen por todos los blogs;                                                               
Pero para quien no la conozca, aquí os dejo un paso a paso para que veáis lo fácil de hacer que es.

Incluso quien no es muy ducho en la cocina, puede quedar como un experto con éste tipo de receta fácil.

Yo tengo un recuerdo de muy niña de ésta tarta, que aunque se ha puesto de moda en los últimos años, ya la hacían en el siglo pasado, tal vez incluso mucho antes de nacer yo.

* Mi barrio era el clásico barrio obrero y humilde, donde TODOS los vecinos nos conocíamos y eso que es posible que fuéramos más de 200 vecinos.

Para ser un gran barrio de muchas casas, teníamos la suerte de que nuestras calles eran como un callejón sin salida, una sola entrada y salida daba acceso a cuatro calles; en esos años había pocos coches y como solo entraban al barrio los vecinos para aparcar, no teníamos mucho peligro los niños y niñas para jugar allí a lo que quisiéramos: futbol, béisbol, pelota, a la cuerda, a la goma, al truque, al bote botero, al rescate, al balón prisionero, al escondite, a las cartas, etc…..

Había mil juegos de grupo que todos conocíamos, donde tanto niños como niñas "todos juntos" pasábamos entretenidos las cortas y frías tardes de invierno, igual que en las tardes de verano y muchos fines de semana.

Algo raro de encontrar hoy en día, vemos a nuestros jóvenes atados al móvil y ya ni hablan entre ellos (qué pena, se pierden no sólo una experiencia increíble, el valor de la amistad verdadera).

El caso es que en mi barrio siempre había amig@s con los que jugar "o pelear" que también hemos peleado muchas veces. 

Recuerdo que de mi edad, año arriba, año abajo, éramos hasta treinta chaval@s. 
Han salido varias parejas de aquellos que fuimos niñ@s y vecin@s en esos años.

Éramos como una gran familia. Cuando sabíamos que alguien estaba enfermo, fallecía un familiar o había nacido un vecino nuevo, allí estábamos todos, nos preocupábamos los unos de los otros. 
Verdadera vecindad, cosa que me da una pena intensa haber perdido, hoy en día incluso no se conocen los vecinos de un mismo portal o urbanización. 
Aquí donde vivo en la actualidad, un pequeño pueblo de poco más de 2000 habitantes, aún existe, pero se está perdiendo a pasos agigantados, culpa de las prisas con las que hoy vivimos. 
NO POR VIVIR MÁS DEPRISA, VAS A LLEGAR ANTES A TU DESTINO.

Mi madre era una gran cocinera y por supuesto que cuando llegaban los cumpleaños, siempre hacía algo para merendar todos los amig@s y vecin@s juntos; también nos preparaba muchos dulces caseros, los que mejor se le daban eran los dulces de sartén, también hacía un arroz con leche DELICIOSO.

Pero si queríamos tarta, eso ya era un lujo. Nos hacía rosquillas, empanadas, perrunillas, algún flan, etc…. Que junto a unos buenos bocadillos, alguna que otra tortilla y cómo excepción por ser “nuestro cumpleaños” algún refresco de naranja, limón o cola, teníamos un cumpleaños la mar de completo. 
Aunque también tengo que decir que mi cumpleaños, por ser en las fechas que es, no siempre se ha podido celebrar, pero no importa, cualquier ocasión era buena para juntar a l@s amig@s para merendar en casa.

Siempre estaré orgullosa de que dentro de su humilde situación de familia numerosa, éramos la envidia de much@s, en aquellos años donde se vivía muy ajustados económicamente.

Nada que ver con los cumpleaños de l@s niñ@s hoy en día, que poco más y parecen una comunión, jejejeje.

Teníamos una vecina de mi portal, arriba, en el cuarto A, la señora Custodia, casada con un paisano, Felipe. 
Cuando llegaba el cumpleaños de sus niñas, siempre junto a la abuela le preparaban ésta tarta. 
Alguna que otra vez he subido a ayudarla, ya que desde muy pequeña he sentido inquietud por saber cómo se hacían los dulces y de paso aprender.

Este tipo de tartas la recuerdo desde que tengo uso de razón. 
Unas veces o depende de cuál de las niñas cumpliese años, la hacía rellena con chocolate, ummmm. 
Otras veces la hacía con natillas de huevo y adornaba con un poco de chocolate y coco rallado por encima, incluso sin chocolate y adornado con anises de colores. 
Alguna que otra vez se le ocurría colocarlas en forma de brazo de gitano y lo cortaba al sesgo, pareciendo un brazo verdadero, lleno de ricas capas.

Esta abuela tenía un truco personal y que es cómo yo la hago siempre: le añadía una chispita de anís a la leche que usaba para remojar las galletas, que yo me zampaba con mucho gusto cuando sobraba una mijina después de remojar las galletas, jejejejejejejejee

El caso es que esta tarta queda la mar de bien, tenga el tamaño que tenga y le pongas lo que le pongas, da lo mismo si te entretienes en hacer una bonita decoración o la dejas simple: ESTÁ BUENISIMA DE VERDAD. .

Hay que hacerla con paciencia, ya que hay que darle tiempo para que cuaje y endurezca, para luego poder adornarla y por supuesto, para que cuando se va a cortar, no se desmorone entera.

Pero que eso no os eche para atrás, DE VERDAD ES MUY FÁCIL DE HACER.

Por eso la llamo la tarta de los tres días
El primero para hacer el montaje; preparar las cremas; remojar las galletas y meter todo en una fuente.
Es muy necesario el reposo en frigorífico de al menos 24 horas, no es necesario ponerle peso encima, pero sí hay que intentar guardarla muy bien tapada para que no coja ningún aroma extraño del resto de alimentos que podamos tener en el frigorífico. 

El segundo día toca desmoldar para decorar: yo suelo cubrir con chocolate o ponerle trocitos de galletas y de chocolate, o coco rallado; y de nuevo al frigorífico otras 24 horas mínimo para poder cortar en perfectas porciones.
El tercer día, el mejor: A disfrutarla.


Esta tarta se la dedico a ésas niñas, las hermanas Piñero, de Pozuelo de Alarcón, Madrid, donde nací y viví toda mi niñez: INÉS, PILI, SUSANA, CRISTINA Y LA PEQUEÑA MARI CARMEN. Con mucho cariño de vuestra antigua vecina.


Tarta de galletas
Preparar el molde que queréis usar, cubrirlo con papel de aluminio o papel de horno por encima, o film transparente para que sea fácil desmoldar.

Para 16 raciones he usado este molde rectangular de 35×25, aunque he de decir que uséis el molde que tengáis en casa, incluso sirve un taper de plástico.

Ingredientes:

-3 paquetes (más o menos los que vienen dentro de una caja) de galletas rectangulares tostadas (sirven las tipos maría, aunque yo personalmente prefiero que sean tostadas. También pueden ser galletas aptas para diferentes dietas: celiac@s, sin lactosa, sin azúcar, etc....)
-chocolate para postres, media tableta, unos 100/150g (igualmente se puede usar unos 40g de cacao puro en polvo, sin lactosa y sin azúcar disuelto en 100 ml del liquido).
-700ml de leche* para la crema pastelera, que en ésta ocasión la hice de dos sabores (bebida vegetal para sin lactosa).
-aparte otros 200ml de leche* para remojar las galletas y un chorrito de anís seco al gusto.
-dos sobres de preparado para hacer flan de vainilla (yo uso el de la marca maicena, royal o marca blanca de cualquier supermercado, que es sin huevo y sin lactosa)
-azúcar o edulcorante al gusto *en las instrucciones para hacer flan recomiendan 6 cucharadas de azúcar para cada sobre, yo he puesto sólo la mitad ya sabéis que no me gustan los postres empalagosos.
Para la ganache de chocolate:

-100g de nata (puede ser nata para cocinar, incluso sin lactosa o de soja)
-chocolate para postres* una tableta de 200g (igualmente se puede usar  50/60g de cacao puro en polvo, sin lactosa y sin azúcar)
-50g de mantequilla o margarina vegetal.
- aquí si el chocolate que usáis es un poco amargo, ponerle una cucharada de azúcar o edulcorante que soláis usar al gusto.

Decoración OPCIONAL si queréis hacerla igual que yo:


-1 paquete extra de galletas para poner alrededor.
- 60g de azúcar glas con un chorrito de nata para escribir un mensaje. 
- un trozo de papel de horno para hacer un canutillo donde meter el glaseado.

Cómo hacer
Preparamos todo sobre la mesa de trabajo, así nos facilita mucho el montaje de la tarta.

Haremos la crema pastelera bien espesa, siguiendo las instrucciones del sobre que hemos comprado.

Para éste tipo de tartas que luego tienen mucho tiempo de reposo, la suelo usar cuando aún está templada, así que mientras se calienta la leche, preparo dos recipientes de cristal, uno para la crema de vainilla y en el otro preparo ya en trozos el chocolate que voy a usar para hacer la crema de chocolate.



Separar antes de calentar una taza de leche fría, donde diluimos los dos sobres de flan.

Poner el resto de leche junto al azúcar a hervir.
Cuando comienza a hervir, añadir lo de la taza reservada y remover enérgicamente hasta que espese (uno o dos minutos, depende de la marca que estáis usando, tarda mas o menos en espesar)

Echar una mitad en cada bol, el que tiene el chocolate troceado, remover hasta integrar el chocolate.

Reservar cubierto con film transparente para evitar que forme costra.

Comenzamos con el montaje:
Remojar ligeramente cada galleta en la leche o bebida vegetal fría, con el chorrito de anís y colocar una base en el molde que tape bien el fondo, si es necesario partir algunas galletas, da igual que no queden perfectas, luego no se va a ver.

Cubrir estas galletas con una capa generosa de crema, la que queráis, yo he empezado con la de vainilla y he usado toda.

Colocar de nuevo otra capa de galletas remojadas.

Y ahora la otra de crema, yo he puesto la de chocolate, aunque también podéis hacer solo de un sabor.

Por último, cubrir de nuevo con otra capa de galletas. 

Ahora tapar con cuidado con papel de horno o film transparente y dejar 24 horas reposando en la parte baja del frigorífico.

Al día siguiente, desmoldar con cuidado sobre la bandeja que vamos a usar para servirla. 

Yo le quito los plásticos y le doy la vuelta, como si fuera una tortilla, con mucho cuidado de no romperla, si lo hacéis con la tarta bien fría, es muy difícil que se os rompa.

Preparamos la ganache de chocolate para cubrir la tarta. 
Calentando hasta ebullición la nata y echar esta mezcla encima del chocolate bien picado. 

Dejamos un par de minutos reposar para que coja calor el cacao y remover enérgicamente hasta que esté bien disuelto el chocolate. Echar la mantequilla y remover de nuevo.

Mientras se templa un poco la ganache, vamos preparando las galletas que vamos a usar para los laterales de la tarta.

En este caso no es necesario remojarlas, ya que con el siguiente reposo y la humedad natural de las cremas, ya cogen una textura tierna.

Cubrir toda la superficie de la tarta con el ganache de chocolate y decorar al gusto. 


Meter de nuevo como mínimo 8 horas en el frigorífico, aunque yo suelo dejarlo de un día para otro.


Podemos hacer un glaseado de azúcar glas junto a un chorrito pequeño de nata o unas gotas de agua, así es fácil escribir cualquier mensaje en la superficie. 
Yo lo meto en un canutillo que hago con papel de horno, aunque otras veces lo que hago es poner este glaseado en un biberón de cocina y con él, escribir un mensaje. 
El clásico felicidades; un Te quiero; o poner los años que cumplen; o el nombre del niñ@. El caso es hacerlo personalizado a lo que necesitemos en cada ocasión.

También es fácil adornar con lacasitos cuando la ganache de chocolate está aún templada, CÓMO ÉSTA TARTA QUE HICE EN OTRA OCASIÓN ESPECIAL.


Adornar con lo que más os guste, NO OLVIDÉIS PLANIFICAR ESTA TARTA CON DOS DÍAS y dejar reposar unas horas antes de consumir. 



Aguanta en perfecto estado varios días siempre en frigorífico “incluso está más rica cuando ha reposado un par de días extra” así que si el evento es por ejemplo un sábado, se puede dejar preparada desde el miércoles tranquilamente. 

Bueno, ¿Os he convencido? 



¿Os animáis a hacérselo a vuestr@s niñ@s para cualquier ocasión? 
DEJEMOS QUE NUESTROS HIJOS APRENDAN EL VALOR DE LA AMISTAD, SALIENDO CON ELLOS MÁS AL PARQUE O AL BARRIO A JUGAR CON LOS VECINOS, EN VEZ DE TANTA TELEVISION Y TABLETS.
Hasta pronto, espero veros también en facebook.