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martes, 19 de julio de 2022

Pastissets de cabello de ángel.


Pastissets o empanadas de cabello de ángel. 
También llamadas "Tortas de Alma", ya que el cabello de ángel se llama así en muchos sitios.



Salen aproximadamente unas 12/16 depende del tamaño que elijas.

Es como un tipo galleta rellena, muy típico de las fiestas familiares en muchos pueblos de España: sobretodo en Aragón, Comunidad Valenciana y Cataluña. 

También los he encontrado en Andalucía y Extremadura. 

Ideales para Navidad, Semana Santa, Un cumpleaños, o una reunión familiar donde una merienda casera es una fiesta, cualquier momento es ideal para degustar ésta riquísima delicia.

La receta que hoy os comparto, me la dio una amiga Valenciana, Toñi, que así lo hacía su abuela, que curiosamente se llamaba Pilar ¿será cosa del nombre? JAJAJAJAAJA-

Ingredientes para la masa:

-1 huevo mediano o una yema si el huevo es grande*

-1 vaso pequeño de aceite. Unos 160ml 

-1/2 vaso anís seco (Cazalla) y 1/2 vaso vino moscatel (usamos el mismo vaso para tomar las medidas) 

-Harina de repostería aproximadamente 450g tamizada (lo que pida la masa hasta llegar a una pasta manejable y que no se pegue en la mesa)

-una pizca de sal.

Para rellenar las empanadillas 

-200/250g de cabello de ángel (dulce de calabaza) éste que yo estoy poniendo es casero, también un regalo de una amiga: María, que tiene las cidras sembradas en una finca y lo hace muy rico (no muy dulce, porque usa sólo 1/4 del peso de la calabaza de azúcar) ya que el comprado me resulta demasiado empalagoso y María lo hace con un toque de canela que me encanta Suele hacerlo todos los inviernos y siempre me regala un par de tarritos para que lo pruebe. GRACIASSSS

-Azúcar para pasar una vez horneadas, al gusto.

---Yo prefiero mezclar una cucharada de harina común con el azúcar y lo paso por ahí, así cogen muy poco azúcar, es un truco que hacía MÍ MADRE en las rosquillas y empanadas y en recuerdo a ella, lo sigo haciendo. 

*Si eres vegan@ puedes perfectamente eliminar el huevo de la masa, le pones un poco de bebida vegetal y degustar éste delicioso postre.

Comenzamos:

En un bol, mezcla bien todos los ingredientes líquidos de la masa con un tenedor e ir añadiendo harina de repostería, poco a poco, hasta conseguir masa de empanadas, que no se pegue a la mesa pero que no quede dura. Con unos minutos de reposo para que absorba bien la humedad es suficiente.

Si la notáis muy blanda, coger una pequeña bola e intentar estirar con el rodillo, si se desmorona o se pega en la mesa, aconsejo poner una o dos cucharadas más de harina y a ver si con el reposo liga mejor. 

Es preferible no poner más hasta luego probar para que no quede dura la masa.

---"Ojo" mezclar bien pero sin amasar, solo hasta que se integren los ingredientes, así no quedará dura, ocurre igual que en las galletas, cuanto más se soba la masa, mas liga coge y cuando se hornean queda dura en vez de suave.

Reposo de 30' tapada en la nevera, incluso más tiempo sí tienes tiempo, ya que se relaja la masa y es más fácil estirarlo.

Coger bolas tamaño albóndigas o pelotas de pimpón, las dejamos en una bandeja con papel de horno.

Cuando se tienen todas las bolitas, estirar con el rodillo hasta un grosor de unos 4/5mm. 

Se suele hacer entre dos papeles de horno, así es más fácil para estirar sin riesgo que se pegue y una vez rellenas trasladar a la bandeja, ya que si no será muy difícil cogerlas de la mesa sin romperse. 

Vamos a rellenar con una cucharada de cabello de ángel, no mucho, cerrando bien cada una con los dedos, o con la parte de atrás de una cuchara, para que selle el cierre.

Se pueden hacer también con forma redonda, con corta galleta y poner otra encima de tapa y apretar bien el borde.

Todas colocadas en la bandeja que no se toquen.

Horno caliente al centro del horno, calor arriba y abajo a 200° entre 9-12 minutos, hasta que empiecen a dorarse, sin ventilador para que no se resequen. 

---Hay quienes las ponen a 170° durante 15' o más "yo lo he probado pero para mí gusto" queda la masa más dura y seca, ésto es al gusto.






Cuando se vean que están un poco doradas, sacar del horno y con mucho cuidado, porque el relleno está muy caliente y es fácil que alguna se haya abierto un poco y os podéis quemar. 

Mejor ayudarse de una paleta si las vais a manejar, para no quemarse. 

---Recomiendo tener al menos dos bandejas de horno para ir alternando y no poner las empanadillas en la bandeja caliente para la siguiente hornada.

En templadas y con cuidado, pasamos por azúcar, o espolvorear con azúcar glas, ya al gusto, dejar enfriar totalmente antes de comerlas.

Aguantan muy bien varios días, incluso un mes, guardadas con un poco de papel de seda. 

Se conservan muy bien en una lata en la despensa.

Probarlas. De verdad que es un manjar.

En cuanto pueda, os ordenó las fotos, que desde el teléfono no me apaño.

Gracias por seguir por aquí y comentar.

Os recuerdo que podéis seguir viendo recetas y trucos en mi Instagram.

https://www.instagram.com/lacerveruca/


Solo deciros que las probéis, están riquísimas y siempre apetecen dulces tradicionales hechos con cariño, en cualquier ocasión. También recomiendo que impliqueis a los niños en la cocina, éste tipo de receta son ideales para hacer con ellos.

Seguiremos con las recetas tradicionales para que no se pierdan.

Un abrazo.







sábado, 2 de noviembre de 2019

Delicias de Batata





Delicias de Batata

Estamos en otoño en España, una época donde se empiezan a encender los fuegos en los hogares.

Días más cortos y frescos. 
Apetece más meterse en la cocina y hoy os traigo una receta fácil, fácil de verdad.

Hoy en día, casi todas las casas disponen de calefacción. 
No hace mucho, para calentarse solo había “el hogar” de la cocina, una chimenea que se usaba por igual, para calentar como para cocinar al amor de la lumbre.

Ahí se ponían desde bien temprano los pucheros con agua para lavarse o hacer el café; los guisos de cuchara se hacían lentamente, con mimo y mucha paciencia; si se retiraban un poco las brasas, hacíamos unas ricas tostadas para tomar con aceite y empezar el día con energía; o poner una pequeña parrilla y asar un poco de panceta, o chorizo, etc; también asábamos en ellas patatas y boniatos, incluso pimientos. 

No sé qué tiene la lumbre, que todo sabe mucho mejor cuando se guisa en ella.

Hoy en día, se pagan verdaderas barbaridades, por un cocido hecho en la lumbre en puchero de barro, cuando no hace mucho, era la comida casi diaria de las familias humildes.

Hoy os traigo un ingrediente muy otoñal: la Batata, también llamada Boniato naranja.

Cuando llegan Los Santos, en casi todos los pueblos y en Madrid capital, siempre encontraremos quioscos donde comprar batatas asadas y castañas en los clásicos puestos de las castañeras. Aunque también es típico en Aragón y Cataluña.

Antes de la receta, os voy a contar un poco sobre las batatas, desconocidas por muchos, así os animo a incluirlas en vuestra cocina:

Es un rizoma dulce, de un color anaranjado, aunque se pueden encontrar de distintos tonos, incluso blancos o morados.

Hay recetas diferentes en las que el uso de la batata es el ingrediente principal, siendo muy versátil tanto en dulce cómo en elaboraciones saladas. 
Todos tienen en común el uso de la batata, la cual nos trajo Colón de Haití hace ya muchos siglos.

Por cierto: cómo curiosidad he leído que en Okinawa (Japón) es cotidiano el consumo de batatas a diario y presume de ser una de las ciudades “más longevas del mundo”…

En España “más en el sur por ser donde más se cultiva” es común en el recetario popular de dulces, menos su uso en la cocina salada, aunque tambien se consuma.

Os voy a dejar cómo ejemplo:
Los pastissos que se toman en Valencia por Navidad; 
El dulce de boniato en Murcia para el día de San Fulgencio; 
Las truchas de batata de Canarias, unas empanadillas dulces también navideñas; 
En las dos Castillas encontramos los pasteles de gloria, en los que el mazapán envuelve a la masa de batata; 
En Andalucía se consume por Navidad el Pan de Cádiz, elaboración similar a las glorias que incluye, además, dulce de yema de huevo; 
En Aragón y en Cataluña suele consumirse durante todo el otoño, pero sobre todo durante la festividad de la Castañada, que es fiesta popular el día de Todos los Santos y el 11 de noviembre, San Martín. 
Se toma asado como acompañamiento, por supuesto, de castañas asadas al fuego o al horno y de los típicos Empiñonados; 
También de los tradicionales Panellets en Cataluña; o como ingrediente base para la pasta de estos; 
En Galicia he probado una riquísima empanada tanto de calabaza cómo de batata con azúcar y canela que quita el sentío.

También tengo que decir que la batata es rica en carbohidratos y almidones “así que hay que consumirla con moderación, no todos los días” 
aunque también es una rica fuente de fibra, que ayudará a nuestro tránsito intestinal y un fuerte desintoxicante, ayudando a eliminar toxinas de nuestro organismo.

Pese a su dulzor, su carga glucémica una vez cocido o asado es de 7, lo que indica que la glucosa pasa lentamente a la sangre sin provocar subidas bruscas de insulina.                                                            
Tanto es así, que se recomienda consumir a menudo (siempre en cantidades moderadas y a ser posible solas o cómo acompañamiento de carnes a la plancha, sin ser ingrediente de ninguna receta de postres) en caso de diabetes.

El color anaranjado de la pulpa nos dice que es rico en provitamina A, en forma de betacaroteno (200 gramos cubren dos veces las necesidades diarias de esta vitamina) que es esencial para la piel, la salud visual y el desarrollo óseo.

También destaca su contenido en vitaminas C, B6, B5, B1 y B2.
Contiene altos índices de ácido fólico (B9) ideal para los primeros meses de embarazo y la lactancia.

En cuanto a minerales, sobresale su aporte de manganeso, potasio, cobre y hierro.

Las proteínas, aunque moderadas (1,7%) tienen un perfil de aminoácidos muy adecuado para su aprovechamiento y son ricas en uno de los llamados esenciales: la metionina, normalmente escaso en el reino vegetal.


Por todo ello, os recomiendo el consumo de batata “siempre acompañada de una dieta equilibrada” donde las frutas y verduras ocupen más del 50% de la ingesta diaria.

Esta receta que hoy os traigo, la llevo comiendo desde niña.

Ahora se encuentran galletas de todos tipos, sabores y tamaños; cuando yo era niña, había las clásicas María redondas y otras cuadradas, y nada más.

No sé si la elaboraba mi madre a menudo, por ser otra manera fácil de consumo para l@s niñ@s de éste tubérculo nutritivo y lleno de vitaminas, de fácil digestión para los más pequeños, o porque a ella le encantaban.
 
La verdad es que en mi casa, en cuanto empezaba el otoño, solíamos consumir la batata asada en las brasas de la lumbre, un verdadero manjar, os lo aseguro. 

También cocida cómo postre o para acompañar las carnes a la brasa.

Hoy os voy a enseñar las delicias de batata: dulces bocados que apasionan a tod@s l@s que lo han probado. 

Son ideales para hacer en cualquier fiesta o reunión ya que se hacen rápido y se pueden hacer con antelación, tanto en navidad como en semana santa.

Esta receta es ideal para personas con intolerancia a la lactosa (siempre que las galletas hojaldradas que compréis, estén elaboradas sin ella; yo llevo tiempo usando las hojaldradas del Mercadona, porque no contienen ni leche ni mantequilla) de este modo, estas delicias también son apta para vegetarian@s.

Si las hacemos con un almíbar sin azúcar y usamos galletas sin sal y sin azúcar, es un postre riquísimo para personas diabéticas, una ración, sin pasarse.

Ahora ya os traigo la sencilla y buenísima receta.

Ingredientes para unas 24 delicias de batata:
-2 paquetitos de Galletas tipo Hojaldradas.
-200g de batata cocida o asada con su piel.
-150g de azúcar y 150ml de agua para elaborar un almíbar ligero*, lo que se denomina TPT.
-150g de coco rallado deshidratado, del que venden en todos sitios.

*El almíbar, si queremos reducir calorías o estamos elaborando el postre para personas diabéticas, podremos hacerlo sin azúcar, como ya os enseñé en la entrada de las torrijas para diabéticos, que podéis ver aquí




Como hacer:
Lo primero vamos a asar las batatas en la lumbre hasta que al pincharlas se noten tiernas. 

Si no tenemos esa posibilidad, se pueden asar en el horno eléctrico a 180º durante 30/40 minutos, dependiendo mucho del tamaño de las batatas, cuantas más gordas, más tardan en estar blandas.

Otra opción es cocer las batatas muy bien lavadas en un cazo, cubiertas de agua unos 15 minutos, hasta que al pincharlas notemos que estén tiernas. Yo hoy he optado por hacerlas así.

Las dejamos enfriar escurridas sobre una rejilla.

Haremos un almíbar ligero* con el azúcar y el agua, cociendo al menos 5/7 minutos. Podéis infusionar con una piel de naranja o una rama de canela si os apetece. Dejar enfriar.

Una vez cocida la batata y escurrida, esperamos hasta que estén frías, se pela fácilmente y se pone en rodajas en un bol.



Aquí os pueden ayudar los niños en la elaboración.
Aplastaremos con un tenedor hasta conseguir una papilla espesa. 


Recomiendo hacerlo con un tenedor en vez de usar un batidor, ya que buscamos textura, no papilla.

Si veis necesario, podemos añadir una o dos cucharadas del almíbar reservado para facilitar la trituración y conseguir una pasta blanda, pero manejable. 


Os recomiendo hacerlo a mano, así no eliminamos la fibra natural de la batata, no se tarda nada.

Preparamos dos recipientes “bol, cuenco, taper o platos hondos” para poner el almíbar en uno y el coco rallado en el otro.

También es aconsejable preparar dos bandejas para ir depositando las galletas.

Ahora vamos a rellenar las galletas con una buena cucharada de batata y cubrimos con otra galleta, a modo de un sándwich. No seáis escasos, hay que poner una buena capa de relleno.


Las vamos dejando en una bandeja hasta gastar toda la batata.


Normalmente se gastan dos paquetitos completos de galletas para esta cantidad de batata cocida.

Cuando las tengamos todas rellenas, vamos echando poco a poco en el recipiente donde está el almíbar, para que absorba un poco la galleta. OJO, sin dejarlas dentro mucho tiempo porque si no quedarían muy blandas.

Yo suelo darle un par de vueltas y las saco. 

Ir pasando por el coco rallado, por todos lados, incluso los laterales del pastelito.



Se dejan en una bandeja reposar.



Si estáis en una casa con temperatura de más de 18º, es mejor dejar reposar dentro de la nevera durante dos o tres horas antes de comérselas. 
Para mí, están más ricas de un día para otro.


Son ideales para merendar, incluso para regalar metidas en una cajita.


Aguantan hasta 5 días en la nevera.
Yo suelo dejarlas un ratito a temperatura ambiente antes de comerlas, para que pierdan el frío del frigorífico, así se degustan mejor.


Espero que las probéis, a los niñ@s les encantan y si no lo ven, nunca adivinarían que están hechas.


Receta dedicada a mi madre, con todo mi amor.

lunes, 7 de abril de 2014

TORTAS DE CHICHARRONES.




Tortas de chicharrón. Receta de mi madre.

Tengo que decir que este tipo de dulce es muy típico en muchos pueblos de Extremadura y provincias limítrofes.

aunque también se consumen en muchísimos otros pueblos del resto de España e incluso de América.

Las he probado incluso con nueces en Aragón y Cantabria..

Estos días me ha pedido mi receta, una amiga de mi pueblo y he recordado que aun no la tenia publicada aquí en el blog, 
y eso que la tenía pendiente y preparada desde hace mucho tiempo.

Como bien sabéis ahora estamos en tiempo de Cuaresma, 
este tipo de dulces se elaboraban para celebrar que Cristo ha resucitado pues se comían para el Domingo y Lunes de resurrección que ya se podía comer carne.
Este año aun no los he hecho, os muestro la foto de otros que hice otros años, 

Pero quería mostraros mi receta, la de mi madre, la que siempre recuerdo vérselas hacer a ella o a mi tía Pili y que posiblemente ellas la aprendieran de mi abuela Pilar.

Espero que con las explicaciones que os doy os sea fácil de hacer, aunque parezca entretenido es muy sencillo de realizar, os lo aseguro-

Os animo a que los probéis, a quien le gusta el sabor de los dulces caseros tradicionales le van a encantar, a quien no los haya probado nunca les diré que se parecen a las perrunillas o a los mantecados de navidad, aunque no son exactamente iguales.

No os extrañéis del uso de carne en un dulce, no es carne cómo tal, es un residuo que sale al derretir la grasa que envuelven las vísceras del cerdo, que es de donde se saca la manteca blanca.

 No se aprecia prácticamente y como descubriréis en mas de una receta antigua, su uso era cotidiano en las cocinas de nuestras abuelas.

¿nunca habéis comido roscos de caldo del puchero? 

O ¿puches con caldo de pollo? 

O ¿manos de cerdo con azúcar?

 así..... muchas recetas antiguas que os sorprenderían. 
No sabéis lo que os habéis perdido.

Se suelen hacer con forma de bollo o torta,
 *dependiendo del pueblo o de la época en que se haga.

Son dos recetas distintas (aunque las dos elaboradas con casi los mismos ingredientes).

Para navidad se suele encontrar en forma de bollo blandito y esponjoso, como una coca o bolla de muertos.

y en tortas "algo más secas que recuerdan a las perrunillas" siempre las recuerdo más para Semana Santa.

Los chicharrones que se usan para esta receta, son los que salen de las mantecas del cerdo “no los que salen de elaborar las cortezas”.


Esas piezas (de donde se saca la manteca blanca) se lavan bien y se secan muy bien,
 se les quitan todas las pieles o cueros que se puedan,
 se cortan en trocitos y se fríen muy despacito para ir separando la manteca de los chicharrones,

Podéis ver el paso a paso en la entrada dedicada a su extracción y elaboración: http://lasdeliciasdepilar.blogspot.com.es/2012/11/la-manteca-ingrediente-tipico-en-navidad.html.

Una vez que quedan los chicharrones del tamaño de las avellanas “pero con cuidado de no refreirlos demasiado, porque quedarían duros” se escurren de la manteca y se dejan entibiar 
(la grasa resultante se cuela bien con un paño fino y se reserva, pues una vez fría es la manteca blanca)
 por eso se suelen hacer los bollos en navidad, que es tiempo de matanzas.


Los chicharrones se guardaban dentro de las orzas de barro con manteca para conservarlos y que no les diera el aire. 

EDITO: en algunos pueblos de Andalucía, los venden en la charcutería, como si fuera un choped🤣


Con el paso de los meses, se van quedando algo más blandos por el contacto directo con la manteca, así que cuando se derriten los restos de mantecas en Semana Santa para elaborar más dulces tradicionales, se aprovechan los chicharrones y se hacen estas tortas.


Ingredientes para unas 20 tortas, depende del tamaño que las hagáis. 

Estás tienen el tamaño de un platillo de postre.

- 300gr. de masa de pan de ludia*
- 1 vaso de leche templada, que puede ser sin lactosa.
- 2 cucharadas de anís en grano "matalahuba"
- 300gr. de manteca blanca de cerdo derretida
- 150gr. de chicharrones picados  a trocitos muy pequeñitos
- 100gr. de azúcar "Realmente se suelen echar unas 10-12 cucharadas colmadas, que serían cómo unos 250g, pero personalmente prefiero menos azúcar en los dulces"
- ralladura de 1 limón
- harina de fuerza “la que pida la masa” aproximadamente se usa 1k, pero hay veces que se necesita algo más. Por si acaso, preparar un vaso más de harina.


* antiguamente se solían hacer con un poco de masa de pan levada y fermentada de un día anterior, o pan de ludia que compraban directamente al panadero. 

Costumbre muy arraigada en los pueblos donde habían obradores, ya que tengo muchas y distintas recetas de diferentes provincias, en la que uno de sus ingredientes es justamente la masa de pan del panadero para hacer dulces.

Yo lo suelo hacer directamente con masa de pan casera, elaborado con masa madre, 
que suelo dejar guardada el día de los que amaso pan casero. Incluso cojo una bola tamaño manzana y la guardo en el congelador metido en una bolsa para el día que lo necesite.

Esta masa de masa madre natural, la puedo usar tanto para la elaboración de ricos panes, pizzas, como de deliciosa bollería tradicional.


******Para quien no tenga en casa masa madre o masa de pan y no tenga cerca un obrador artesano de pan, os dejo una formula sencilla de como conseguir éste ingrediente para elaborar la receta de tortas:


Haremos el día anterior a preparar nuestras tortas un prefermento o biga con: 
-100g de harina normal,
-50ml de agua tibia,
-una pizca de azúcar y 5g de levadura seca de pan 
o si usáis de la que venden fresca, con media pastillita, unos 12g os sirve.


Mezclar todo bien,
por un lado la levadura con el agua hasta que se hidrate o deshaga si usamos la fresca, 
por otro la harina junto al azúcar, luego todo junto y dejar descansar tapado al menos 30 minutos para que empiece la levadura a funcionar; 
Veréis que empieza a hacer espuma.

Seguidamente formáis una masa de pan con ella:
Añadir 200g de harina de fuerza; agua templada la necesaria hasta conseguir una masa manejable, que se pueda amasar.

Le añadimos una pizca de sal y mezclar bien durante al menos 5 minutos, que apreciemos que empieza a ponerse mas dura y elástica. 

No es necesario amasar "sólo mezclar bien" el tiempo de reposo de varias horas hará el trabajo por nosotros, haciendo que se active el gluten de la harina.

Lo dejáis levar toda la noche, SIEMPRE dentro del frigorífico, 
bien tapado con film para evitar que se reseque y que leve demasiado pronto, ya que el frío ralentiza la levadura, pero le extrae los aromas y sabor.

A la mañana siguiente ya tenéis vuestra "masa de pan, pan de ludia" lista para elaborar estos dulces o para hacer pan.

Recordar dejarla una hora a temperatura ambiente antes de usar para que se entibie y se active.

Como hacer nuestras tortas de chicharrón:

Una vez bien separados los chicharrones de la manteca, que hemos puesto a templar a fuego lento, se escurren bien y se dejan enfriar extendidos en un plato.

Poner la harina en un barreño grande (bol lo suficientemente grande para dos o tres kilos de masa, por eso se solía usar barreños de barro) cómo un kilo y la tamizáis bien.

En otro barreño se pone la masa de pan y empezamos a desmenuzarla bien con la leche calentita a no más de 40º, es fácil, se va cortando en trocitos pequeños y mezclar hasta que se disuelve.

Añadimos con cuidado sin dejar de remover con cuchara de palo, la manteca que tendremos derretida pero no muy caliente para que no mate nuestra masa madre. 

Mover bien hasta que notéis que la ha absorbido bien la masa.

Echamos el azúcar, ya os he dicho que a mí no me gusta muy dulce, pero si sois golosos ir poniendo poco a poco las cucharadas que lleva la receta.

Añadir a ésta masa los chicharrones bien picaditos, la ralladura de limón, 
los anises que podéis ponérselos enteros o machacados "al gusto", mezclar bien con la mano e ir añadiendo la harina a puñados y amasando bien.
Siento mucho no tener fotos de estos pasos, una sola es difícil "hacer y fotografiar" y más cuando se tienen las dos manos ocupadas.



Queda como la masa de pan, sí la notais blanda, añadimos un poco más de harina.. Es una masa fácil de manejar.

Dejar en el barreño tapadito cerca del calor durante 1 y 1/2 hora.



Hacer las tortas es sencillo: cogeremos porciones como del tamaño de una naranja grande, las hacemos redondas.




Colocamos cada bola sobre una bandeja de horno con papel, 
se ponen separadas que no se toquen pues al cocer pueden pegarse,

tener la precaución de ponerlas muy separadas, las aplastamos un poco con la punta de los dedos, que queden de dos centímetros mínimo de grosor 
y poner un poco de azúcar por encima.


Hornear a 180º durante unos 25-30 minutos, hasta que estén dorados.

Si las hacéis en horno de leña "estas que hice yo el pasado año están hechas así" tener cuidado de controlar bien la temperatura, pues es fácil que se os doren demasiado, como me ha ocurrido a mi, JEJEJE

AUNQUE HE DE RECONOCER QUE ESTABAN MUY RICAS, CON ESE SABOR QUE LE DA LA LEÑA Y NO, NO SE HABÍAN QUEMADO.


Las dejamos templar antes de despegar de la bandeja con cuidado, porque aún estarán blandas y las dejamos enfriar sobre rejilla antes de comerlas.

Se conservan muy bien en un recipiente de metal o de barro, bien tapado con un paño limpio (cuando yo era pequeña, siempre se conservaban metidas en uno de esos barreños de barro que parecen una ensaladera gigante, tapadas con un paño blanco limpio) en la despensa o fresquera. 

Sí sois capaces de resistir, duran incluso más de un mes.


Ya me diréis si os han gustado. 

GRACIAS POR VISITARME, PRONTO VOLVERÉ A LA RUTINA NORMAL, SIGO SIN ORDENADOR, OS DEBO UNA VISITA A CADA UNA DE VUESTRAS COCINAS.
Besitossssssssss