martes, 8 de octubre de 2019

Mermelada de melón sin azúcar ni gelificantes añadidos.



Mermelada de melón sin azúcar ni gelificantes añadidos.

Hoy os voy a enseñar a elaborar una deliciosa mermelada de una fruta insospechada, el melón.



Os voy a pedir perdón ya que tengo las fotos preparadas desde hace ya dos años, pero se me fueron quedando en el fondo del escritorio hasta tener la oportunidad de publicarlo, mientras tanto os he buscado información sobre lo que voy a usar para hacerla “El Bagazo”, en éste caso será el de los cítricos.


Al ser el melón “igual que la sandía” una fruta que posee más del 98% de su peso es agua, pobre en pectinas naturales, difícilmente conseguiremos que la mermelada espese; 
da igual que la hagamos con azúcar, si no se le añaden agentes extras espesantes conseguiremos una especie de jalea líquida, por lo tanto hay que añadir pectinas o gelificantes tales como la gelatina o el agar agar.

Aprovechando un día que tenía más de medio melón grande muy maduro y que iba a realizar un viaje de varios días, la fruta tan madura no iba a aguantar hasta mi regreso en el frigorífico y no hay por qué tirarla si puedo dejar echa una mermelada con ella, así que preparé los ingredientes, elaboré la mermelada e hice las fotos en espera a escribir la entrada.

Después hice fotos cuando la comimos, pero seguía sin tener tiempo para escribir en el blog.

Por todo ello, a quien lleva esperando desde entonces la receta, jejeje, que ella sabe perfectamente que hablo de ella, le pido mil perdones.

Mermelada de melón sin azúcar y sin gelificantes añadidos.


Hoy vamos a aprovechar una parte que normalmente desechamos de los cítricos: El bagazo o ALBEDO.

Y algunos diréis ¿Qué narices es eso?

He de deciros que esto no lo he inventado yo; ya en algunos libros antiguos sobre conservas y mermeladas hablan y utilizan este desecho cítrico, por su utilidad a la hora de espesar salsas y mermeladas.

La composición del bagazo o residuo de la fruta "tras extraer el zumo" es diversa y puede tener múltiples aplicaciones ya que además está cargada de vitaminas.

La corteza de los frutos cítricos está constituida por una delgada capa coloreada, que es el epicarpio o flavelo
El color del epicarpio es verde, amarilla, naranja. 
También contiene unos pequeños sacos oleíferos, llenos de un aceite esencial muy fragante y cuyo intenso aroma es característico de cada fruto. 
Este aceite se aprovecha industrialmente para usarlo en perfumería o en la elaboración de licores, aromatizar platos, etc. 
Esta es lo que solemos rallar para algunas recetas “sin parte blanca”.

Debajo del epicarpio o flavelo se encuentra el mesocarpio o albedo, una capa esponjosa de color blanco de distinto grosor según la madurez y la fruta elegida: es rica en carbohidratos estructurales. 
De aquí se extraen con fines comerciales las pectinas, que tienen propiedades gelificantes.

Las cortezas de cítricos y el bagazo de manzana son las principales "fuentes industriales" de pectinas para uso alimentario.

El albedo de cada especie también contiene compuestos flavonoides característicos. 
Casi todos desechamos la parte blanca de la naranja y el limón por su sabor amargo, pero no deberíamos hacerlo.

Esta parte de la corteza de ambos cítricos tiene importantes concentraciones de hierro, calcio, magnesio y zinc, mucho más que los que concentra el zumo de esas frutas, en algunos casos como puede ser la vitamina C la concentración en el albedo llega a superar el 400% de lo que posee el resto de la fruta.

"Además  tiene hesperidina, antioxidante capaz de reforzar las defensas del organismo" y por si fuera poco, posee alta concentración de pectina, por lo que desde hace muchos años se le ha incorporado a la elaboración de mermeladas por su poder gelificante natural.

En el albedo, la concentración de pectinas ronda el 14/18% respecto al resto de la misma fruta.

La cáscara en realidad tiene más fibra que la fruta que contiene, también flavonoides que contienen beneficios nutritivos. 

Los flavonoides son compuestos que se encuentran en muchos alimentos. 
Se sabe que tienen efectos antihipertensivos y antiinflamatorios, que alivian las presiones sobre el corazón.

Además, las cáscaras con el albedo  contienen vitaminas A, C, B6 y B5; calcio; riboflavina; tiamina; niacina; y ácido fólico. Una forma de obtener algunos de los nutrientes es comiendo la parte interna de la cáscara, la parte blanca entre la piel y la fruta, puede ser agria o amarga aunque normalmente es bastante insípida, pero en realidad contiene tanta vitamina C con una buena cantidad de fibra.

Yo tengo la costumbre de cuando uso la ralladura de limón o naranja para hacer algún postre, normalmente también uso el zumo. 
Pues bien, todo este desecho que cualquiera tiraría a la basura, yo lo guardo en el congelador en una bolsa.

No es que haga muchísimas mermeladas en casa ya que somos más de comer la fruta entera, pero de vez en cuando sí, pero no tantas como en otras casas, así que guardo las que son más gorditas, las que el albedo es de mayor grosor. Nunca se sabe cuándo me va a apetecer elaborar una mermelada, o cuando voy a necesitar un extra de pectina en una receta.

Después de todo éste rollo informativo, ya por fin os dejo la receta.

Ingredientes:
1K de Melón.
Bagazo de cítrico (en este caso el Albedo de 1 limón)
10g de Edulcorante Stevia (equivalente a 400g de azúcar) Después una vez hecha la mermelada lo pruebo: si hay que añadir siempre hay tiempo, depende mucho de lo dulce que os guste.

Tarros de cristal esterilizados con sus correspondientes tapaderas.
Un escurridor o colador, un bol de cristal, una lengua de goma o cuchara de madera.


En esta ocasión he usado dos tarritos pequeños, que será aproximadamente uno de 300g y el otro de 200g.

Los tengo esterilizados en seco (en el horno a 180º durante 15/20 minutos, las tapas por separado) aprovecho que estaba haciendo pan en el horno y lo tenía muy caliente, así que los he metido cuando he sacado el pan y a los 5 minutos he apagado el horno, ya que el resto de calor es suficiente para la esterilización;
También se pueden esterilizar en una olla con agua hirviendo 20 minutos, igual, siempre las tapas por separado, y una vez esterilizados los mantengo boca abajo en un paño limpio para usar una vez fríos.



Como hacer:
Rallar el limón, podemos guardar la ralladura con azúcar para hacer azúcar aromatizada que ya os enseñé a hacer aquí: 
https://lasdeliciasdepilar.blogspot.com/2013/03/azucar-de-limon.html?m=1

Lo cortamos, eliminamos las posibles pipas y exprimimos guardando el zumo para otra receta.

Cortar el albedo en tiras finas y poner en una olla cubierto de agua. 
Llevar a ebullición por cinco minutos para blanquear y eliminar el amargor.


Esa primera agua del escaldado se tira, colando y ponemos de nuevo a hervir cubierto de agua fría.

Hervir a fuego medio hasta que se noten bien tiernos (de aquí la importancia del tamaño que cortemos el bagazo)

Mientras, nos ponemos con el melón.

Empezamos eliminando con una cuchara las pipas y membranas del melón, lo pelamos y cortamos en pequeños trocitos, como el tamaño de una nuez aproximadamente.

Pesamos y echamos por encima la medida necesaria de edulcorante. Mirar siempre las instrucciones del poder endulzante del edulcorante que vais a usar y sobre todo si es apto para cocinar.



Cuando el bagazo esté tierno (se nota que se parte fácilmente con la cuchara) echamos el melón con el edulcorante y dejamos cocer a fuego medio hasta que esté bien desecho.


Veréis cómo empieza a salir un montón de jugo, es normal, es el agua vegetativa de la fruta.

Hay que espumar un par de veces las posibles impurezas que salgan en forma de espuma.

Remover de vez en cuando para que no se nos pegue al fondo y para ver que textura está adquiriendo.

Tardará unos 20 minutos en estar perfecto. 
Vamos comprobando de vez en cuando la textura sobre un plato frío.

En cuanto notemos que está cuajando, retirar del fuego y dejar reposar 5 minutos para que pierda calor.

No estará del todo frío, pero ya podemos colarlo. Poner debajo del colador el bol de cristal para recoger el jugo (ese jugo también lo podemos usar para otras elaboraciones que luego os cuento).

Dejamos escurrir unos 5 minutos. ¿Veis cuanto jugo hemos rescatado?

Ahora ya tiene la temperatura ideal para pasar con el batidor, caliente pero no hirviendo. Yo recomiendo no triturar en exceso, que se noten un poco los trocitos.



Volver a calentar hasta que esté casi hirviendo para llenar los tarros de cristal, con ayuda en este caso de una cuchara, bajando bien la mermelada para quitar las posibles burbujas de aire.

Si vais a conservar por más de 2 semanas, recomiendo cerrar fuertemente y cocer los tarros al baño maría durante 20 minutos. Pensar que al no llevar azúcar, su caducidad es menor que otras mermeladas que sí lo llevan. Yo calculo que como máximo un año.

Yo los cerré fuertemente y dejé enfriar boca abajo, haciendo así el vacío y los comimos en dos semanas, manteniéndolos en el frigorífico hasta su consumo. 

NO OLVIDEMOS ETIQUETAR PARA SABER QUE HAY EN LOS TARROS Y LA FECHA DE ENVASADO.
Cuando lo abrimos, descubrimos una mermelada espesa y brillante, deliciosa.

Qué rico en una tostada con un poco de requesón, ummmmmmm.


¿Veis el brillo y la textura? A ver quién dice que es una mermelada sin azúcar y sin gelificantes añadidos.



Ahora os cuento: este jugo dulzón se puede guardar.
Yo lo he puesto en una de esas bolsitas para hacer hielos, o en una hielera directamente, meter al congelador y sacar cuando lo necesitemos para abrillantar tartas o pasteles. Por supuesto etiquetar debidamente para no despistarnos.

Pensar que es pectina sin azúcar, podemos usar incluso en un estofado de carne, dándole ese toque afrutado; 
ya veréis que rico queda encima de una tarta de manzana, por ejemplo. 
Solo descongelar y usar, así en porciones es mas fácil.
Espero que ésta receta os guste y os sirvan todos los trucos e ideas que comparto.
Gracias a tod@s.




martes, 16 de abril de 2019

Torrijas de almíbar "sin azúcar" para Diabétic@s, Intolerantes a la Lactosa y Vegetarian@s y 7º aniversario del blog.

Torrijas sin azúcar, aptas para diabétic@s.



Hola. Ya hay varias recetas de torrijas aquí publicadas y aunque en ellas os doy trucos para adaptarlas a otras dietas o necesidades, nunca está de más explicar paso a paso la receta perfecta de torrijas sin azúcar. 

YA ESTAMOS DE NUEVO EN SEMANA SANTA, UNA DE MIS ÉPOCAS FAVORITAS EN CUANTO A DULCES TRADICIONALES, LA BASE PRINCIPAL DE ESTE BLOG.

También quiero agradecer a tod@s los que después de 7 años, seguís aquí, a la espera de que os enseñe más recetas de dulces tradicionales.

El pasado 24 de Febrero se cumplieron ya 7 años del blog. Ya hemos superado más de 1.100.000 visitas. Muchísimas gracias


Otros años he preparado alguna receta especial pero ese día, también era el primer aniversario del fallecimiento de mi suegra, y no era un día propicio de celebrar.


Así que aunque tarde, aquí os dejo una torrija para cada un@. GRACIAS POR SEGUIR AQUÍ.



TORRIJAS CON ALMÍBAR SIN AZÚCAR NI LACTOSA, APTAS PARA DIABÉTIC@S, INTOLERANTES A LA LACTOSA Y VEGETARIAN@S.


Como cualquier postre, aunque no lleve azúcar, nunca hay que excederse y comerse muchas torrijas de una sentada. 

DE HECHO, LA IDEA ES COMER UNA PARA QUITAR ESE GUSANILLO DE QUIEN ANTES LAS PODÍA COMER SIN PENSAR EN UNA ENFERMEDAD

No deja de ser un pan frito, carbohidratos que hay que cuidar mucho su ingesta, PERO TAMPOCO HAY QUE PRIVARSE, como cualquier alimento, con mesura, no va a hacer daño.

Un error muy grande que he visto a menudo, es que algunas personas diabéticas compran sin pensar muchos alimentos, que aunque pongan que son aptos o especiales para su enfermedad, el comer sin control puede llevar a una hipoglucemia peligrosa

Se ve a diario si nos fijamos en los carros de la compra de los centros comerciales.

Por mucho que sean alimentos aptos, si te comes cinco o seis galletas o pastas para desayunar "total, ¿como no tienen azúcar? puedo"; después de comer un postre elaborado "total, como no tiene azúcar, puedo"; y para la merienda un buen helado "lo mismo", un zumo "sin", un batido "sin", una cola zero, o cualquier otra bebida "sin" y así sin control hasta cinco o seis alimentos y bebidas cada día, llenos de edulcorantes y aunque NO TENGAN AZÚCAR, TIENEN MUCHOS OTROS INGREDIENTES QUE PUEDEN SER PELIGROSOS COMER EN EXCESO.


A la vez, os quiero enseñar otra formula para elaborar torrijas sin ningún lácteo, así pueden comerlas también intolerantes a la lactosa, incluso vegetarian@s.



Os voy a dar receta para seis torrijas "menos" no merece la pena el tiempo y trabajo de hacerlas.


Podemos comer solo una cada día, o regalar a nuestros familiares. 

*También podéis hacerlas así para todos y los que no tengan problema de azúcar, que le espolvoreen a las suyas "por encima" azúcar y canela, como hacemos en casa.

Duran perfectamente 3 días en el frigorífico, aunque se bajan un poco de altura, pero siguen buenas de sabor.

Se sacan del frío una hora antes de comer, para que se tomen a temperatura ambiente, mejor que frías.

INGREDIENTES PARA 6 TORRIJAS:

- Barra de pan a ser posible de barra tipo candeal o un pan elaborado por vosotr@s, que tenga uno o dos días, para que esté asentado, no blando "pero tampoco duro", porque si se usa pan del día, aparte de que no se emborrachan bien, se suelen desmenuzar cuando se fríen
  *ya sabeis que NO soy fan de usar esas "barras especiales" que venden ya preparadas para torrijas, que llevan muchos otros ingredientes además de harina, levadura y agua; ojo, que la mayoría tiene azúcar y leche.

- Una piel de naranja muy bien limpia (yo, si compro naranjas ecológicas, las lavo muy bien antes de comerlas y guardo sus pieles secas para éstas cosas)

- una rama de canela.
- una cucharadita de anís en grano.
- dos litros de agua aproximadamente.
- una cucharadita de almidón de maíz (maicena)
- 3 huevos*.
- 6/10 pastillas de Estevia*, yo suelo usar las pastillas ya que tienen la mayor concentración, hasta el 25% de estevia, mucho mas concentrado que el formato en polvo, que sólo tiene el 3% de estevia, el resto es otro edulcorante químico, normalmente Maltodrextrina.
Probar el dulzor que os gusta, por eso pongo "endulzar al gusto"
 *Si vosotr@s usais otro tipo de edulcorante, ponerlo siempre cuando se retire la decocción del fuego [ya que la mayoría no son aptos para cocinar con ellos, solo sirven para bebidas frías o calientes]

- Aceite suave para freír.
- Canela molida al gusto.


COMO HACER.

Primero vamos a ELABORAR UN FALSO ALMÍBAR PARA BAÑAR LAS REBANADAS DE PAN, que tiene que usarse frío.

Poner el agua a hervir, con la cucharadita de anís en grano, la canela en rama y la piel de naranja.



Cuando lleve hirviendo unos 10 minutos se habrá reducido considerablemente, añadir las pastillas de edulcorante y retirar del fuego. 

Tapar y dejar in-fusionar por lo menos 20 minutos, para que se tomen bien los sabores de la decocción.

Después, cuando ya ha in-fusionado, colar sobre una jarra, usaremos aproximadamente un litro cuando esté frío para bañar el pan, el resto que sobre lo usaremos después.


Poner abundante aceite suave a calentar a fuego medio hasta los 160/170º, en una sartén profunda o una cazuela ancha "os aviso" de que cuando se echan a freír las torrijas, suele hacer un poco de espuma y subir, así que tenerlo en cuenta y no uséis una sartén bajita que se pueda salir.


Preparar un plato llano con tres o cuatro servilletas de papel absorbente para luego escurrir bien el aceite de la fritura.


Cortar seis rebanadas de pan al sesgo, evitando los picos de la barra, de unos dos dedos de grosor y disponer juntas sobre una bandeja de horno que sea un poco profunda, ya que vamos a empapar en ella el pan y hasta que lo absorba, se corre el riesgo de rebosar por el borde.




Yo suelo echar primero la mitad por un lado y cuando ya no se aprecia líquido en la bandeja porque el pan lo ha absorbido, dar con cuidado la vuelta a cada rebanada de pan y volver a mojar con el resto de falso almíbar.

Batir los huevos* en un bol lo suficiente ancho para que quepan holgadamente las rebanadas de pan.


* Cuando no se puede comer huevo, bien por alergias o porque en nuestra dieta no lo comemos, éste paso se puede hacer igualmente usando harinas de las que se usan para rebozar sin huevo, de tempuras tipo harinas Yolanda, que llevan gasificantes incorporados para darle cuerpo a los rebozados. 

En ése caso, seguir las indicaciones del fabricante para su uso. Normalmente se usan dos cucharadas por vasito de agua, bien diluido, se pasan por ahí las rebanadas de pan para freír.
Cuando esté el aceite a punto, coger con cuidado cada rebanada emborrachada (digo con cuidado ya que están muy blanditas del almíbar), pasar por las dos caras en el huevo batido y con mucho cuidado, echar en la sartén de aceite caliente.



INTENTAR HACER DE DOS EN DOS O COMO MUCHO DE TRES EN TRES, PARA PODER DARLE LA VUELTA FÁCILMENTE.

Yo suelo hacerlo siempre con la mano, dejando deslizar el pan de la mano con cuidado de no meter la mano en el aceite, pero si vosotr@s no teneis practica, hacerlo con ayuda de una cuchara de servir, no sea que os salte y os queméis.


Darle un par de veces la vuelta, hasta que las veáis doraditas.


Sacar y escurrir muy bien sobre el papel. Si se les ve restos de huevo que las afean, quitárselo con unas tijeras, que se vean bonitas.



Dejar enfriar.

Ahora vamos a elaborar una rica salsa para echar por encima cuando las guardemos en el taper y cuando sirvamos en el plato:


Con el resto de la decocción colada, separamos un vaso y el resto lo ponemos de nuevo a hervir suave.


En ese vaso de líquido, vamos a diluir la cucharadita de almidón, que no tenga grumos, para engordar con él un poco la textura del "falso almíbar".

Cuando comienza a hervir, bajar el fuego al mínimo y añadir el almidón disuelto, remover bien hasta que comience de nuevo a hervir, para que no sepa a crudo la harina de maíz. 



Veréis que cambia de color, de un blanco turbio a casi trasparente.

Dejar enfriar. 

Yo suelo regar las torrijas que voy a guardar para el día siguiente, así evitamos que pudieran resecarse y lo que sobra, lo suelo meter en un biberón de cocina y lo guardo a temperatura ambiente para regar cada torrija al servirla, dándole otro toque que las hace más apetitosas y jugosas.



Aquí podéis ver como se ven al día siguiente.



ESPERO QUE OS GUSTEN Y OS ANIMÉIS A HACERLAS, DISTINTAS PERO TAMBIÉN MUY MUY RICAS, DE VERDAD, INCLUSO SI NO ERES DIABÉTIC@. HAY QUE PROBARLAS. 



MUCHISIMAS GRACIAS POR ESTOS 7 AÑOS DE AMISTAD.
Hasta la próxima.


Si queréis ver otra formula de elaborarlas sin fritura, pasar por el blog de mi querida amiga Marisa, que hoy hemos coincidido con la publicación de las torrijas para diabétic@s.

http://thermofan.blogspot.com/2019/04/torrijas-de-leche-en-crisp-en-buena-onda.html