martes, 23 de octubre de 2012

Quesada Pasiega de Sor Teresa


Quesada Pasiega 
Receta de convento: de la hermana Sor Teresa


Esta receta me la dio la señora Carmela, una mujer Cántabra de unos 70 años muy amable, que tenia un pequeño puesto en un mercadillo de quesos artesanos y que tuve la suerte de tener por vecina durante unos días en mis vacaciones veraniegas.
A ella se la dio una tía-abuela que era monja.

Desde entonces, su familia la ha ido elaborando para las fiestas.

La verdad es que Carmela es una de las personas mas amables que he conocido, no le importó compartir sus recetas con una desconocida, siempre que la quisieras escuchar y compartir un rato con ella, te contaba historias familiares. 

"Que me gusta mucho hablar con las personas mayores, a la vez que les entretienes, aprendemos muchas cosas de la vida antigua, lo dura que fué y cómo las familias, con muy muy poco, sacaban adelante a los hijos"

Que duras vidas tenían estas mujeres en los pueblos recónditos de las montañas, con absolutamente nada, su propio autoconsumo, muchas veces incluso solas, vivir, comer, trabajar, parir, etc... "Y ahora nos quejamos"

Desde aquí quiero hacer un gran homenaje a estas mujeres y su forma de vivir, así como UN MERECIDO HOMENAJE a todas las monjas del mundo. Personas que reparten bondad y cariño, cuidan de los niños, enfermos y ancianos siempre con cariño y comprensión.

Os voy a contar un poco la historia de esta mujer, la hermana Sor Teresa, ya que su sobrinanieta me dio muchas recetas de ella, que os iré enseñando poco a poco.



*Sor Teresa se llamaba realmente Aurelia, 
pero al entrar en el convento la cambiaron el nombre (cosa típica de todos los conventos del mundo)

Fue una de tantas niñas que en la adolescencia, fue llevada a un convento "por ser la menor de una familia numerosa"
Era de un pequeño pueblo (No me facilito el nombre del mismo, solo sé que estaba en la provincia de Burgos, allá en las montañas)

Fue una mujer amable y bondadosa, que hacia todo lo posible por ayudar a los mas necesitados.  
Según Carmela, jamás le regañó ni la escuchó nunca una palabra fuera de tono.


Fué una mujer dura, vivió mas de 80 años en el convento, fue feliz y murió con 99 años (así me lo contaba Carmela con cariño y lagrimas en los ojos) se notaba que le tenia mucho cariño y que realmente la quería y echaba de menos. 
No sé, quizás en realidad fuera algo menor, hasta la propia Carmela dudaba de si realmente tuviera tantos años.......


Esta es la primera de las recetas de ésta monja, Sor Teresa que voy a compartir:
Por eso os cuento quien fue y cómo conseguí su pequeño cuadernito de recetas para que la conozcáis.


QUESADA PASIEGA.

Cuando probé esta rica y tierna quesada, fue en la merienda tomando café en casa de Carmela.

En ése momento me pareció lo mas rico que había probado en mucho tiempo (por si no lo sabéis, soy muy fan de las tartas de queso, bueno, del queso en general, jejejeje) y por ese motivo le pedí que si podría facilitarme la receta.

 Sorprendentemente ella me dijo: "te voy ha hacer algo mejor" se levantó y saco de un cajón un pequeño cuaderno donde estaban ésta y muchas más recetas de su tíaabuela, con una letra pulcra, redondita, que bonito escribía ésta monja; me dejo copiar las que yo quisiera. Allí me teníais, buscando por todos lados mi cuaderno y mi bolígrafo.....
Mil gracias Carmela, eso no lo hace nadie hoy en día.

No sé si realmente es una receta de quesada muy antigua o diferente en algo a las demás, he vuelto a probar algunas distintas, tanto allí en Cantabria cómo industriales y he de decir que eran parecidas, pero no, iguales no, comparándola con las recetas que hoy en día circulan por Internet, creo que si.


La Quesada, es uno de esos postres que engañan (me dijo Carmela y así lo apunté)
no lleva queso cómo tal en su elaboración, sino leche muy fresca recién ordeñada, con su nata y grasa natural y cuajada en casa. 

Pero hija "me dijo" hoy en día por aquí si la encuentras ya que casi todos tienen animales en casa, aquí el que no tiene dos o tres cabras, ovejas o una vaca no sobrevive.

Su truco es que personalmente mezcla leche de vaca con la mitad de leche de oveja, ya que ella tenía varias ovejas para hacer sus riquísimos quesos;  la vaca era de un familiar.
"Pero si va a ser muy difícil encontrar leche recién ordeñada por allí donde vives, puedes ponerle ese quesito fresco que venden sin sal y que sale muy rico".



La verdad es que así sale muy bueno, con el clásico queso de burgos, pero claro "igual no" pues como Carmela decía, ella mezclaba leche de vaca y de oveja.
PERO SE PARECE MUCHÍSIMO A LA QUESADA QUE COMÍ CON ELLA ESA TARDE EN SU CASA.


Aqui os dejo los ingredientes para una Quesada grande que es tal y como la copié de su cuaderno.

-Hoy he hecho una pequeña con la mitad de ingredientes, ya que somos solo dos para comerla y me conozco, cómo la haga entera, me la zampo en dos días, jejejeje:

INGREDIENTES:
- 100g de mantequilla muy fresca "Imposible encontrar aquí mantequilla recién hecha". (yo 50g)

- 4 huevos medianos y muy frescos. (yo 2)

- 150g harina de trigo, yo uso la normal. (yo 75/80g)
*Si usáis leche fresca, le echáis un puñadito más de harina porque no es la misma textura la leche recién cuajada que el queso. 
*Se puede usar harina sin gluten y adaptarla para personas celiacas, que hay pocas recetas tan fáciles y ricas que ell@s puedan tomar.

- 1 cucharada de canela (bueno, esto no lo he reducido porque me gusta mucho la canela)

- 250g azúcar (yo 125g)

- 1 litro de leche fresca recién ordeñada y cuajada en casa "como por aquí no la encuentro, aunque estoy en negociaciones con un ganadero cercano, jejejeje, ya os contaré para qué la voy a usar" 
Usaremos la otra opción que ella me dijo, 1k de queso fresco de vaca tipo Burgos pero sin sal (yo 500g)

- ralladura de limón o naranja. La cantidad que cabe en una cucharilla. (yo hoy naranja)


Hoy os he hecho la mitad de los ingredientes, para empezar os recomiendo hacer primero una mediana y ver si os gusta; llevamos muchas semanas comiendo dulce y hay que reservarse un poco para lo que se nos avecina, los Santos; las navidades; jejeje.


Como hacer
Si realmente conseguis la leche fresca, tendreis que seguir escrupulosamente estas indicaciones:
Hay siempre que hervirla antes. 
Una vez hervida, que suba bien la espuma, dejamos templar hasta los 40º grados y añadimos dos o tres gotas de cuajo (yo lo compro en farmacias) *meter el dedo limpio para comprobar que no quema.

Mezclar el cuajo bien con una cuchara de madera y dejamos cuajar tranquilamente unas horas tapado en un lugar templado y cuando esté cuajado al tacto (parecerá un yogur) separamos con una espumadera el cuajo del suero. 
Normalmente, hasta que no se nota el recipiente frío al tacto, no está bien cuajado.
Sera esa cuajada la que usamos para nuestra quesada. 

Si no teneis leche cuajada, podeis hacer igual con el queso fresco de tipo burgos.
Batir en un barreño "con la mano" los huevos con el azúcar y junto a la mantequilla que tenemos blanda "del tiempo" hasta que esté cremoso.

*No es que sea extrictamente necesario hacerlo con la mano; se puede hacer con una cuchara de madera, nunca batidor porque se tiene que notar la textura de cada ingrediente. Yo lo hago así, con la mano, porque así era cómo se hacía en la antiguedad.


Deshacer en otro barreño el queso en trocitos muy pequeños, casi a migas, para dejarlo de la textura adecuada y juntar con la ralladura de limón y la canela. 

*Igualmente se puede aplastar con una cuchara de madera o un tenedor, nunca batidor pues se tiene que notar los granulos de la cuajada en la quesada.

Amasar con las manos hasta que esté como una crema.

Si tenéis la suerte de encontrar la leche fresca y haceis vosotros la cuajada, la mezcláis igualmente con la canela y la ralladura de limón.

Pensar que la leche pasteurizada no os sirve para cuajar y no tiene esa cremosidad que le da la grasa y nata natural, asi que conformaros con el queso fresco comprado, que de verdad queda muy bien la quesada.



Juntar las dos masas que hemos hecho, la de huevos con ésta del queso.
Añadir la harina poco a poco hasta que este todo bien unido.  
MUY IMPORTANTE ES MEZCLAR CON CUIDADO, NO SOBREBATIR PARA NO PERDER LA TEXTURA DEL QUESO.


Podriais triturarlo con la batidora, en alguna recetas mezclan todo junto y lo hacen, luego queda más como un flan.
YO, PARA HACER LA VERDADERA QUESADA NO OS LO ACONSEJO os quedará muy liquido y cuajará en el horno más como una mus.
A mi me gusta más encontrarme los granitos del queso y por supuesto que Carmela me explicó que se hacía así, con la mano y poco a poco.


Podeis encontraros con que "con el calor de vuestra mano" se ha quedado la Masa un poco blanda o líquida: Dejarla reposar media hora en el frigorífico para que se asiente y se endurezca un poco en vez de añadir más harina.

USAREMOS PARA HACER NUESTRA QUESADA:

Molde grande de barro o cristal, sirve cualquier fuente honda, a ser posible que sea bajo.
Previamente untado con un poco de aceite o mantequilla y espolvorear pan rallado o harina en el fondo.
*yo también le echo un poco de azúcar en el fondo para que se caramelice y darle un aspecto más bonito.


Echar la masa en el molde elegido, procurar que sea lo suficientemente grande para que la masa no quede más de 3/4 centímetros de alto. 
MUY IMPORTANTE: ESTE POSTRE ORIGINALMENTE ES BAJITO, de unos tres dedos de alto, de ahí el usar un molde grande.


Lo metemos en un horno previamente caliente a 200º
al meterlo, bajar la temperatura un poco, 20º más o menos, a 180º, tardará unos 25-30 minutos.
Lo coceremos “sin aire” y en la parte medio baja del horno, pero vigilando que no se os queme por el fondo. 

*Os recomiendo precalentar bien el horno a 200º grados y bajar a 180 grados hasta que este hecho, de este modo os quedará mas jugosa.

Pinchar con un palito en el centro para comprobar que este bien cuajado.  
Suele coger un bonito color dorado suave.

Dejar enfriar a temperatura ambiente antes de comer.
Se suele espolvorear con canela molida o echar por encima un chorrito de miel de abejas y servir del mismo molde.


Se suele cortar porciones pequeñas y a quien le guste, echar un chorro de miel.

Yo lo prefiero sin ella. 


Otra opción de presentación sería hacerlas en cuencos individuales de barro y servirlos en ellos directamente, uno por comensal, adornado con una rama de menta.
Es otra forma diferente de presentar éste dulce tradicional: Si los cocéis individualmente, solo hornear 20-22 minutos para que no se os quemen.

Esta es una de tantas recetas recopiladas en mis viajes y de la que os tengo que decir me encanta

Es uno de los postres caseros que mas veces hago, ya que como much@s sabeis, a mí me gustan los dulces "POCO DULCES" y la quesada no es para nada empalagosa, es ideal para cualquier fin de semana.

Suave al paladar, no muy empalagosa (de ahí la opción que hacen mucho en Cantabria de servirla con un chorro de miel)

TOTALMENTE recomendada después de una comida copiosa, como un asado, un cocido o una fabada.


Gracias Carmela, realmente es una receta especial y cada vez que la hago me acuerdo de usted y de su amabilidad infinita.

Próximamente os iré enseñando mas recetas de Sor Teresa, especialmente las recetas para los santos y de semana santa.


-Ya que estaba usando el horno hoy, también he hecho picantones asados y el pan para la cena, una que es aprovechada, jejeje. 
Que la verdad, una vez que un@ se mete en la cocina, planificar varias recetas a la vez ahorra tiempo y energía, que al precio que estan hoy en dia la luz o el gas, bien merece la pena entretenerse un poco más.
¿Os gustan?

Un abrazo y no dudéis en compartir este tipo de recetas tradicionales para que no se pierdan.  


Edito: Aquí os dejo Otra quesada hecha con esta receta por una amiga de Facebook.
Está hecha con la receta entera, que tenían una reunión y les gustó mucho.



GRACIASSSSSS.


martes, 16 de octubre de 2012

Pan del Carbonero, día mundial del pan


Pan del Carbonero.

Curioso pan que se realizaba en la lumbre, en el campo.
Realizado de dos maneras: con el método tradicional hecho en la lumbre y el moderno hecho en horno de casa.

Siendo hoy el día 16 de octubre, elegido como el día mundial del pan, mi aportación es esta receta tradicional: 
el rico pan (un poco dulce) que hacían las mujeres de los carboneros "sobre todo para los niños y las personas mayores, para deleite familiar y de amigos.





http://kochtopf.twoday.net/stories/announcing-world-bread-day-2012-7th-edition/ ( EDITO: En marzo 2013, ya no funciona este enlace, te redirige a una nueva ubicación del blog)


Os cuento un poco la historia de donde aprendí este delicioso pan, que aunque no estoy segura de que sea una receta muy antigua, 
sí he de decir que la forma de elaboración es muy difícil encontrar hoy en día, aunque se sigue haciendo en algunos pueblos nómadas de otros países, aquí en España yo creo que ya no se realiza.

Siendo yo una niña de mas o menos 8 años y medio, mi padre en uno de los viajes al pueblo, nos llevó a ver el duro trabajo de las familias que se dedicaban ha hacer el carbón vegetal.

Pasamos dos días viendo el proceso desde el principio, compartiendo tanto el trabajo como la comida.
 
Fue una bonita experiencia y de la cual tengo gratos recuerdos.

Yo, como siempre solía hacer, llevaba mis cuadernos y lápices, así me entretenía escribiendo o dibujando todo lo que veía "otra de mis aficciones, el dibujo".



Hay muchos pequeños pueblos en la provincia de Caceres, que llegado el tiempo de poda "de las robustas encinas, alcornoques y robles extremeñ@s" 
se dedicaban a ir de pueblo en pueblo con sus familias para hacer, la dura tarea de convertir la madera de las encinas y robles en carbón.

Ese carbón que se ha estado usando "cientos de años" para calentar y cocinar en los hogares y que hoy en día, excepto algunos restaurantes y las tradicionales barbacoas veraniegas, está en desuso.

Os cuento un poco como hacían:
Para obtener el derecho de esplotacion del carbón, se subastan las hectáreas, normalmente entre los carboneros de la zona a podar y a quien se le concedía "previo pago" de una pequeña cantidad de dinero al señor de la tierra.

Cortaban las ramas deformes y las que salían en los laterales de las encinas, las encinas que se troncharon en alguna tormenta o aquellas que crecían en sitios inadecuados, por eso está tan bien cuidada la dehesa extremeña.

Tenían que limpiar todas las hojarascas de las ramas, antes de la quema y trocear en troncos manejables.

Aquí todo servía: 
con las ramas finas hacían el fuego de cocinar mientras estaban allí trabajando y el picón para los braseros de casa en invierno y con las mas gordas, es con las que hacían el preciado carbón.

Para hacer el carbón= Preparaban un gran montón, formaban un gran circulo de mas o menos 3 metros de diámetro en donde preparaban los palos, los colocaban de mayor a menor, hasta unos dos metros de altura, 
formando con ello una especie de montaña denominada “hoya”.

Casi siempre se trasladaba la familia al completo al campo, pues desde que se encendía la leña hasta que se apagaba "tanto de día como de noche" no se podían mover de allí y descuidar el fuego.

Cubrían la montaña de troncos con tierra para hacer una especie de horno dentro, con la leña ardiendo, que me recordó a un horno. 

En dicha montaña hacían unas pequeñas aberturas por donde respiraba la lumbre, como si de pequeñas ventanas se tratase y por donde controlaban si quemaba fuerte o lento.

Cuando quemaba demasiado lento, abrían un pequeño agujero, si al contrario quemaba rápido, echaban tierra, para así conseguir que ardiera despacio ya que hacer carbón es una ciencia que solo conocían a la perfeccion quienes llevaban toda la vida haciendolo.

Es un proceso lento, estaban pendiente de la hoya mas o menos dos días y noches claro, todo dependía de la calidad de la leña, el grosor y lo grande que fuese el montón, una ciencia que se pasaba de generación en generación. 

Cuanto sacrificio y días enteros trabajando, para unos pocos sacos de carbón, porque al final solo salían unos 10 o 15 sacos.


Esta tradición se esta perdiendo, el trabajo manual era muy sacrificado y la recompensa económica escasa, como ocurre con la mayoría de artesanos.

Allí en el campo, estaban tanto padres, hijos y abuelos, todos ayudaban como podían; 
la abuela cuidando a los más pequeños y haciendo las comidas, los niños arrastrando las ramas para que las cortaran, con la diversión de jugar a esconderse entre las hojas o buscar algún nido de pajaritos que se podían encontrar.

Pasé muchas horas observando el arduo trabajo y escuchando historias que se contaban al calor de los fuegos.


La abuela, una señora que bien rondaba sus 75 años, era muy avispada y cuidaba con esmero tanto a los más pequeños como estaba a la vez haciendo la comida, fue ella quien me enseñó esta receta y alguna que otra que alegremente me explicaba, 
yo apuntaba lo que podía, para luego hacerlas en casa con mi madre.


Bueno, después de la charla llegamos a lo que hoy vamos, el pan.


Este pan lo hacían las mujeres en el fuego que tenían encendido para cocinar y calentarse, es como una especie de torta un poco dulce, que sabía deliciosa tanto con el café como con la comida y que a los niños nos encantaba. 

Yo hoy os enseño la receta que aprendí y como se elaboraba antiguamente, 
normalmente se hacía encima de una piedra grande y lisa que se buscaba en el mismo campo, del tamaño de un plato, que ponían encima de las brasas a calentar mientras se hacía la lumbre. 
Me resultaba muy curioso aunque no desconocido, ya que en alguna casa, había visto a la señora barrer hacia un lado las brasas de la lumbre y poner trozos de alguna masa directamente encima del suelo caliente para hacer algo parecido a ésto.

Pero como es difícil encontrar casas que puedan hacerlo directamente en las brasas, también os lo enseño para hacer en el horno tradicional, para que lo podáis hacer en casa.



Esta receta va dedicada a todas esas familias y su dura forma de vida 
y para que no se olviden los viejos oficios.

Ingredientes:
- 300g de masa de pan (previamente levado) lo que siempre se ha llamado masa vieja*
- 600g de harina de pan candeal 
- 2 huevos
- un vaso tamaño de agua de azúcar (OPCIONAL)
- 1 vaso igual de tamaño de leche o agua
- 1 puñado de anís en grano "matalahuva" 
OPCIONAL
- ½ vasito pequeño de anís cazalla seco


Como hacer:
***** El azúcar se lo ponía ésta señora porque la gustaba, pero me dijo que su madre (también había sido mujer de carbonero) no le echaba nunca azúcar en la masa, sino al salir del horno, una pizca de miel por encima.

*Poner anís cazalla es por gusto personal, con los anises o matalahuva es suficiente para darle ése toque anisado, pero que quieres que te diga, me gusta mucho el anís.

Solo avisaros que este pan "aunque parezca un dulce" no es más que un pan enriquecido, es más parecido a una torta semidulce. 

El ingrediente más raro "si no tenemos masa de pan en casa"  es la masa vieja, normal si no hacemos a diario pan o tenemos un obrador cercano, pero que también se puede hacer con masa recién hecha, 
la preparamos un par de horas antes con: 
250g de harina de fuerza, 
10g de levadura fresca de pan, 150ml de agua templada y una pizca de sal y otra de azúcar.
Amasamos todo junto 10 minutos y la dejamos reposar hasta que doble su volumen en un lugar cálido, al menos esas dos horas, mantener tapado para que no coja corrientes.

*Ésta señora la tenía en una bolsa de tela y envuelta en un trapo de lana, atada y metida dentro de un cántaro, así mantenía fresca la masa vieja de levadura "un trozo de la masa de pan que hicieron la semana anterior, usándolo cómo masa madre" y era con lo que hacía tanto el pan de comer cada semana en casa, como estas tortas.
Esos días de trabajo en el campo, se traían una parte de la masa madre que tienen en casa, así podía hacerlo donde estén, y empezar ya con la masa unas horas antes, cuando se acercaba la hora de comer ya estaba lista

Cuando tengamos la masa levada (unas dos horas) empezamos con el resto de ingredientes.

En un bol, mezclamos la harina, los anises y la mitad del vaso de azúcar si se lo vamos a poner, reservamos.


En otro bol:
 batimos los huevos y le añadimos el anís cazalla, un poco de agua, reservamos.

Aparte, deshacemos con las manos la masa de pan en la leche o agua templada hasta que quede como una papilla.


Echamos la mezcla de huevos y mezclamos bien.

Echamos la mezcla encima de la harina y empezamos a masar.

Lo pasamos encima de la mesa con harina, amasamos fuerte durante al menos 10/15 minutos, también se puede hacer con amasadora, hasta que esté suave y elástica.

 Es una masa blanda pero no pegajosa.


La masa está perfecta cuando al meterle un dedo, la marca del dedo se elimina rápidamente, así la masa esta lo suficiente elástica.


masa bien trabajada

masa bién elástica

La masa resultante la metemos a descansar en un bol con harina espolvoreada,

 lo cubrimos con un paño limpio y la dejamos reposar cerca del calor del fuego durante una hora que fermente.

masa reposando

aquí levando al calorcito

Aquí veréis como hacer los panes de las dos maneras:

Yo no tengo piedra plana que meter entre las brasas, que es cómo lo hizo ésta mujer, así que lo he hecho en una sartén grande puesta sobre el fuego, tipo plancha, no es igual pero si muy parecido.

Espolvoreamos un poco de harina en la sartén para comprobar que este bien caliente. 

En cuanto notemos que la harina se empieza a tostar, la retiramos y empezamos a echar las masas.


Sin destapar mucho la masa para que no se nos enfríe, hacemos pequeñas bolas que estiramos rústicamente hasta formar una pequeña torta.

Cogemos los trozos como del tamaño de una manzana mediana y la estiramos con los dedos para dejarla fina. 

Ésta mujer la estiraba con mucha maña sobre la rodilla encima del delantal, lo hacía con tanta rapidez que me gustó mucho verla.


Las vamos echando sobre la sartén caliente, vigilando mucho que no se os quemen y dándoles la vuelta en cuanto veáis que esta tostada por debajo.

Se tarda por lo menos dos minutos por cada lado.

Veremos como en contacto con la plancha caliente, se hinchan y les salen pompas.


Una vez hecho por los dos lados, se van sacando en una fuente y seguimos cogiendo bolas y estirando para hacerlos todos.

Si los queremos dulces, se espolvorea al gusto con el azúcar reservado y se comen templados o fríos.


Están muy ricos sólos, a pellizcos, mojados en el café o con la comida, da igual que sea salada, con ese toque de anís os van a encantar, os lo aseguro.


Para que los podáis hacer en casa los que no tengáis chimenea, en el horno de casa salen también muy ricos "incluso más esponjosos, tipo bollos"


Hacéis el mismo proceso:
bolas estiradas que iréis colocando en la bandeja con papel.
Espolvoreáis con el azúcar antes de meter al horno, si los queremos dulces, sino dejarlos tal cual.


Meter en el horno bien caliente a media altura, 
a 200º con el calor arriba y abajo hasta que estén dorados, 
Vigilar porque no tardan mucho, mas o menos 10 minutos, depende de vuestro horno.


Así quedan.


Espero sinceramente que los probéis a ser posible de las dos formas. 

Son panes muy ricos y sencillos, que se tomaban antiguamente como si de golosinas se tratase, ideal para los niños y los abuelos, muy tiernos, como postre igual que para acompañar un guiso de carne.


Gracias por estar siempre ahí.

Un beso a todos y si los probáis, venir a contarme que os han parecido, porque no los vais a olvidar.




Si queréis participar en el día mundial del pan, estas son las bases y condiciones:


  • Hornear un pan, tomar fotos y blog sobre él en Martes, 16 de octubre 2012 . No antes y no después de esa fecha y sólo una entrada por cada blog, por favor.
  • Su entrada tiene que ser un nuevo post específicamente para este evento y el mensaje no se puede entrar en otros eventos de comida blog.
  • Rellene el siguiente formulario (formulario estará en línea el 14 de octubre) y su mensaje será incluido en el rodeo.
  • Por favor, enlace a este anuncio en su puesto.
  • Envíos sólo se puede aceptar hasta 17 de octubre.
  • Tu entrada se puede escribir en cualquier idioma.

**Edito 2013
Se pueden ver todas las recetas recibidas en esta edición de 2012 en este enlace 
http://www.kochtopf.me/stories/world-bread-day-2012-roundup-and-after-hours-party/, 

Está dividido en 5 partes, con todas las recetas enviadas de todo el mundo, en la 4ª están las aportaciones recibidas desde España donde figura este pan entre todos los vuestros.

Os animo a que les echéis un vistazo, encontrareis estupendas recetas de pan: 
http://www.kochtopf.me/stories/world-bread-day-2012-roundup-part-4-s/ 

Gracias por la oportunidad de compartir y por la invitación, 
si puedo volveré a presentar otras recetas nuevas para la siguientes ediciones.

Recordar, siempre el día 16 de octubre: día mundial del pan.

 ********Ésta receta ha sido seleccionada como una de las 100 mejores en su categoría, todo un honor. 
Miles de gracias por todo.


Hasta otro día.


miércoles, 10 de octubre de 2012

Bizcocho de calabaza con pepitas de chocolate



Bizcocho de calabaza con pepitas de chocolate.

Otra receta con calabaza, que sale muy jugosa y rica. 

En otoño encontramos una gran cantidad de variedades de calabazas, grandes, pequeñas, verdes, naranjas, redondas, apepinadas, de muchos colores y formas. 

Os voy a decir que aparte de la clásica crema de calabaza, ó en caldos y potajes, pocas personas la consumen, con lo sanas que son tanto para niños cómo para ancianos, cargadas de vitaminas. 

Os traigo una buena idea para incluir éste ingrediente en el desayuno y meriendas de nuestra familia, a la vez que les cargamos de fibra y vitaminas sin saberlo.
Para éste bizcocho necesitamos:

- 200g de calabaza pelada (Yo suelo comprar la variedad cacahuete, pero podemos usar cualquier variedad naranja)
- 100g de azúcar ó el equivalente de edulcorante.
- 300g de harina de repostería
- una pizca de sal
- 70ml de aceite de oliva suave (también se puede hacer con 100g de mantequilla)
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita de canela (opcional)
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1 yogur natural (puede ser de soja)
- perlas de chocolate negro y azúcar glas para adornar.

Cómo veis, hay varias opciones para diferentes dietas, así se puede hacer para intolerantes y para diabéticos.

Como hacer:
Con estas cantidades, salen dos bizcochos medianos de 20cm ó uno grande de 28cm Y mas alto. 
También podéis hacer como yo, la mitad para el bizcocho y la otra para magdalenas, así tengo tanto para regalar cómo para los desayunos de la semana.

*En esta ocasión, no os pongo fotos del paso a paso pues se hacen igual que las magdalenas de la entrada anterior. Echarles un vistazo, veréis el paso a paso y una buenísima receta.

Cortamos en trocitos la calabaza pelada y le añadimos la mitad del azúcar ó edulcorante.

Ponemos en un bol apto para microondas.
Lo tapamos y metemos al máximo de potencia, durante 8 minutos. Si queréis cocerlas de modo tradicional, poner a fuego bajo hasta que esté tierno, remover cada poco para que no se pegue en el fondo de la cazuela.

Mientras entibia la calabaza ya cocida, mezclamos en un bol grande los ingredientes secos, la harina, la sal y el resto de azúcar, la levadura y la canela.

Por otro lado, batimos los huevos con el aceite hasta que parezca una crema suave.
Añadimos el yogur y mezclamos bien.

Batimos con el batidor eléctrico la calabaza hasta tener una especie de puré y la echamos sobre la mezcla de harina. 

Mezclar bien y echamos la mezcla de los huevos batidos.

Mezclarlo todo con una cuchara de palo ó lengua de goma.

 Queda una masa bastante liquida, pero tiene que reposar tapada con plástico en el frigorífico, al menos una hora (la podéis dejar incluso toda la noche, así se hidrata completamente la harina absorbiendo todos los aromas).

Pasada una hora de reposo, poner a calentar el horno a 200° con calor arriba y abajo.
"he aprovechado el tiempo de espera y esta vez he hecho panes blancos, igual que en la entrada anterior metidos en moldes y sin levado, misma receta pero sin harina integral" mirar que bonitos me han quedado, jejeje, ya tengo Pan para dos días.

Sacamos el bol del frigorífico y removemos la masa, que veréis que se ha espesado y tendrá muchas burbujas.

Añadimos entonces las perlas de chocolate y mezclamos bien, que se repartan por toda la masa.

Ponemos la masa en el molde elegido, Yo la mitad de esta masa en un molde redondo de base ancha, para hacer un bizcocho más bien bajo, ya que no lo vamos a rellenar con nada. 

He usado un molde de 20cm de diámetro, que he untado previamente con aceite y harina. 

Meter en el horno caliente a 200º con aire, en la parte media del horno, durante 20 minutos. 

Pincha en el centro para comprobar que está bien cocido. 
Si usáis un molde grande para hacer un gran bizcocho, tenerlo 35 minutos para éste peso de masa, pincha siempre en el centro para comprobar que está bien hecho, sí no, lo dejamos un par de minutos más.


Como no quería hacer dos bizcochos, he hecho también magdalenas, que las del otro día volaron, porque están realmente buenas y jugosas. 


Cuando enfríe el bizcocho, desmoldar y poner en un plato, espolvorear azúcar glas y si queréis adornarlo con un hilo de cobertura de chocolate.

Este bizcocho es suave y a la vez jugoso.

Esta mas rico reposado de un día para otro, eso si sois capaces de resistiros al aroma que suelta.


*Hoy no os voy a enseñar el corte, pues este bizcocho lo he hecho para regalar,
 lo siento, pero imaginarlo, naranja, 
con perlas de chocolate en su interior, 
vamos, una delicia.

Hoy he aprovechado el calor del horno, una vez terminada la masa, para dejar estos ricos champiñones rellenos para la cena (hay que ahorrar jejejejeje)

Además, también he dejado dentro ya la siguiente tanda de yogures caseros para mañana, esta vez son de Nesquik. RECETA EN EL BLOG.

Se hacen igual que los otros, al mezclar el yogur con la leche azucarada, le he añadido tantas cucharaditas de Nesquik como vasos voy a usar,
 mezclar bien y rellenar los vasos casi hasta arriba.

Estos en casa nos gustan mucho.

Duran bien tapados en el frigorífico, durante 6 días, jejejje eso si no se los comen antes.


Un abrazo y espero que os animéis a preparar éste rico y sano bizcocho. 
Gracias por compartir.