sábado, 2 de noviembre de 2019

Delicias de Batata





Delicias de Batata

Estamos en otoño en España, una época donde se empiezan a encender los fuegos en los hogares.

Días más cortos y frescos. 
Apetece más meterse en la cocina y hoy os traigo una receta fácil, fácil de verdad.

Hoy en día, casi todas las casas disponen de calefacción. 
No hace mucho, para calentarse solo había “el hogar” de la cocina, una chimenea que se usaba por igual, para calentar como para cocinar al amor de la lumbre.

Ahí se ponían desde bien temprano los pucheros con agua para lavarse o hacer el café; los guisos de cuchara se hacían lentamente, con mimo y mucha paciencia; si se retiraban un poco las brasas, hacíamos unas ricas tostadas para tomar con aceite y empezar el día con energía; o poner una pequeña parrilla y asar un poco de panceta, o chorizo, etc; también asábamos en ellas patatas y boniatos, incluso pimientos. 

No sé qué tiene la lumbre, que todo sabe mucho mejor cuando se guisa en ella.

Hoy en día, se pagan verdaderas barbaridades, por un cocido hecho en la lumbre en puchero de barro, cuando no hace mucho, era la comida casi diaria de las familias humildes.

Hoy os traigo un ingrediente muy otoñal: la Batata, también llamada Boniato naranja.

Cuando llegan Los Santos, en casi todos los pueblos y en Madrid capital, siempre encontraremos quioscos donde comprar batatas asadas y castañas en los clásicos puestos de las castañeras. Aunque también es típico en Aragón y Cataluña.

Antes de la receta, os voy a contar un poco sobre las batatas, desconocidas por muchos, así os animo a incluirlas en vuestra cocina:

Es un rizoma dulce, de un color anaranjado, aunque se pueden encontrar de distintos tonos, incluso blancos o morados.

Hay recetas diferentes en las que el uso de la batata es el ingrediente principal, siendo muy versátil tanto en dulce cómo en elaboraciones saladas. 
Todos tienen en común el uso de la batata, la cual nos trajo Colón de Haití hace ya muchos siglos.

Por cierto: cómo curiosidad he leído que en Okinawa (Japón) es cotidiano el consumo de batatas a diario y presume de ser una de las ciudades “más longevas del mundo”…

En España “más en el sur por ser donde más se cultiva” es común en el recetario popular de dulces, menos su uso en la cocina salada, aunque tambien se consuma.

Os voy a dejar cómo ejemplo:
Los pastissos que se toman en Valencia por Navidad; 
El dulce de boniato en Murcia para el día de San Fulgencio; 
Las truchas de batata de Canarias, unas empanadillas dulces también navideñas; 
En las dos Castillas encontramos los pasteles de gloria, en los que el mazapán envuelve a la masa de batata; 
En Andalucía se consume por Navidad el Pan de Cádiz, elaboración similar a las glorias que incluye, además, dulce de yema de huevo; 
En Aragón y en Cataluña suele consumirse durante todo el otoño, pero sobre todo durante la festividad de la Castañada, que es fiesta popular el día de Todos los Santos y el 11 de noviembre, San Martín. 
Se toma asado como acompañamiento, por supuesto, de castañas asadas al fuego o al horno y de los típicos Empiñonados; 
También de los tradicionales Panellets en Cataluña; o como ingrediente base para la pasta de estos; 
En Galicia he probado una riquísima empanada tanto de calabaza cómo de batata con azúcar y canela que quita el sentío.

También tengo que decir que la batata es rica en carbohidratos y almidones “así que hay que consumirla con moderación, no todos los días” 
aunque también es una rica fuente de fibra, que ayudará a nuestro tránsito intestinal y un fuerte desintoxicante, ayudando a eliminar toxinas de nuestro organismo.

Pese a su dulzor, su carga glucémica una vez cocido o asado es de 7, lo que indica que la glucosa pasa lentamente a la sangre sin provocar subidas bruscas de insulina.                                                            
Tanto es así, que se recomienda consumir a menudo (siempre en cantidades moderadas y a ser posible solas o cómo acompañamiento de carnes a la plancha, sin ser ingrediente de ninguna receta de postres) en caso de diabetes.

El color anaranjado de la pulpa nos dice que es rico en provitamina A, en forma de betacaroteno (200 gramos cubren dos veces las necesidades diarias de esta vitamina) que es esencial para la piel, la salud visual y el desarrollo óseo.

También destaca su contenido en vitaminas C, B6, B5, B1 y B2.
Contiene altos índices de ácido fólico (B9) ideal para los primeros meses de embarazo y la lactancia.

En cuanto a minerales, sobresale su aporte de manganeso, potasio, cobre y hierro.

Las proteínas, aunque moderadas (1,7%) tienen un perfil de aminoácidos muy adecuado para su aprovechamiento y son ricas en uno de los llamados esenciales: la metionina, normalmente escaso en el reino vegetal.


Por todo ello, os recomiendo el consumo de batata “siempre acompañada de una dieta equilibrada” donde las frutas y verduras ocupen más del 50% de la ingesta diaria.

Esta receta que hoy os traigo, la llevo comiendo desde niña.

Ahora se encuentran galletas de todos tipos, sabores y tamaños; cuando yo era niña, había las clásicas María redondas y otras cuadradas, y nada más.

No sé si la elaboraba mi madre a menudo, por ser otra manera fácil de consumo para l@s niñ@s de éste tubérculo nutritivo y lleno de vitaminas, de fácil digestión para los más pequeños, o porque a ella le encantaban.
 
La verdad es que en mi casa, en cuanto empezaba el otoño, solíamos consumir la batata asada en las brasas de la lumbre, un verdadero manjar, os lo aseguro. 

También cocida cómo postre o para acompañar las carnes a la brasa.

Hoy os voy a enseñar las delicias de batata: dulces bocados que apasionan a tod@s l@s que lo han probado. 

Son ideales para hacer en cualquier fiesta o reunión ya que se hacen rápido y se pueden hacer con antelación, tanto en navidad como en semana santa.

Esta receta es ideal para personas con intolerancia a la lactosa (siempre que las galletas hojaldradas que compréis, estén elaboradas sin ella; yo llevo tiempo usando las hojaldradas del Mercadona, porque no contienen ni leche ni mantequilla) de este modo, estas delicias también son apta para vegetarian@s.

Si las hacemos con un almíbar sin azúcar y usamos galletas sin sal y sin azúcar, es un postre riquísimo para personas diabéticas, una ración, sin pasarse.

Ahora ya os traigo la sencilla y buenísima receta.

Ingredientes para unas 24 delicias de batata:
-2 paquetitos de Galletas tipo Hojaldradas.
-200g de batata cocida o asada con su piel.
-150g de azúcar y 150ml de agua para elaborar un almíbar ligero*, lo que se denomina TPT.
-150g de coco rallado deshidratado, del que venden en todos sitios.

*El almíbar, si queremos reducir calorías o estamos elaborando el postre para personas diabéticas, podremos hacerlo sin azúcar, como ya os enseñé en la entrada de las torrijas para diabéticos, que podéis ver aquí




Como hacer:
Lo primero vamos a asar las batatas en la lumbre hasta que al pincharlas se noten tiernas. 

Si no tenemos esa posibilidad, se pueden asar en el horno eléctrico a 180º durante 30/40 minutos, dependiendo mucho del tamaño de las batatas, cuantas más gordas, más tardan en estar blandas.

Otra opción es cocer las batatas muy bien lavadas en un cazo, cubiertas de agua unos 15 minutos, hasta que al pincharlas notemos que estén tiernas. Yo hoy he optado por hacerlas así.

Las dejamos enfriar escurridas sobre una rejilla.

Haremos un almíbar ligero* con el azúcar y el agua, cociendo al menos 5/7 minutos. Podéis infusionar con una piel de naranja o una rama de canela si os apetece. Dejar enfriar.

Una vez cocida la batata y escurrida, esperamos hasta que estén frías, se pela fácilmente y se pone en rodajas en un bol.



Aquí os pueden ayudar los niños en la elaboración.
Aplastaremos con un tenedor hasta conseguir una papilla espesa. 


Recomiendo hacerlo con un tenedor en vez de usar un batidor, ya que buscamos textura, no papilla.

Si veis necesario, podemos añadir una o dos cucharadas del almíbar reservado para facilitar la trituración y conseguir una pasta blanda, pero manejable. 


Os recomiendo hacerlo a mano, así no eliminamos la fibra natural de la batata, no se tarda nada.

Preparamos dos recipientes “bol, cuenco, taper o platos hondos” para poner el almíbar en uno y el coco rallado en el otro.

También es aconsejable preparar dos bandejas para ir depositando las galletas.

Ahora vamos a rellenar las galletas con una buena cucharada de batata y cubrimos con otra galleta, a modo de un sándwich. No seáis escasos, hay que poner una buena capa de relleno.


Las vamos dejando en una bandeja hasta gastar toda la batata.


Normalmente se gastan dos paquetitos completos de galletas para esta cantidad de batata cocida.

Cuando las tengamos todas rellenas, vamos echando poco a poco en el recipiente donde está el almíbar, para que absorba un poco la galleta. OJO, sin dejarlas dentro mucho tiempo porque si no quedarían muy blandas.

Yo suelo darle un par de vueltas y las saco. 

Ir pasando por el coco rallado, por todos lados, incluso los laterales del pastelito.



Se dejan en una bandeja reposar.



Si estáis en una casa con temperatura de más de 18º, es mejor dejar reposar dentro de la nevera durante dos o tres horas antes de comérselas. 
Para mí, están más ricas de un día para otro.


Son ideales para merendar, incluso para regalar metidas en una cajita.


Aguantan hasta 5 días en la nevera.
Yo suelo dejarlas un ratito a temperatura ambiente antes de comerlas, para que pierdan el frío del frigorífico, así se degustan mejor.


Espero que las probéis, a los niñ@s les encantan y si no lo ven, nunca adivinarían que están hechas.


Receta dedicada a mi madre, con todo mi amor.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Galletas Dedos de brujas para Halloween.



 Hoy me voy a salir de mis dulces tradicionales para dejar una idea que se puede hacer con niñ@s, ideal para regalar a todo aquel que venga disfrazado a pedir en la noche de Halloween.




Si quieres hacer los dedos de brujas necesitas para unas 24:

Para la masa
-250g de o magdalenas o galletas demenuzadas, incluso algunos recortes de bizcocho que tengáis por casa.

-2 cucharadas de mantequilla del tiempo o queso crema.

- 2 cucharadas de leche condensada o nocilla.

Para decorar
-50g de almendras peladas.
-1 paquete de gelatina de fresa o dos hojas de gelatina neutra y unas gotas de colorante rojo*.
-1 paquete de galletas rectangulares, el que más os guste.
-1/2 tableta de chocolate de cobertura.

 Preparar los ingredientes de la masa, todo junto en un bol de cristal: formar una masa que se pueda trabajar fácilmente con las manos. Si es necesario añadir un poco más de mantequilla o de leche condensada.

- Yo suelo dejarlo un poco seco, porque después de un rato en la nevera, es más fácil de usar.

Coge bolas como una albóndiga y la aplastas y formas churros con ellas. Si se desmorona y es difícil moldear, es porque le falta líquido, así que echar unas gotas de leche (la medida no es exacta porque todo depende de lo secos que estén los bizcochos que estéis usando) sí por el contrario se ha quedado pegajosa y difícil de formar, añadir un par de galletas trituradas para darle consistencia.

Luego es cuestión de darle un poco, rodar sobre la mesa para hacer los bultos de los nudillos.


Todos formados preparar la gelatina.

Yo suelo hidratar dos cucharaditas rasas, bien del sobre de gelatina de fresa o de gelatina neutra con un poco de agua. Si usáis hojas hidratar en agua fría y luego escurrir bien.

Pasados cuatro minutos se remueve y se calienta unos segundos en el microondas hasta que esté bien disuelto.
Añadir una gota de colorante rojo alimenticio hasta conseguir el tono de la sangre.
Podemos añadir un poco de azúcar, yo no se lo pongo porque es mínimo lo que vamos a usar, y no se nota.

 *Si no tenemos gelatina de fresa o gelatina neutra, hay un truco: coger un puñado de gominolas rojas compradas y metemos unos segundos en el micro, en una taza con una cuchara de agua hasta que se disuelva.


Se mete éste líquido en un biberón de repostería porque así es más fácil para usarlo.

 Formar los dedos y hacer las marcas de los nudillos con la parte trasera de un cuchillo.

Pegar las almendras con una gota de gelatina, así parece sangre.

Luego ya es cuestión de dejar en el frigorífico para que endurezcan una hora.

Todos terminados y fríos, se pegan fácilmente en la galleta con un poco de chocolate de cobertura derretido.

Volver a calentar unos segundos la gelatina roja, para decorar "cómo sí fuera la sangre" de haber arrancado los dedos, a toda aquella bruja que vino a llamar al timbre. Jajaja.


Se puede dar simplemente así o meter en bolsas individuales..


Aguanta un par de días en el frigorífico o también se puede congelar, aunque la galleta de la base tiende a reblandecerse.

También podemos hacer con masa de chocolate.

O colocar sobre un poco de chocolate blanco y un palito, a modo de chocolatinas o piruletas.



LISTOS. A
VER MAÑANA LA CARITA DE LOS MÁS PEQUEÑOS JAJAJA




Nunca fallan y mil veces más ricos que las clásicas chuches que se suelen dar en éste día.

Hasta pronto y gracias por comentar. Ya va tocando una receta tradicional 😜

martes, 8 de octubre de 2019

Mermelada de melón "sin azúcar"



Mermelada de melón sin azúcar ni gelificantes añadidos.


Hoy os voy a enseñar a elaborar una deliciosa mermelada de una fruta insospechada, el melón.



Os voy a pedir perdón ya que tengo las fotos preparadas desde hace ya dos años, pero se me fueron quedando en el fondo del escritorio hasta tener la oportunidad de publicarlo, mientras tanto os he buscado información sobre lo que voy a usar para hacerla “El Bagazo”, en éste caso será el de los cítricos.


Al ser el melón “igual que la sandía” una fruta que posee más del 98% de su peso es agua "pobre en pectinas naturales" difícilmente conseguiremos que la mermelada espese; 

da igual que la hagamos con azúcar, si no se le añaden agentes extras espesantes conseguiremos una especie de jalea líquida, por lo tanto hay que añadir pectinas o gelificantes tales como la gelatina o el agar agar.

Aprovechando un día que tenía más de medio melón grande muy maduro y que iba a realizar un viaje de varios días, la fruta tan madura no iba a aguantar hasta mi regreso en el frigorífico y no hay por qué tirarla si puedo dejar echa una mermelada con ella, así que preparé los ingredientes, elaboré la mermelada e hice las fotos en espera a escribir la entrada.

Después hice fotos cuando la comimos, pero seguía sin tener tiempo para escribir en el blog.

Por todo ello, a quien lleva esperando desde entonces la receta, jejeje, que ella sabe perfectamente que hablo de ella, le pido mil perdones.

Mermelada de melón sin azúcar y sin gelificantes añadidos.


Hoy vamos a aprovechar una parte que normalmente desechamos de los cítricos: El bagazo o ALBEDO.

Y algunos diréis ¿Qué narices es eso?

He de deciros que esto no lo he inventado yo; 
ya en algunos libros antiguos sobre conservas y mermeladas hablan y utilizan este desecho cítrico, por su utilidad a la hora de espesar salsas y mermeladas.

La composición del bagazo o residuo de la fruta "tras extraer el zumo" es diversa y puede tener múltiples aplicaciones, ya que además está cargada de vitaminas.


La corteza de los frutos cítricos está constituida por una delgada capa coloreada, que es el epicarpio o flavelo.
 
El color del epicarpio es verde, amarilla, naranja, dependiendo de la fruta usada. 

También contiene unos "pequeños sacos oleíferos" llenos de un aceite esencial muy fragante y cuyo intenso aroma es característico de cada fruto (es el que desprende ese intenso aroma cuando rallamos la piel de los cítricos).
 
"Este aceite" se aprovecha industrialmente para usarlo en perfumería o en la elaboración de licores, aromatizar platos, etc. 

Esta es lo que solemos rallar para algunas recetas “sin parte blanca”.

Debajo del epicarpio o flavelo se encuentra el mesocarpio o albedo
una capa esponjosa de color blanco de distinto grosor según la madurez y la fruta elegida: es rica en carbohidratos estructurales. 

De aquí se extraen con fines comerciales las pectinas, que tienen propiedades gelificantes.


Las cortezas de cítricos y el bagazo de manzana 
son las principales "fuentes industriales" de pectinas para uso alimentario. 
Podéis ver cómo uso el bagazo de manzana en otra de mis entradas del blog: mermelada de fresa sin azúcar.

El albedo de cada especie también contiene compuestos flavonoides característicos. 

Casi todos desechamos la parte blanca de la naranja y el limón, por su sabor amargo, pero no deberíamos hacerlo.

*****Esta parte de la corteza de ambos cítricos tiene importantes concentraciones de hierro, calcio, magnesio y zinc, mucho más que los que concentra el zumo de esas frutas, en algunos casos como puede ser la vitamina C la concentración en el albedo llega a superar el 400% de lo que posee el resto de la fruta.

"Además tiene hesperidina, antioxidante capaz de reforzar las defensas del organismo" 

y por si fuera poco, posee alta concentración de pectina, por lo que desde hace muchos años se le ha incorporado a la elaboración de mermeladas por su poder gelificante natural.

En el albedo, la concentración de pectinas ronda el 14/18% respecto al resto de la misma fruta.

La cáscara en realidad tiene más fibra que la fruta que contiene, 
también flavonoides que contienen beneficios nutritivos. 

Los flavonoides son compuestos que se encuentran en muchos alimentos. 

Se sabe que tienen efectos antihipertensivos y antiinflamatorios, que alivian las presiones sobre el corazón.

Además, las cáscaras con el albedo  contienen vitaminas A, C, B6 y B5; calcio; riboflavina; tiamina; niacina; y ácido fólico. 

Una forma de obtener algunos de los nutrientes, es comiendo la parte interna de la cáscara, la parte blanca entre la piel y la fruta "puede ser agria o amarga" aunque normalmente es bastante insípida, al pelar el cítrico no apures mucho, dejando gran parte de la parte blanca.
En realidad contiene tanta vitamina C con una buena cantidad de fibra.

Yo tengo la costumbre de cuando uso la ralladura de limón o naranja para hacer algún postre, normalmente también uso el zumo. 
Pues bien, todo este desecho que cualquiera tiraría a la basura, yo lo guardo en el congelador en una bolsa.

No es que haga muchísimas mermeladas en casa ya que somos más de comer la fruta entera, pero de vez en cuando sí, 
pero no tantas como en otras casas, así que guardo las que son más gorditas, las que el albedo es de mayor grosor. 

Nunca se sabe cuándo me va a apetecer elaborar una mermelada, o cuando voy a necesitar un extra de pectina en una receta.
Es excelente para prácticamente todas las mermeladas y confituras caseras.


Después de todo éste rollo informativo, AUNQUE MUY INTERESANTE, ya por fin os dejo la receta.

Ingredientes:
1K de Melón.
Bagazo de cítrico (en este caso el Albedo de 1 limón)
10g de Edulcorante Stevia (equivalente a 400g de azúcar) Después una vez hecha la mermelada lo pruebo: si hay que añadir siempre hay tiempo, depende mucho de lo dulce que os guste.

Tarros de cristal esterilizados con sus correspondientes tapaderas.

Un escurridor o colador, un bol de cristal, una lengua de goma o cuchara de madera.


En esta ocasión he usado dos tarritos pequeños, que será aproximadamente uno de 300g y el otro de 200g.

Los tengo esterilizados en seco (en el horno a 180º durante 15/20 minutos, las tapas por separado) 
aprovecho que estaba haciendo pan en el horno y lo tenía muy caliente, así que los he metido cuando he sacado el pan y a los 5 minutos he apagado el horno, ya que el resto de calor es suficiente para la esterilización;

También se pueden esterilizar en una olla con agua hirviendo 20 minutos, igual, siempre las tapas por separado, y una vez esterilizados los mantengo boca abajo en un paño limpio para usar una vez fríos.



Como hacer:
Rallar el limón, podemos guardar la ralladura con azúcar para hacer azúcar aromatizada que ya os enseñé a hacer aquí: 
https://lasdeliciasdepilar.blogspot.com/2013/03/azucar-de-limon.html?m=1


Lo cortamos, eliminamos las posibles pipas y exprimimos guardando el zumo para otra receta.

Cortar el albedo en tiras finas y poner en una olla cubierto de agua. 
Llevar a ebullición por cinco minutos para blanquear y eliminar el amargor.


Esa primera agua del escaldado se tira, colando y ponemos de nuevo a hervir cubierto de agua fría.


Hervir a fuego medio hasta que se noten bien tiernos (de aquí la importancia del tamaño que cortemos el bagazo en este caso del limón)


Mientras, nos ponemos con el melón.

Empezamos eliminando con una cuchara las pipas y membranas del melón, lo pelamos y cortamos en pequeños trocitos, como el tamaño de una nuez aproximadamente.


Pesamos y echamos por encima la medida necesaria de edulcorante. Mirar siempre las instrucciones del poder endulzante del edulcorante que vais a usar y sobre todo si es apto para cocinar.




Cuando el bagazo esté tierno (se nota que se parte fácilmente con la cuchara) escurrir un poco el agua y echamos el melón con el edulcorante y dejamos cocer a fuego medio hasta que esté bien desecho.


Veréis cómo empieza a salir un montón de jugo, es normal, es el agua vegetativa de la fruta.

Hay que espumar un par de veces las posibles impurezas que salgan en forma de espuma.


Remover de vez en cuando para que no se nos pegue al fondo y para ver que textura está adquiriendo.

Tardará unos 20 minutos en estar perfecto. 

Vamos comprobando de vez en cuando la textura sobre un plato frío.


En cuanto notemos que está cuajando, retirar del fuego y dejar reposar 5 minutos para que pierda calor.

No estará del todo frío, pero ya podemos colarlo. 

Poner debajo del colador el bol de cristal para recoger el jugo (ese jugo también lo podemos usar para otras elaboraciones que luego os cuento).


Dejamos escurrir unos 5 minutos. ¿Veis cuanto jugo hemos rescatado?


Ahora ya tiene la temperatura ideal para pasar con el batidor, caliente pero no hirviendo. 
Yo recomiendo no triturar en exceso, que se noten un poco los trocitos, es más agradable al comerla.



Volver a calentar hasta que esté casi hirviendo para llenar los tarros de cristal, con ayuda en este caso de una cuchara, 
bajando bien la mermelada para quitar las posibles burbujas de aire.


***Si vais a conservar por más de 2 semanas, recomiendo cerrar fuertemente y cocer los tarros al baño maría durante 20 minutos.

TRUCO: También podéis aprovechar cuando apagáis el horno y dejar dentro del mismo hasta que enfríe.
 
Pensar que al no llevar azúcar, su caducidad es menor que otras mermeladas que sí lo llevan. 

Yo calculo que como máximo un año.

Yo los cerré fuertemente y dejé enfriar boca abajo, haciendo así el vacío y los comimos en dos semanas, manteniéndolos en el frigorífico hasta su consumo. 


NO OLVIDEMOS ETIQUETAR PARA SABER QUE HAY EN LOS TARROS Y LA FECHA DE ENVASADO.

Cuando lo abrimos, descubrimos una mermelada espesa y brillante, deliciosa.


Qué rico en una tostada con un poco de requesón, ummmmmmm.



¿Veis el brillo y la textura? A ver quién dice que es una mermelada sin azúcar y sin gelificantes añadidos.




Ahora os cuento: este jugo dulzón se puede guardar.

Yo lo he puesto en una de esas bolsitas para hacer hielos, o en una hielera directamente, meter al congelador y sacar cuando lo necesitemos para abrillantar tartas o pasteles. 
Por supuesto etiquetar debidamente para no despistarnos.


Pensar que es pectina sin azúcar, podemos usar incluso en un estofado de carne, dándole ese toque afrutado; 

ya veréis que rico queda encima de una tarta de manzana, por ejemplo. 

Solo descongelar y usar, así en porciones es mas fácil.

Espero que ésta receta os guste y os sirvan todos los trucos e ideas que comparto.
Si quieres echar un vistazo a la otra mermelada sin azúcar publicada en el blog, también tienes trucos para elaborarla sin añadir ningún tipo de espesante:
https://lasdeliciasdepilar.blogspot.com/2012/06/mermelada-casera-sin-azucar.html?m=1

Gracias a tod@s.