martes, 29 de enero de 2013

Queso casero facil


Queso casero fácil

No hay nada como un rico y delicioso queso hecho en casa.

Ahora que tod@s estamos con la dieta después de las navidades y antes de poneros algunas “recetas pecaminosas” por ser muy dulces, jejejeje, os dejo este rico quesito fresco, ideal para desayunar, merendar o cenar, eso ya lo elegís vosotros.

A mi me gusta mucho con un cuadrado de dulce de membrillo o simplemente con una tostada de pan.

Es muy difícil encontrar (por aquí donde vivo) la leche de vaca recién ordeñada, algo que antiguamente se tenia prácticamente siempre a mano, pues era muy fácil encontrar granjas y vaquerías por todos los pueblos de España y vendían diariamente la leche fresca.

Así que buscando y buscando, he dado con un granjero cercano que posee una vaca a la que ordeña a diario y que muy amablemente me ha proporcionado 2 litros de leche recién ordeñada para que os pueda enseñar este pequeño pero riquísimo queso fresco.

No obstante, también he comprado leche fresca que venden en los refrigerados del supermercado a ver que tal sale también con esta leche, que os va a ser muchísimo mas fácil de conseguir a tod@s, asi os animáis a probarlo.


Desde pequeña estoy acostumbrada al contacto directo con la leche recién ordeñada, ya que mi “abuela paterna” poseía una granja y una pequeña vaquería.

Recuerdo con nostalgia pasar allí todas las vacaciones y el sabor de aquella leche tan natural, 
de la nata fresca que me ponía en una rica tostada con un poco de azúcar,
 la riquísima mantequilla recién hecha, las cuajadas y los yogures, 
los calostros cocidos con azúcar, 
los ricos quesos blancos con cuajo tanto natural como vegetal que a veces hacía y el requesón recién hecho, 
vamos prácticamente todo lo que se podía hacer con leche fresca.


En Extremadura es bastante clásico hacer queso con leche cruda, tanto de cabra como de oveja (menos usada es la leche de vaca) 
y cuajarlos con el cardo (cuajo vegetal) o con el estomago del cordero o cabrito recién nacido (cuajo natural)

 todos conoceréis la famosa Torta del Casar o de La Serena o el riquísimo queso de cabra con pimentón o especias, etc.


Esta receta y la forma de elaborarlo, la he cogido del blog de Maite http://hierbasyespecias-mai.blogspot.com.es/2011/08/experimentos-lacteos-i-queso-fresco-y.html
Una mujer estupenda donde las haya, cariñosa, amable y como yo “un poco loca y activista” jejejeje.


Ella tiene varios tutoriales para hacer diferentes quesos, os animo a que los visitéis todos, veréis que rico todo lo que hace.


Este primero, lo voy simplemente a preparar con zumo de limón tal y como aconseja ella, 
"aunque ya he conseguido el cuajo natural" (lo he comprado en la farmacia) pero ese lo dejo para otra ocasión pues es algo mas complicado de hacer.


Ingredientes para un queso fresco de unos 250g aproximadamente:
- 2 litros de leche fresca o comprada

- el zumo de un limón (depende mucho del zumo que tenga, yo he usado un poco más pues se necesita aproximadamente 70ml pero podeis poner tambien vinagre de sidra

- sal al gusto

Aparte necesitamos:
- Un colador grande
- una percha de ropa (ya veréis para qué)
- algo que pese y tenga mas o menos al diámetro del aro (yo tengo un mortero de mármol)
- un aro de emplatar de plástico o metálico, del tamaño de un plato de postre (yo uso un taper que se le rompió el culo y al cual se lo he cortado)
- algún cesto plano o incluso un plato de cuerda o esparto (de esos que se usan para poner las cosas calientes en la mesa pero muy limpio) para que escurra el suero.
- un paño o lienzo de algodón que previamente habrás hervido para esterilizarlo.
*Existen unas gasas esterilizadas que venden las farmacias aunque aconsejo usar gasas (como las antiguas de los bebés) que puedes esterilizar a cada uso =un baño en agua hirviendo de 20 minutos (yo las he encontrado en el carrefour). 


Como hacer:
Primero, si vais a usar la leche recien ordeñada hay que esterilizarla, ponemos a hervir lentamente la leche en una cazuela grande y espaciosa, pues al hervir crece.

Cocer lentamente hasta que suba la cocción, dejamos hervir un minuto, moviendo de vez en cuando y así mantener la leche "ligada" sin que se separen las capas de nata y se formen grumos.

La aparto del fuego y sigo moviendo un poquito hasta que esté templada, unos 10 minutos.


Volver a poner a hervir igualmente durante otro minuto "OJO, AHORA SUBIRÁ ENSEGUIDA YA QUE ESTÁ CALIENTE. 

Retiramos del fuego y removemos durante dos o tres minutos.


Si optamos por usar la que venden fresca que ya viene hervida, simplemente calentar hasta los 45/50º.


Ahora dejaremos reposar la leche hervida durante 10 minutos (Maite aconseja dejarlo 5 pero está demasiado caliente, yo lo dejo 10 minutos)


Añadir el zumo de limón colado o el vinagre y remover lo justo para repartirlo bien por la leche (con una cuchara de madera). 

La leche tiene que trabajar sola y en reposo más o menos una hora.

 Ahora tener paciencia y no lo toquéis para nada.

Pasado una hora, meter un cuchillo largo y cortar como si fueseis a hacer cuadraditos.

En un recipiente grande, poner el colador con la gasa por encima. 


El queso obtenido es muy cremoso y de un olor intenso a queso de antes.

Ahora toca colar el cuajado sobre una cazuela para que tome consistencia.

Aquí tienes que buscarte tus propios trucos. 

La idea de Maite es dejar el queso colgado para que filtre los restos de suero (que recogemos en un recipiente para aprovecharlo después). 

Si es invierno dejarlo en un sitio fresco, pero si lo hacéis en verano, mejor hacerlo de noche que hace menos calor y si no meter en el frigorífico.


* ¿Imaginación?  os enseño mi invento. 

Lo dejé colgado de esta manera 2 horas ya que quiero hacer un queso seco... para eso necesitaba la percha, 

Maite aconseja dejarlo hasta que ves que deja de gotear, el mío tardó 2 horas.

Deshacemos en granos {si queréis lo podéis salar en este momento, aunque creo que es mejor meterlo después en salmuera ya que para mi gusto queda mejor} como más os guste.

Meter el cuajado apretándolo en el aro para darle forma (así lo hago yo si quieres obtener un queso seco, aunque podeis saltaros este paso y simplemente meterlo apretandolo en un taper y guardarlo al frigorífico)


Pongo un plato debajo y el queso encima, le pongo peso para aplastarlo y compactarlo durante toda la noche "pensar que seguirá soltando un poco de suero, por eso dejo un plato debajo para no manchar nada"


Meter toda la noche dentro del frigorífico.

Al día siguiente tendremos un riquísimo queso fresco.

Si optais por meterlo en salmuera: 
ponemos la sal a nuestro gusto, tiene que ser un poco salado ya que es de donde va a tomar la sal nuestro queso, pero más o menos dos cucharaditas de postre por litro de agua y la deshacemos en el agua fría, meter el queso terminado dentro durante al menos 3 horas dandole un par de veces la vuelta, escurrir sobre un paño limpio.


He obtenido un suero de color ligeramente amarillo pero aún con un color y textura muy lactoso, es porque lo he hecho con leche recien ordeñada.

La cantidad de suero obtenida de los dos litros que he usado es como de 1,200 litros  (podéis usarlo en cualquier elaboración de la que se use leche, como un rico bizcocho, magdalenas, para el pan de soda irlandés, incluso se lo podéis dar a tomar a los animales si tenéis, darle buen uso, no lo tiréis)


Espero que esto os anime a probar el queso casero, una vez veis lo fácil que es, pienso que ya no vais a comprarlo mas.


Un abrazo y os aconsejo no os perdáis la siguiente receta y la historia que conlleva, os encantará.








martes, 22 de enero de 2013

BUÑUELOS DE PLÁTANO "CAGAOS CANARIOS"


Buñuelos de plátano “Cagaos canarios”


Esta receta nace de mi investigación sobre un dulce casero que nos hacia la abuela de una antigua compañera de clase de dibujo, María.

Esta señora vivía en Gran Canaria, cada año después de semana santa, venia un par de semanas a pasarlas con sus nietas a Madrid aprovechando que había terminado la temporada fuerte en canarias del carnaval, ya que se dedicaba a confeccionar disfraces.

Su nieta María aprovechaba los descansos de las clases para deleitarnos con sus dulces variados, preparaba unos “bollos” parecidos a los donuts o mas bien un tipo de rosquillas blandas rellenas muy ricos (esos si los he comido más veces pues los venden en muchas panaderías y aprovecho que algún conocido valla a canarias me los compra)

Otros que llamaba “truchas”, que son una especie de empanadilla rellena de dulce de batata o de cabello de ángel (también los he vuelto a tomar pues los venden igualmente)

Algunos peculiares como éstos que ella llamaba “cagaos canarios” y es por eso por lo que yo los nombro así,  que son una variedad de buñuelo blandito, con un sabor diferente que le aportaba el plátano y que desde niña no he vuelto a probarlos.

Siempre me pregunté como los haría esta señora, pues desde que acabé las clases de dibujo no he vuelto a tener contacto con mi antigua compañera, así que pensé que nunca volvería a comer este dulce.

Un día revisando algunas recetas canarias de Internet, me paseaba por el blog de Adassa http://elbatiburrillodeadassa.blogspot.com.es/ y descubrí una receta que quizás se le podía parecer, así que me la guardé en pendientes y hoy me he animado a probar, con algunos cambios he conseguido volver a sentir ese sabor que tenia en mi memoria aunque he de deciros que “no exacto” pero sí muy parecido a lo que yo recordaba.

**Es posible que esta señora usara harina de Gofio

Primero os digo que los ingredientes varían según la cantidad de plátanos que uséis.

Ingredientes que yo he usado:
- 2 plátanos pequeños de canarias maduros
- 1 cucharadita de anís en grano
- ½ cucharadita de canela en polvo
- 1 huevo grande
- por cada plátano: 2 cucharadas de leche (yo 4)
- por cada plátano: ponemos 1 cucharada colmada de azúcar  (yo 2) si tenéis de caña mejor, yo no tenía en este momento y he usado blanca
- harina de bizcocho (ya lleva levadura incorporada) pero sirve harina de repostería con una cucharadita de levadura tipo royal o un sobre doble de gasificantes.
 * Yo he usado 200g, poner según os pida la consistencia de la masa.
- aceite de girasol para freír.
- azúcar con canela para pasarlos una vez fritos.

Como hacer:
Pelamos y partimos los plátanos en rodajas pequeñas. 
Los ponemos en un bol junto al azúcar, la canela y el anís en grano.

Lo chafamos (aplastamos) con un tenedor hasta conseguir una especie de puré. Hacerlo así pues queda mejor que si lo batís con la batidora.


Añadimos la leche.
Echamos el huevo batido y mezclamos bien.

Vamos echando a cucharadas la harina que pida, mezclando bien hasta conseguir una masa suave y ligera (parece una masa de magdalenas o de tortitas) que se pueda coger con una cuchara.


La dejamos reposar mientras calentamos el aceite a fuego medio bajo.


Vamos echando cucharadas de la masa en el aceite y freímos bien por los dos lados; se tienen que freír poco a poco pues se doran muy rápido y se corre el riesgo de que queden crudos por dentro.

Los dejamos escurrir sobre papel de cocina y antes de que se enfríen, pasar por una mezcla de azúcar y canela.


Dejamos enfriar en bandeja de servir.

Están muy ricos, con ese sabor suave que le da el plátano.

Estos buñuelos son ideales como aprovechamiento de esos plátanos que nos sobran y se van poniendo maduros en el frutero y que muchas veces terminan en la basura.

Si que os digo que he hecho ya 4 veces estos “cagaos canarios” y toda persona que los ha probado me ha dicho que les ha gustado mucho, jeje.
 Son suaves, no son muy dulces y que terminas comiendo como si fueran pipas, jejeje no te conformas con uno.

Están ricos templados aunque de un día para otro también se pueden comer.

Espero que os animéis a probarlos, se hacen en un periquete.
Un abrazo.






martes, 15 de enero de 2013

Pan de Soda Irlandés y multitud de opciones más.


Pan de Soda Irlandés y multitud de opciones más.
Hola, ¿que tal llevamos las dietas y los propósitos del nuevo año?
Espero que bien por vuestra salud, jejejeje, esto es lo que siempre nos ocurre en Enero, después de los turrones y excesos de comidas, tomarlo con calma, mejor cambiar poco a poco hábitos pues es mas sano ir perdiendo poco peso que perder rápido lo que se ha ganado en estas fechas, hacer como yo, gano dos kilos en navidad y desde ahora hasta el verano me he propuesto perder esos dos mas otros dos kilos mas, solo eso, no una barbaridad como veo a much@s, algo fácil de conseguir, no un imposible y si cambiando hábitos consigo perder alguno más, pues bienvenido sea, si no, pues no pasa nada. ¿Veis? Ya va ha hacer un mes que me propuse dejar de fumar y ya casi no me apetece ni lo hecho de menos y me empieza a molestar el humo de otros, no porque me de envidia, sino porque me huele mal.
Bueno, después de este pequeño sermón, os dejo mi receta de hoy.
Para que no me llaméis mala porque os ponga algo dulce, os voy a enseñar este pan que descubrí gracias a muchos de vuestros blogs, del que había oído hablar en muchas ocasiones, pero desconocía su receta y del cual llevo probando distintas opciones para poder aconsejaros y porque me gusta experimentar, que narices, jejejejee.
Esta variedad que hoy os pongo es mucho mas sana al llevar harina integral, luego con lo que lo acompañéis os lo dejo a vuestra elección, os dejo unos consejos, pero creo que mejor experimentéis vosotr@s con salados o dulces, al final de la receta, os dejo unas cuantas opciones de las que yo he probado, la verdad es que este pan se presta a muchas combinaciones diferentes, os animo a que me las contéis cuando las probéis vale??????
También os digo que podéis hacerlo con diferentes tipos de harinas, lo pueden hacer los celiacos, podéis mezclar las que mas os gusten, siempre pensando que no es necesario que sean de fuerza, incluso queda mejor con harinas flojas tipo las de uso de repostería, pues no es necesario el gluten, yo lo he probado con harina de arroz, de maíz blanco, espelta, centeno y el resultado ha sido bastante bueno pero siempre mezclando mas o menos al 25% las harinas mas pesadas con el 75% de las mas flojas, pues algunas son demasiado pesadas o finas para usarlas solas.
Otra opción es hacerlo con leche sin lactosa, ideal para las personas que tienen intolerancia a ésta, incluso una vez lo he hecho con un yogur de soja; también le he añadido vinagre de manzana, el resultado bastante aceptable y como no lleva levadura, también es ideal para las personas que padecen alguna alergia a ellas.

Ingredientes para 4 personas:
- 450g de harina todo uso (Esta vez he usado 350g de harina normal y 100g de harina integral)
- 1 cucharadita colmada de bicarbonato (también se puede hacer con gasificantes, los que venden en dos sobres diferentes pero que se usan juntos, siempre usar una cucharadita de la mezcla)
- 1 cucharadita de sal (en algunos de ellos simplemente no se lo he puesto y tampoco he notado diferencia con los que si llevaban sal, por lo cual, creo mas aconsejable no ponérsela)
- 300ml de Buttermilk “suero de leche” lo encontrareis en el lid´l  (Podéis cambiarlo por leche sin lactosa, por yogur, por soja; el limón podéis cambiarlo por vinagre de manzana)

Siempre contar que esta masa debe quedar blanda pero manejable, para que calculéis el líquido total que vais a necesitar, si os decidís por cambiar el buttermilk por cualquiera de las opciones que os cuento.
Como hacer:
- Primero preparar el suero de leche casero si no lo habéis encontrado en los mercados, en la receta original no dice la temperatura de la leche, pero yo la he dejado a temperatura ambiente y añadir 2 cucharaditas de zumo de limón o el vinagre, mezclamos y dejamos reposar 15 minutos, veréis que se corta la leche, realmente es el suero lo que se usa, solo que queda muy rico añadiendo también el cuajado, le da mas esponjosidad, aunque no es necesario.

- Ponemos en un bol las harinas tamizadas con la sal y el bicarbonato, menos un poco de harina que reservamos para la mesa de trabajo y después espolvorear.

- Añadimos poco a poco el suero, mezclando con una cuchara hasta que veamos que se puede poner en la mesa para trabajar, es una masa blanda, pero no pegajosa.


- No os engañéis, este pan no hay que amasarlo, simplemente unir bien todos los ingredientes durante un máximo de 2 minutos, lo suficiente para que la harina esté bien hidratada con el líquido y formamos una bola de masa, cuanto mas tiempo manoseéis esta masa, mas duro os saldrá el pan.


*Si veis que queda muy seco, podéis añadir una cucharadita mas de suero de leche, eso depende mucho de lo seca que sean las harinas ya que algunas absorben mucho líquido, por eso os recomiendo ir añadiendo el líquido poco a poco y hacer siempre un poco más de la que vais a necesitar.
También algunas de las harinas diferentes que os propongo, algunas son mas finas y absorben menos liquido, con la practica de este pan, vais a ir viendo la proporción que mas os guste.
- Forramos una bandeja de horno con papel sulfurizado (yo mejor lo he puesto dentro de un molde, ya que también he usado el horno para hacer un asado a la vez)
Metemos la bola y le damos unos cortes profundos en forma de cruz, que lleguen hasta la base de la masa (he descubierto que esto ayuda mucho a que se cueza bien por el centro, aportando también un tostado mas homogéneo al pan que si no se le hicieran los cortes, acortando bastante el tiempo de cocción).

He probado a hacerlo en forma de barra con un corte todo a lo largo y el resultado también me ha gustado mucho.
- Le espolvoreamos un poco de harina por encima.

Metemos al horno precalentado arriba y abajo a 220º, metemos también en el fondo del horno una fuente refractaria con agua fría y lo dejamos unos 20 minutos a media altura, los primeros 10 minutos a 220º y el resto lo he bajado a 180º.

Veréis que crece y se empieza a abrir por los cortes, es normal.
El tiempo total de horneado depende siempre del tipo de horno que tengamos y de la forma que le demos al pan, en panecillos tarda menos, en forma de pan redondo tarda mas, etc.
- Pinchar en el centro para comprobar que esté bien cocido, se pone dorado y si lo golpeas en la base, suena a hueco, igual que cualquier pan normal, si esta todavía un poco crudo, dejar 5 minutos mas hasta que este bien cocido.

- Dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla.

Cuentan, que este tipo de pan se hacia por el hecho de que usar levadura fresca en Irlanda, debido al clima tan húmedo y frío, era bastante complicado ya que no levaba e inventaron este tipo de pan, que se suele comer partiéndolo con las manos.

Me ha llamado mucho la atención de que aun sin llevar levadura, crezca como un pan y quede esponjoso, también algunas de las mezclas queda amarillo, como si llevase huevo o fuese de harina de maíz amarillo; algunos están más ricos de un día para otro, aunque si le ponéis solo harina integral o de centeno, queda mucho mas seco y hay que comerlo en el día, por eso en este que hoy os pongo, he mezclado las dos harinas.
Os digo, que desde que he aprendido esta receta, lo hago a menudo, muchas veces simplemente aprovecho que voy a encender el horno para algo y experimento alguna combinación diferente que voy anotando en un cuaderno, unas veces así, otras dulce, acepta multitud de harinas y combinaciones diferentes, aunque realmente no sea un pan, tampoco es un bizcocho y es bastante aceptable, además se tarda muy poco en hacer y si de repente os viene visita, es una buena opción hacerlo con forma de panecillos de ración.
* Otras recomendaciones varias:
- Si os animáis, podéis ponerle una cucharadita de mezcla de especias, le da un sabor especial para aperitivos o canapés, o con ajonjolí o semillas de lino.
- Si queréis, poner también dos cucharaditas de azúcar moreno o miel, le da un sabor más apropiado para desayunar con mantequilla y mermelada, recuerda al sabor del pan de leche;
- también está muy rico con mezcla de finas hiervas;
- con cebolla frita o con una cucharada de aceite de oliva y ajo y perejil machacado;
- incluso con frutos secos en trocitos, o pasas, higos, etc.;
- no os cuento como está dulce con perlas de chocolate, ummmmmmmmmm probarlos todos, ya me contáis si os gusta.
¿Veis? Al final os dejo una receta y multitud de opciones para que os animéis y hagáis este rico pan.
Un abrazo a tod@s y cualquier duda me comentáis.

jueves, 10 de enero de 2013

Bizcocho energético de frutas


Bizcocho Energético con frutas 

Después de unas intensas navidades, donde se picotea mucho, tal vez demasiado y variado, realmente dejamos de lado un poco los alimentos mas sanos, he decidido comer más ensaladas y salir de nuevo a hacer rutas de senderismo, pues aquí en el pueblo donde vivo hay unas cuantas muy buenas, con unos paisajes preciosos, que en esta época del año, se disfrutan mucho mas.
* Este es el río Perales,  una ruta que esta marcada como una de las 14 mejores de Madrid, ya que el cauce del río posee varios molinos y de su cauce, se sacaron las piedras para construir parte del Monasterio de El escorial.
*Algunos de los diversos arboles que encontramos por esas rutas.

Empezaremos este nuevo año con esta receta que hago a menudo cuando me voy "a caminar", un poco para eliminar esos dichosos kilos que se adhieren sin darnos cuenta a la cintura y caderas y que luego no se quieren ir de ninguna manera, otra parte por el hecho de que también estoy “dejando de fumar”, aunque no es un propósito del nuevo año, llevo desde el día 20 de diciembre y ya casi lo tengo dominado.
Pensando en ello, hoy he hecho este rico bizcocho, aprovechando también unas nueces y frutas desecadas que quedan de navidad, que no estamos para tirar nada. 
Por ese motivo, el desayuno ha de ser sano, energético y por que no, también puede ser rico.
Como siempre, os pongo varias propuestas juntas, ya que se puede hacer de diferentes frutas y ajustarla a diferentes dietas, para que todos podamos disfrutar de este rico bizcocho.
Ingredientes para un bizcocho de 24cm de diámetro:
- 70 g de azúcar (que podéis cambiar por 10g o menos de Estevia o el edulcorante que uséis para cocinar, incluso podéis sustituirlo por dos cucharadas rasas de miel)
- 100g de mantequilla (podéis cambiar por aceite de oliva)
- 300g de harina de bizcocho que ya tiene levadura (pero si no disponéis de ella, poner harina de repostería y dos cucharaditas de levadura química, todo bien tamizado junto)
- 2 huevos grandes
- 100g de frutas desecadas variadas (yo: orejones, pasas, ciruelas, higos; podéis poner arándanos, fresas, piña, etc. A vuestro gusto)
- 2 cucharadas colmadas de frutos secos sin cáscara (yo he puesto nueces, aunque también queda muy rico con almendras, anacardos, piñones, avellanas, etc.)
- ralladura de ½ naranja
- 70ml de leche (que podéis poner desnatada o sin lactosa, incluso yogurt)
- opcional: medio vasito de ron, para remojar las frutas.

Como hacer:
Ponemos las frutas y las nueces a remojar 20 minutos con agua templada (podéis ponerlas en ron si os gusta más).

Batir los huevos del tiempo con el azúcar (mejor si no están fríos).

Añadir la leche y seguir batiendo.

Echamos la mitad de la harina mezclada con la ralladura y mezclar hasta que todos los ingredientes estén unidos.

Ablandamos la mantequilla un poco en el microondas y se lo echamos, seguimos mezclando.

Ponemos el resto de la harina hasta formar una masa que es un poco dura, más que la normal de un bizcocho.
Escurrimos bien las frutas y la nuez, las secamos y partimos en trozos pequeños. (Si habéis optado por remojarlas en ron, éste se lo añadís a la masa, yo como he usado agua, simplemente le he añadido un chorrito, mezclándolo muy bien)

Las pasamos por harina para que no se nos vayan al fondo, yo suelo ponerlas en un bol con harina y luego las cuelo bien, para que solo cojan la harina justa.

Incorporar la fruta y la nuez y mezclar con cuchara.

Meter en un molde de 24cm que habremos untado bien con mantequilla y espolvoreado harina para que no se pegue.

Hornear en la parte media del horno a 180º durante 30 minutos, o hasta que al pincharlo, el palito salga limpio.

Yo, éste lo he hecho en el horno de leña, aprovechando que lo tenia encendido para hacer un cochinillo y una empanada.
Desmoldar en frío y poner en fuente de presentación.

Es un riquísimo bizcocho aunque no es muy dulce, tener la precaución de tomar porciones pequeñas, pues tiene mucho alimento al llevar las frutas y las nueces.

En mi casa nos gusta mucho así solo, pero también lo podéis cubrir con chocolate si os apetece, os lo dejo a vuestra elección.
Alguna vez lo he hecho en un molde cuadrado, lo he cortado en raciones pequeñas y las he cubierto de chocolate de cobertura, para envolverlas individualmente y llevarlas en la mochila cuando hemos ido a caminar rutas mas largas, junto a una buena pieza de fruta y agua fresca, es un buen reconstituyente después de hacer tanto ejercicio.
Bueno, pues después del descanso de navidad, ya he vuelto, espero que hayáis empezado todos, el año con buenos propósitos y que los cumpláis, que los reyes os hayan dejado algo más que carbón, jejejeje. 
Si os animasteis a hacer alguno de los roscones que os propuse, enhorabuena, seguro que os encantaron.
Mi cumpleaños bien, como siempre en familia, que es como me gusta celebrarlo.

Un abrazo gordo para tod@s.