martes, 22 de septiembre de 2015

PASTEL DE QUESO FACIL “SIN HORNO”




PASTEL DE QUESO FACIL “SIN HORNO”


Hola de nuevo ¿Qué tal estáis?

Yo hay voy, poco a poco. 

Deseando que empiece el otoño. 
Es raro, a muchas personas el otoño les entristece, en mi caso es todo lo contrario, es cuando más me apetece salir, cocinar, relacionarme…… dejar atrás esos días calurosos, larrrgos y aburridos. 


Este verano estuvimos unos días en Galicia, donde siempre parece otoño, fresco y verde. 

Eso me animó un poco y me dejó descansar, recargar pilas para "aguantar" el resto del año.



Hoy la receta que os comparto es una de las preferidas de mi hija y fue justamente ésta receta la que eligió como tarta de su 20 cumpleaños. 


En agosto, cuando más calor hace, menos mal que eligió esto.

No es la primera vez que me pide tarta de queso, en el blog podéis ver otra diferente que le hice hace tiempo AQUÍ



Lo cierto es que es muy sencilla de hacer y no hay nada como un postre casero, mis hijos suelen pedirme muy a menudo que les haga “cositas ricas” y sencillas, que no me den mucho trabajo, aunque una vez que me meto en la cocina, la verdad es que no me importa liarme un rato, para que nos vamos a engañar: ME GUSTA LIARME.


Aunque últimamente no estoy con muchas ganas, ya muy pronto se cumple el primer año del fallecimiento de mi madre y yo sigo aún muy triste, los echo mucho de menos, a los dos, quedarse sin padres es angustioso y muy muy triste.


Aquí la dejo para que quien quiera la haga como yo.


No es muy distinta a las que vosotr@s hacéis, pero con mi toque personal.


Much@s ya la visteis cuando fue el cumpleaños de mi hija, la puse por Facebook, ya os dije que me es más fácil compartir por allí que publicar en el blog.


En mi página voy compartiendo fotos y trucos. 

Si queréis verlas Darle al me gusta y haceros seguidores, allí ya somos más de 1000 amig@s.  https://www.facebook.com/AmanteDelBuenComer



Esta vez voy a deciros el paso a paso sin fotos, es que salieron muy borrosas y he preferido dejar sólo las del final.

Ingredientes para 8 raciones:

Base.

- 1 paquete de galletas tipo maría (yo he usado napolitanas, esas que llevan por encima azúcar y canela)

- 100g de mantequilla

- una cucharada de agua o licor (yo usé agua)

Relleno.

- 1 tarrina de 300g de queso de untar (no uséis del light, poca diferencia de calorías hay entre ellos pero sí de textura y sabor)

- 200ml de nata de cocinar

- 150g de azúcar

- 200ml de leche (ésta sí que da lo mismo si la ponéis entera o desnata)

- Ralladura de un limón

- 1 sobre de hacer cuajada (o 2 hojas de gelatina, lo que más os guste usar en este tipo de postres fríos)

- 70ml de agua o leche para disolver la cuajada.
- y mi toque personal: 100g de queso curado rallado, suelo poner mezcla de oveja y vaca

Adorno

- Mermelada al gusto.

Yo he usado de fresa que me quedaba, no es muy roja pero tiene muy buen sabor ya que está hecha con las últimas fresas de cosecha propia de este verano, al no ser muchas, las fui congelando y luego hice con ellas una mermelada ligera, con la mitad de azúcar.

- 1 hoja de gelatina + 50ml de zumo de naranja.



Como hacer:

Preparamos un molde cubierto con papel de horno o film transparente, lo que más os guste. 


Yo he usado uno cuadrado de 20x20 para hacerla un poco más alta pero queda perfecta en un molde redondo de 24cm


Forramos bien la base y los laterales, de este modo, una vez fría la tarta, será más fácil desmoldarla. 

No es necesario engrasarlo, con el papel vale pues postre frío, sin hornear.


Haremos una base firme y crujiente que sujete la tarta:

Usaremos un paquete de galletas, que una vez trituradas y unidas a la mantequilla derretida pero fría, nos dará esa textura de base.


En esta ocasión he usado galletas de canela, esas que tienen azúcar y canela por encima, pero podéis usar galletas tipo marías normales o integrales. 

Para triturarlas sólo es necesario una bolsa y un rodillo de amasar, con pasar enérgicamente varias veces por encima, tendremos bien molidas nuestras galletas.


Mezclamos con la mantequilla hasta conseguir como una especie de masa granulosa. 
Si veis necesario le añadís una cucharada de agua o licor para que os ayude a ligar la masa.


Cubrimos bien con ella el fondo del molde.


Podéis aplastarlo bien con ayuda de una cuchara o con la punta de los dedos.


Meter en el congelador mientras hacemos el relleno, así endurece rápido, por lo menos 20 minutos.



Ponemos la leche y la nata en un cazo al fuego medio, que no cueza fuerte.


Añadimos el azúcar, la ralladura de limón, el queso rallado y mezclamos bien.


Por otro lado disolvemos la cuajada en medio vaso de agua fría y cuando empiece a hervir la mezcla de leche y nata se lo añadimos. 
Si optáis por poner gelatina, esta se la añadís bien escurrida.


Vamos revolviendo hasta que comience de nuevo a hervir y retiramos del fuego.


Dejamos 5 minutos descansar para que pierda temperatura.


Mientras podemos remover el queso en su tarrina para aligerarlo un poco, hacerlo con un tenedor.


Añadimos el queso de untar y mezclamos bien con cuidado de que no entren muchas burbujas de aire, yo suelo hacerlo con una cuchara o lengua de goma “nunca con un batidor”.


De esta manera se enfría un poco más a la vez que se mezcla el queso.


Esperamos 10 minutos hasta que esté casi frío (yo suelo cubrir con film transparente a piel “tocando toda la superficie” para que no se reseque por encima)

Con cuidado echamos esta elaboración encima de la base que teníamos en el congelador.


Cubrir el molde con film o papel de aluminio y metemos en el frigorífico 1 hora.


Hidratamos la gelatina en agua fría.

Metemos en el microondas la mermelada mezclada con el zumo de naranja y lo calentamos 1 minuto, no demasiado caliente a ser preferible que no hierva, sólo para que se disuelva la gelatina que se la añadimos bien escurrida y mezclamos bien.


Si no queréis usar el micro lo podéis templar en un cacillo al fuego.



Sacamos la tarta de la nevera, destapamos y echamos poco a poco la mermelada templada, yo lo suelo hacer con una cuchara y extiendo con cuidado, de este modo queda la superficie bien cubierta.



Dejamos de nuevo en el frigorífico 2 horas.




Desmoldamos con cuidado de no romperla, si habéis usado molde rígido aguanta incluso que le pongáis un plato encima y le deis la vuelta, como a una tortilla, luego quitáis el papel y colocáis ya bien sobre el plato de presentación.




Lista para comer.



Espero que os guste, en casa la suelo hacer muchas veces y con distintas mermeladas aunque siempre con frutos rojos.


Gracias por pasaros y por vuestros comentarios.








domingo, 26 de julio de 2015

BORRACHITOS EXTREMEÑOS "PESTIÑOS"




BORRACHITOS EXTREMEÑOS



Otra forma de llamar a los clásicos pestiños.

éstos son en formato pequeñitos de tamaño bocado, 

Como ya me conocéis, otro gran dulce antiguo y de sartén.

que como bien sabéis son los que más me gustan 
y son este tipo de recetas las que me impulsaron a crear este blog.

Para que las recetas "nuestras recetas" las que nos hacían nuestras madres y abuelas no se olviden.


Antes de nada MUCHAS GRACIAS a tod@s por preocuparos por mí, durante todo este tiempo que no publico he recibido muchos mensajes y llamadas. 

Gracias Amig@s.



Uno de los principales motivos de “mi ausencia de recetas”  es la tristeza de haber perdido a mi madre, 

También es el no tener ordenador, 
desde el móvil no puedo hacerlo y tampoco editar mis fotos y ponerle mi marca de agua, 
así que no me ha quedado más remedio que tenerlo parado.

No obstante, voy poco a poco visitando vuestras publicaciones que no me gustaría perderme vuestras delicias. 

Gracias tambien a quienes, pese a mi ausencia, habéis seguido compartiendo vuestras recetas en mi grupo de facebook; tanto yo, como mis amig@s os lo agradecemos.


Esta receta estaba preparada desde el año pasado, pero las fotos se perdieron junto a otras en el otro ordenador, así que las he repetido de nuevo.



Todos sabéis mi predilección por las recetas de dulces tradicionales y si "encima son dulces de sartén" ya me pierden.


*En etiquetas podreis visitar todas las que tengo publicadas, son unas cuantas y a cual más rica, 

las encontrareis en dulces de sarten y antiguas.



No me cansaré de repetir lo que me gustan las recetas que hacían nuestras abuelas, 

con pocos ingredientes, lo que se tenía por casa y aun así hacían delicias como estas.


Son unos dulces de bocado, muy parecidos a los clásicos pestiños 
aunque como muchas recetas, ligeramente diferentes, 

incluso aun siendo los mismos ingredientes, en cada comarca se denominan diferente.


Yo siempre he escuchado “en mi tierra” que se les llaman borrachitos porque llevan vino
 y los pestiños Andaluces llevan especias, pero la masa es muy parecida.


Es una receta que hacía muy a menudo con mi madre; 
ella la aprendió de la suya y así hasta perderse en la memoria, 

así que con vuestro permiso: VA POR TI MADRE, QUE DESDE EL CIELO LOS DISFRUTES CONMIGO,
 TE QUIERO Y TE ECHO DE MENOS. 
ESPERO ESTES JUNTO MI PADRE Y DISFRUTEIS JUNTOS DEL PARAISO.


Mi madre los hacía muy a menudo sin ser fiesta especial,
simplemente cuando le apetecían, ya que es fácil y rápido 
y encima cunden mucho, 
así que en poco más de 40 minutos nos tenía preparado un rico dulce para las meriendas o desayunos de días festivos y por poco dinero.





Espero que os animéis a probarlos, personalmente prefiero estos dulces a tartas y pasteles.



Ingredientes:

Como medida usaremos un vaso tamaño agua, 
cada cual que elija el tamaño que tenga, 
cuanto más grande el vaso, más cantidad de masa obtendréis.

El que yo he usado es de 200ml.


1 vaso de vino blanco (yo suelo usar vino de cocinar y me gusta el verdejo o un rueda suave) el vino dulce le va muy bien.


1 vaso de aceite de oliva suave


-Aproximadamente 3 o 3 y 1/2 vasos de harina común o de fuerza, el que tengáis. Tiene que ser harina consistente, la fina de repostería no sirve.


Dos cucharadas colmadas de anís en grano (matalahúga)


½ copita de anís líquido (cazalla, aguardiente anisado) unos 50ml.


Para pasar: mezcla de azúcar con una cucharada de canela en polvo o solo azucar si no os gusta la canela.


Aceite suave o de girasol abundante para freír.



Nunca los he visto pasados por agua miel como los pestiños pero si os gusta podéis probar, 
son delicados y algo quebradizos, así que quizás se os rompan, por eso siempre se hacen pasados por azúcar.


También descubriréis que en la masa no lleva azúcar, 

el anís líquido ya le aporta dulzor suficiente y como luego van pasados por azúcar, serían demasiado dulces.


- Para simplificar, jejjeje las medidas son aproximadas, 

si la harina es muy seca necesitareis un poco menos y si es muy húmeda necesitareis un poco más.

La masa tiene que ser como la de pan o la de pizza, suave pero que se pueda estirar sin romper.





Como hacer:

Ponemos en una cazuela el aceite, el vino y el anís tanto líquido como en grano.



Lo llevamos a hervir a fuego medio.

Cuando rompa a hervir lo retiramos del fuego.


Ponemos en un bol la harina, reservando medio vaso para luego el amasado.



Echamos los líquidos en caliente en el centro de la harina, así la escaldamos y luego se hincharán más al freír.


- Personalmente me gusta dejar el anís en grano en la masa, si no os gusta encontrarlo al comer, podéis colar antes de añadir.


Remover al principio con lengua de goma o cuchara de palo, tener cuidado que está caliente.



Cuando veamos que se ha humedecido bien toda la harina, podéis echar la masa en la encimera, espolvorear un poco de la harina reservada.





No es una masa difícil de trabajar, 

tampoco se pega a la encimera, 

así que simplemente amasáis hasta que notéis que la masa está suave, 

añadir el resto de harina y amasar hasta que esté integrada.





Metemos de nuevo en el bol y cubrimos para que no se reseque con un paño limpio o film transparente.



Dejamos reposar al menos 30 minutos para que pierda elasticidad, incluso si la metéis en el frigorífico aguanta perfecta 24 horas.



Poner aceite suave de oliva o de girasol a calentar, tiene que ser un perol o sartén honda ya que crecen al freír.


Preparamos una bandeja con bastante papel de cocina para que escurran una vez fritos y eliminen el aceite que tengan.


Cogemos pequeñas porciones de masa, como una pelota de tenis y la estiramos fina, de unos 2-3mm de grosor.


Cortamos con un cuchillo pequeños cuadrados, como de 4x4cm. 


No es una medida exacta, unos saldrán más grandes que otros.


Simplemente juntamos dos esquinas encontradas como os muestro en las fotos y apretamos bien para que se peguen.


Cuando tengamos unos cuantos los echamos a la sartén con el aceite caliente pero OJO, SUAVE, que si no se fríen y doran muy rápido y se quedan crudos por dentro. 

Siempre recomiendo hacer una prueba con uno, 
en cuanto lo noteis dorado le dais la vuelta y cuando se dore por el otro lado, 
deveria tardar menos de un minuto por cada lado, 
sacar y bajar un nº el fuego asi el aceite estará en su punto 
(mi vitro es hasta el 9 y yo el primero lo frío en el 7 y luego lo bajo al 6).




Yo no suelo poner muchos de golpe, crecen un poco y notareis que se hinchan y les salen pompas de aire, es así.


uno antes de freir y otro recien hecho, ya veis lo que crecen.



Cuando estén dorados los sacamos escurriendo bien el aceite, 

echamos sobre papel absorbente y seguimos friendo otra tanda.



Cuando notéis que ya no sueltan aceite pasar con cuidado por el azúcar mezclado con la canela y ponemos en bandeja hasta que se enfríen.





Ya veis cuantos han salido.



Ahora un consejo: 
ATAROS LAS MANOS PUES VA A SER CASI IMPOSIBLE RESISTIRSE AL OLOR QUE TIENEN.



Animaros, os van a encantar.



Gracias por venir a visitarme y vuestros comentarios.



Espero poco a poco volver con mis recetas y consejos.


Podeis seguir visitandome tanto en mi página como en mi grupo de facebook, por allí me es más facil compartir.


Un fortiiiisimo abrazo.